Música

Live Nation responde a las quejas por las entradas VIP de Bad Bunny en Barcelona

La promotora niega que hubiera exceso de aforo en el concierto de Barcelona y sostiene que el asistente que denunció la situación había comprado un paquete de acceso anticipado, no una zona VIP privada

BARCELONA, 22/05/2026.- El cantante puertorriqueño Bad Bunny, durante el concierto ofrecido este viernes en el Estadio Olímpico de Barcelona. EFE/Alejandro García
Bad Bunny, durante el concierto ofrecido este viernes en el Estadio Olímpico de Barcelona
EFE/Alejandro García

Live Nation ha respondido a las críticas por las condiciones vividas por algunos asistentes durante el concierto de Bad Bunny en el Estadio Olímpico de Barcelona. La promotora niega que hubiera exceso de aforo y defiende que todos los espacios del recinto cumplían con los requisitos de seguridad. La polémica se desató después de que varios vídeos de Jordi Ferrández, asistente al concierto, se hicieran virales en redes sociales.

Ferrández, influencer e ingeniero informático, compartió imágenes desde una zona próxima al escenario en las que denunciaba falta de espacio, calor y dificultades para moverse. Según explicó, había pagado entre 500 y 600 euros por una entrada que entendía como premium, pero terminó en un punto donde apenas podía bailar o disfrutar del espectáculo. “Esto es inhumano. No podemos respirar”, decía en una de las grabaciones.

El vídeo, que acumuló millones de visualizaciones, abrió un debate sobre las condiciones de las entradas de mayor precio en los grandes conciertos. Ferrández aseguró que la presión de la multitud contra las vallas le impedía moverse con normalidad y que llegó a temer por su seguridad. También afirmó que, cuando intentó salir de la zona, no encontró una respuesta inmediata por parte del personal de seguridad.

La promotora, sin embargo, ha ofrecido una versión distinta de lo ocurrido. En un comunicado emitido a EFE y otros medios, Live Nation negó que el recinto estuviera por encima de su capacidad y sostuvo que la ocupación de los espacios estaba certificada por un ingeniero técnico. Según la empresa, el concierto cumplía con los protocolos de seguridad establecidos.

Uno de los puntos centrales de la respuesta tiene que ver con el tipo de entrada adquirida. Live Nation aclaró que Ferrández no había comprado una entrada para una zona VIP privada, sino un paquete de Early Entry, es decir, acceso anticipado. Este tipo de entrada permite entrar antes que el público general para intentar conseguir un mejor sitio en pista, pero no garantiza un espacio reservado ni una zona más amplia.

Según la promotora, la presión se produjo por la concentración de público en una zona especialmente codiciada del estadio, próxima a “La Casita”, uno de los elementos principales de la escenografía de la gira, donde Bad Bunny interpreta varias canciones. Live Nation sostiene que ese tipo de acumulación puede darse en puntos de alto interés dentro de conciertos de gran demanda.

@jordiferrandez

Mi respuesta a @Live Nation España Quiero dejar clara una cosa porque parece que mucha gente no ha entendido cuál era realmente mi queja. Da igual que la entrada costara 10€, 100€ o 1.000€. Da igual que fuera VIP o no. Lo que no se puede normalizar es que en un concierto haya personas que no puedan moverse, que se sientan atrapadas o que tengan dificultades para respirar. Mi crítica nunca fue hacia Bad Bunny ni hacia el espectáculo. Mi crítica fue hacia una situación concreta de masificación y hacia la forma en la que se gestionó cuando pedimos ayuda para salir. Desde nuestro punto de vista, la respuesta de seguridad no fue la adecuada y no parecía existir un protocolo claro para actuar en una situación así. Todo lo ocurrido quedó grabado y documentado. También creo que es importante reflexionar sobre algo: que una situación sea habitual no significa que sea correcta. Muchas veces normalizamos ciertas cosas hasta que ocurre una desgracia. Precisamente por eso hay que señalar los problemas cuando suceden, para corregirlos antes de que sea demasiado tarde. Ojalá toda esta conversación sirva para mejorar la organización y la seguridad de futuros conciertos, ya sean de Bad Bunny o de cualquier otro artista. Al final, todos los asistentes merecen disfrutar de la experiencia en condiciones seguras y dignas, independientemente de la entrada que hayan comprado. Y sí, el concierto fue una pasada. Cuando conseguimos salir de aquella situación, mi novia y yo disfrutamos muchísimo del resto del show. Pero se nos quedó una sensación agridulce. Llevábamos años esperando este momento, queríamos vivirlo cerca de Benito y disfrutar de la experiencia que habíamos elegido. En cambio, terminamos viendo gran parte del concierto desde una zona que no nos correspondía después de haber pasado por una situación que nunca debería haber ocurrido. Lo que más me duele no es el dinero. Es que se nos arrebató parte de un recuerdo que llevábamos años esperando construir, y que además se hizo poniendo en riesgo algo tan importante como nuestra salud. #badbunny #badbunnyconcierto #badbunnyentradas #badbunnyvip #badbunnypr

♬ sonido original – Jordi Ferrández

La empresa también señala que el asistente eligió situarse en esa zona, cercana al escenario y a uno de los focos principales del espectáculo. De acuerdo con su versión, la primera fila puede experimentar una mayor presión al inicio, aunque la situación suele relajarse a medida que avanza el concierto.

El momento de mayor tensión llegó cuando Ferrández y su acompañante intentaron abandonar la zona. En los vídeos se les ve pidiendo al personal de seguridad que les deje saltar la valla hacia un espacio vacío alrededor de “La Casita”. Según la promotora, los miembros de seguridad mantuvieron el control de la situación y siguieron el protocolo, por lo que no permitieron ese salto. En su lugar, trataron de abrir un pasillo entre el público para facilitar la salida de ambos asistentes.

Ferrández describió ese proceso como una “odisea” y criticó la falta de una solución rápida. Tras abandonar el área, él y su acompañante terminaron viendo el concierto desde otra zona del recinto, lejos del lugar por el que habían pagado una entrada de precio elevado.

La respuesta de Live Nation no ha cerrado el debate. La promotora defiende que no hubo exceso de aforo y que el problema se produjo por la ubicación elegida dentro de la pista. Los asistentes afectados, en cambio, sostienen que el precio y la presentación de la entrada generaban unas expectativas de comodidad y seguridad que no se cumplieron.

La polémica llega pocos días antes de que Bad Bunny lleve su gira al Riyadh Air Metropolitano de Madrid, donde tiene previstos diez conciertos entre el 30 de mayo y el 15 de junio. La gestión de accesos, zonas cercanas al escenario y paquetes de mayor precio volverá a estar bajo observación.

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