El Test de la Feria

Karina Sainz Borgo, escritora: “La Feria es el único lugar donde puedes comprar libros y ver el cielo al mismo tiempo”

La periodista y escritora venezolana presenta su cuarta novela, 'Nazarena', y habla de Coetzee, Marguerite Duras, la dificultad de escribir sobre el amor, el cielo de la Feria del Libro y los peligros de hacer anotaciones en los márgenes

Karina Sainz Borgo (Caracas, 1982) irradia luz a su paso. Nadie diría que sus gustos literarios son tan oscuros. La periodista y escritora venezolana, afincada en España desde 2006, ha trabajado en medios como Vozpópuli, Onda Cero o ABC, donde actualmente es columnista y reportera. Su obra suele adscribirse a la llamada literatura de la diáspora venezolana o del éxodo, una etiqueta que acompaña a una generación de autores marcados por la distancia, la violencia política y la fractura del país de origen.

Su primera novela, La hija de la española (Lumen, 2019) fue un éxito internacional y ha sido traducida a más de veinte idiomas. Después llegaron El Tercer País (2021), donde revisaba el mito de Antígona y el derecho de enterrar a los muertos, y La isla del Doctor Schubert (2023), una incursión en la novela fantástica con ilustraciones de Natàlia Pàmies que fue finalista del premio Grand Continent. Ahora presenta Nazarena (Alfaguara), una saga familiar de atmósfera asfixiante protagonizada por una narradora poco fiable y por una casa habitada por mujeres.

En la Feria del Libro de Madrid, Sainz Borgo saca un hueco entre firma y firma para darnos sus recomendaciones literarias, culpar a Coetzee del “delirio” de escribir y detenerse en aquello que la Feria tiene de irrepetible: la posibilidad de comprar libros y mirar el cielo al mismo tiempo. También, como ya ha ocurrido en otros cuestionarios de esta serie, admite que el amor es el tema que más se le resiste.

¿Qué libro recomendarías a alguien que viene hoy a la Feria sin saber qué comprar?

Ocupación, de una joven escritora que se llama Margaryta Yakovenko y que está publicado por Seix Barral. Es una memoria hermosísima. A raíz de la invasión rusa a Ucrania, ella construye una memoria familiar de una potencia poética enorme. Es un libro breve, pero fulminante.

¿Qué libro te hizo querer escribir?

Creo que el libro que me invitó a delirar profesionalmente con escribir fue Desgracia, de J. M. Coetzee.

¿Qué tiene la Feria del Libro que no tiene una librería?

Que está cielo abierto. Normalmente, en una librería vemos un montón de cosas y también es una ventana abierta, pero la Feria del Libro es el único lugar donde puedes comprar libros y ver el cielo al mismo tiempo. Eso me parece muy valioso.

¿De qué tema te cuesta más escribir?

El amor. No soy capaz de transmitirlo en su faceta más inofensiva, por decirlo así. Lo alegre, el amor, la felicidad… me cuestan.

Eres la segunda autora que me contesta lo mismo a esa pregunta.

Tenemos que psicoanalizarnos todos, creo. Todos y todas. Algo nos está pasando.

¿Qué autora o libro te ha acompañado más últimamente?

Marguerite Duras. La leo una y otra vez. No sé por qué, pero llevo un par de años leyéndola de manera insistente, tanto su biografía como sus diarios, los que están editados por Tusquets, que son bellísimos. Escribir también es una preciosidad. De hecho, lo tengo tres veces en casa.

¿Qué tiene que tener un buen texto de humor para que funcione?

Fuerza, tiene que tener muchísima fuerza. No importa el tema. Tiene que tener esa oscuridad y esa fuerza que tienen los escritores que a mí me interesan. Tiene que ser conflictiva, dura, tener incluso esa cosa repulsiva que tiene el Coetzee de los últimos tiempos, sobre todo en su última trilogía, o el propio Thomas Bernhard. La verdad es que me gustan los libros conflictivos.

Hablemos de tu libro.

Esta es mi cuarta novela, Nazarena. Es una saga familiar ambientada a finales del siglo XIX y comienzos del XX, en una casa habitada por nueve mujeres. La protagonista, Nazarena, es una narradora poco fiable. Tiene una afección, una psicopatía, y está obsesionada con barrer el patio. Hay una pelea muy fuerte en esta familia y todo va a terminar ardiendo. Está contada a dos velocidades y probablemente sea mi novela más agresiva, la más fuerte técnicamente en términos de escritura. Y, sobre todo, es una saga familiar.

Subrayar y anotar en los libros: ¿a favor o en contra?

Súper a favor. Yo escribo en los libros, anoto en los libros, por supuesto. No lo voy a hacer en una edición cuidada, con un gramaje y un papel hermosos, ni lo voy a hacer un libro que no es mío, pero para mí un libro es una herramienta de trabajo. Es parte de mi pensamiento, es parte de lo que hago, de lo que pienso. De hecho, tengo un montón de libros superescritos con las novelas siguientes. Además, tengo una pésima costumbre: escribo en todos los libros y hago opiniones al margen. Un día me pasó con un escritor, que me dijo: “A ver qué escribiste, a ver qué escribiste”. Y lo que decía era: “Qué horror”.

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