Ridley Scott vuelve al cine de ciencia ficción y lo hace rodeado de algunos de los actores más cotizados del momento, pero las primeras reacciones están muy lejos de acompañar las expectativas. La constelación del perro ha comenzado su recorrido entre críticas sorprendentemente duras, con varios medios internacionales cuestionando su falta de energía, la debilidad de sus personajes y, sobre todo, la sensación de estar ante una historia posapocalíptica demasiado conocida.
El estreno de La constelación del perro llega a los cines españoles este 26 de agosto y adapta la novela homónima de Peter Heller. Jacob Elordi encabeza un reparto en el que también aparecen Josh Brolin, Margaret Qualley, Guy Pearce, Allison Janney y Benedict Wong. Sobre el papel, pocos ingredientes invitaban a imaginar semejante recibimiento.
Las primeras valoraciones en los agregadores reflejan ese desencanto. Durante las primeras horas tras levantarse el embargo, la película se ha movido alrededor del 43-44% de críticas positivas en Rotten Tomatoes, mientras que en Metacritic ronda los 51 puntos sobre 100. Las cifras todavía pueden cambiar conforme se incorporen nuevas reseñas, pero sitúan de momento la nueva película de Scott lejos de una recepción entusiasta.
Una película de Ridley Scott que muchos consideran demasiado familiar
Uno de los principales problemas señalados alrededor de La constelación del perro es precisamente su dificultad para diferenciarse de otras ficciones sobre el fin del mundo. La historia transcurre después de que una pandemia haya acabado con buena parte de la población. Hig, interpretado por Jacob Elordi, sobrevive en un aeropuerto abandonado junto a su perro y Bangley, un antiguo militar interpretado por Josh Brolin.
Una misteriosa transmisión de radio acaba empujando al protagonista a abandonar ese refugio y buscar otros supervivientes. Es entonces cuando aparecen los personajes interpretados por Margaret Qualley y Guy Pearce y cuando la película trata de convertir la supervivencia en una reflexión sobre la soledad, el duelo y la necesidad de recuperar vínculos humanos.
Sin embargo, ese planteamiento no ha convencido a buena parte de la crítica. The Guardian califica la película como un “tropiezo”, y cuestiona tanto el desarrollo de los personajes como algunos diálogos y efectos visuales. El medio británico apunta además a una cuestión especialmente incómoda para una producción de estas dimensiones: la sensación de que el género posapocalíptico está tan explotado que la película necesitaba una personalidad mucho mayor para justificar su existencia.
Variety llega a una conclusión similar y describe La constelación del perro como un blockbuster “sorprendentemente falto de energía y acontecimientos”. Su crítica reconoce la decisión de Scott de apostar por una película más pausada y centrada en los personajes, pero considera que estos no poseen suficiente profundidad como para sostener el conjunto.
Ni Jacob Elordi ni los 110 millones evitan las críticas
También el Houston Chronicle encuentra virtudes en la película. Entre ellas aparecen las interpretaciones de Jacob Elordi y Margaret Qualley y el trabajo visual del director de fotografía Erik Messerschmidt. El problema vuelve a encontrarse en una narración previsible y excesivamente familiar, incapaz de generar la implicación emocional que pretende.
Mucho más contundente ha sido The Daily Beast, que juega incluso con el título original de la película para definirla como “terrible”. Su valoración reprocha a La constelación del perro una historia derivativa, personajes poco desarrollados y unos efectos digitales poco convincentes, hasta colocarla entre los trabajos menos inspirados de Scott durante los últimos años.
El contexto económico tampoco ayuda. El presupuesto de producción se sitúa alrededor de 110 millones de dólares, una cantidad considerable para una propuesta que, pese a sus elementos de acción y ciencia ficción, busca también un tono contemplativo y melancólico. La respuesta en taquilla será ahora especialmente importante para determinar si las malas críticas terminan convirtiéndose también en un problema comercial.
No todas las críticas han condenado ‘La constelación del perro’

El recibimiento, pese a todo, no es unánime. Associated Press ha encontrado precisamente en la sensibilidad de La constelación del perro una de sus principales virtudes. Su crítica destaca el interés de la película por abordar el amor, la pérdida y la posibilidad de volver a conectar con otras personas en lugar de limitarse a construir otra historia basada exclusivamente en la violencia y la supervivencia.
Esa era precisamente la intención de Ridley Scott. El director explicó antes del estreno que quería evitar una nueva variante convencional de las historias de zombis y conservar el optimismo que atraviesa la novela de Peter Heller. El propio escritor se ha mostrado satisfecho con la adaptación y con la manera en que la película mantiene el componente emocional de su obra.
El problema es que buena parte de la crítica considera que las intenciones no terminan de convertirse en una película memorable. A sus 88 años, Scott sigue siendo uno de los directores más prolíficos de Hollywood y el responsable de títulos fundamentales como Alien, Blade Runner o Gladiator. Precisamente por eso, cada nueva película del cineasta británico continúa sometida a unas expectativas enormes.
Con La constelación del perro, esas expectativas han chocado de momento contra una recepción mucho más fría de lo previsto. Todavía será el público quien tenga la última palabra, pero las primeras críticas dejan una conclusión incómoda: ni el nombre de Ridley Scott, ni un reparto extraordinario ni un presupuesto de más de cien millones han conseguido impedir que su particular regreso al fin del mundo comience con serios problemas.

