El pasado lunes, el jurado de la prestigiosa Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) anunció que la autora nicaragüense Gioconda Belli ha ganado por unanimidad el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances. Belli, de 77 años, es la primera mujer centroamericana en recibir el galardón en sus 35 años de historia y la segunda persona de la región en conseguirlo, después del escritor guatemalteco Augusto Monterroso en 1996. La distinción, dotada con 150.000 dólares, reconoce el conjunto de su obra y será entregada formalmente el 28 de noviembre de 2026, durante la inauguración de la 40ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que contará con Italia como país invitado de honor
El jurado internacional ha elogiado la «renovación del lenguaje literario» de Belli, que la ha consolidado como «una de las voces más poderosas entre los autores latinoamericanos contemporáneos». La portavoz del jurado, Carmen Alemany, ha destacado cómo su obra, escrita «con una expresión directa y cotidiana», ha revitalizado «la expresión poética del cuerpo, el deseo y el goce femenino», al tiempo que combina la dimensión sensorial con una marcada conciencia política.
Belli, cuya destacada trayectoria comenzó en los años setenta con poemarios como Sobre la grama y Línea de fuego, alcanzó reconocimiento internacional en 1988 con su primera novela, La mujer habitada. Su obra ha defendido de manera constante la emancipación de las mujeres, la igualdad política y la celebración del cuerpo femenino.

La vida y la obra de Belli están profundamente marcadas por la turbulenta historia política de Nicaragua. Participó activamente en la Revolución Sandinista durante los años setenta para contribuir al derrocamiento de la dictadura de Somoza, pero acabó distanciándose del movimiento en 1993. Actualmente vive en Madrid, después de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo la despojara de su nacionalidad, su vivienda y sus bienes.
Este es su segundo exilio, después de una primera etapa en México en 1975. Al reflexionar sobre ambas experiencias, Belli señala que afronta la actual desde una madurez y una voz ya consolidadas: «No estoy sola ni cuando estoy sola. Tengo toda esa experiencia, esas ganas de decir…». Su novela más reciente, Un silencio lleno de murmullos (2025), explora precisamente el profundo duelo provocado por haber visto cómo un sueño revolucionario terminaba convertido en un «monstruo» que la ha obligado a reinventarse en la madurez.
Durante su intervención por videoconferencia tras conocerse el premio, Belli defendió con vehemencia el espíritu creativo humano frente al avance de la tecnología generativa. Reivindicó la literatura como un espacio esencial de resistencia frente a los «mundos mecánicos» de la inteligencia artificial. «Estamos en un mundo tan lleno de distracciones, con un cada vez más corto nivel de atención, que creo que luchar por que se lea (…) es fundamental para mí», señaló la escritora.
Belli también recordó que los sistemas de inteligencia artificial se han entrenado a partir del conocimiento y la creatividad producidos por seres humanos, apropiándose de nuestra información, en sus palabras, «sin que nos pidieran permiso».

