La Séptima es la nueva cadena nacional de televisión en abierto que aterrizará en la TDT española el próximo 5 de noviembre, y desde que se conoció la adjudicación de su licencia no ha dejado de generar preguntas sobre quién financia el proyecto y qué línea editorial defenderá. Detrás del nombre comercial se esconde una sociedad, un grupo de inversores con pasado común en Prisa y un fichaje estrella procedente de RTVE que ya dibuja el perfil ideológico del canal.
¿Qué es La Séptima y cuándo empieza a emitir?
La Séptima es el nuevo canal generalista de televisión abierta que obtuvo en mayo de 2026 la licencia nacional de TDT, imponiéndose en el concurso público a la propuesta presentada por Mediaset España. La concesión tiene una duración inicial de 15 años renovables y llega justo cuando el Gobierno despliega la nueva fase de la TDT en ultra alta definición (UHD).
El canal debutará el 5 de noviembre de 2026 con una apuesta declarada por la actualidad y el directo: no habrá informativos clásicos, tampoco ficción ni programas enlatados, sino magacines, tertulias y formatos de entretenimiento emitidos en tiempo real. Su color corporativo será el rojo y su lema de lanzamiento en redes sociales, “Make Conversation Great Again”, ya adelanta un tono desenfadado pero con vocación de disputar la conversación pública.
¿Quién está detrás de La Séptima?
La cadena pertenece a SIETE (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo, S.L.), una sociedad constituida específicamente para presentarse al concurso de la nueva licencia de TDT. Su origen se remonta a una escisión interna dentro de Prisa: un grupo de accionistas del grupo mediático, enfrentados con el presidente Joseph Oughourlian por su rechazo a lanzar un nuevo canal de televisión desde la propia compañía, decidió sacar adelante el proyecto por su cuenta.
El reparto accionarial, según distintas informaciones publicadas, se organiza en cuatro bloques del 25% cada uno:
- Andrés Varela Entrecanales, administrador único de la sociedad, fundador de Globomedia y sobrino del presidente de honor de Acciona.
- Diego Prieto, empresario conocido como el “rey de las ambulancias” andaluz por haber fundado el grupo sanitario SSG.
- Una sociedad vinculada a Adolfo Utor, presidente de la naviera Baleària.
- José Luis Manzano, empresario argentino, expolítico del peronismo y presidente de Integra Capital, con experiencia en medios a través de Grupo América y Telefe.
La inversión total del proyecto se ha estimado en torno a 20 millones de euros, repartidos entre los cuatro socios a lo largo de tres años. A ellos se suma José Miguel Contreras, veterano productor y uno de los fundadores de laSexta, que aunque no figura como accionista actúa como principal impulsor y responsable editorial del lanzamiento, aportando su experiencia en formatos como Caiga Quien Caiga, El Intermedio o Salvados.
El fichaje de Javier Ruiz, primera pista sobre su línea editorial

El movimiento que más ha revelado sobre el rumbo del canal ha sido la incorporación de Javier Ruiz como primer director editorial de La Séptima, procedente de RTVE, donde presentaba Mañaneros 360 en La 1. Su salida ha obligado a una reorganización en la televisión pública, con Aida Bao asumiendo parte de sus funciones junto a Adela González.
Además de Ruiz, el proyecto mantiene conversaciones avanzadas con alrededor de catorce comunicadores para formar su primera línea de presentadores, entre los que ha sonado el nombre de Sarah Santaolalla. No estarán, en cambio, periodistas como Silvia Intxaurrondo, que ha optado por continuar en TVE, ni Àngels Barceló, alejada de los micrófonos tras su salida de la Cadena SER.
¿Cuál es su posición ideológica?

Aunque sus promotores insisten en presentar La Séptima como “un proyecto independiente y sin intereses políticos”, varios medios han señalado las estrechas relaciones de sus principales accionistas españoles con La Moncloa, así como la cercanía de José Miguel Contreras al entorno de Pedro Sánchez. Algunas informaciones han llegado a describir el proyecto como una futura cadena progubernamental, cuyo lanzamiento se produce, no por casualidad, antes de las próximas elecciones generales previstas para 2027.
El perfil que se dibuja apunta a un canal de corte progresista, centrado en la información y la actualidad política, con vocación de ocupar el espacio del espectro televisivo que hoy cubre TVE pero con un formato más ágil y en directo. No en vano, entre los nombres que suenan para su parrilla figuran comunicadores actualmente vinculados a la televisión pública, como el propio Javier Ruiz, Silvia Intxaurrondo o Jesús Cintora.
El proyecto no está exento de polémica: Vox ha recurrido ante la Audiencia Nacional la adjudicación de la licencia, alegando una supuesta vulneración de los principios de concesión administrativa, en un intento de frenar el estreno del canal antes de noviembre.
Un mapa televisivo que se reconfigura
La llegada de La Séptima obliga a redistribuir las señales de la TDT y sitúa a la nueva cadena junto a La 1, Antena 3, Telecinco, laSexta y Cuatro en la disputa por la audiencia generalista. Su apuesta por el directo, la actualidad y un plantel de rostros conocidos busca hacerse un hueco reconocible en el mando a distancia desde el primer día, en un momento en que la televisión lineal trata de adaptarse a la competencia digital.
Con la fecha de estreno cada vez más cerca, las próximas semanas serán clave para conocer la parrilla definitiva y confirmar si La Séptima logra consolidarse como una alternativa real en el ecosistema audiovisual español o si su etiqueta de cadena afín al Gobierno condiciona su recorrido antes incluso de emitir su primer programa.

