La National Portrait Gallery ha incorporado a su colección un nuevo retrato de la estrella del pop Charli XCX, tomado por la fotógrafa y directora británica Harley Weir. La adquisición consolida la presencia de la cantante en una institución dedicada a preservar los rostros que han marcado la vida pública británica, justo en una semana en la que vuelve a ocupar un lugar destacado en la conversación musical por el lanzamiento de su nuevo álbum, Music, Fashion, Film.
La fotografía, fechada en diciembre de 2023, muestra a Charli apoyada contra una pared, con crop top y vaqueros negros desabrochados. La imagen se convirtió después en una de las más reconocibles de su etapa Brat, el álbum de 2024 que la hizo pasar de figura de culto del pop alternativo a fenómeno masivo. Según Brandei Estes, comisaria sénior de fotografía de la galería, Weir ha desarrollado un “lenguaje fotográfico distintivo” que combina intimidad y presencia. La institución ha celebrado la adquisición de una obra que retrata a una de las figuras culturales definitorias de su generación.
La compra ha sido posible gracias al apoyo de la Bukhman Foundation, dentro del programa Collecting the Now, destinado a ampliar la colección con retratos de personas que están dando forma a la cultura contemporánea. La obra forma parte de la colección primaria de la galería y puede verse en la sala 33, en el espacio History Makers Now, dedicado a figuras con impacto en la vida pública actual.

El reconocimiento llega en un momento especialmente visible para Charli XCX. Su nuevo disco, Music, Fashion, Film, fue publicado el pasado viernes y ha recibido una acogida crítica favorable. Según The Guardian, el álbum aspiraba esta semana al número uno en el Reino Unido, por delante de lanzamientos de artistas como Snow Patrol, Shania Twain y The Strokes. De conseguirlo, sería su segundo número uno británico del año, después de la banda sonora de Wuthering Heights, que encabezó la lista en febrero.
La National Portrait Gallery ha destacado el enfoque singular de Charli hacia el arte y su influencia en el lenguaje sonoro y visual del presente. Su carrera se ha construido sobre una reinvención constante, entre la experimentación electrónica, el pop de masas y una forma muy consciente de trabajar la imagen. Con Brat, esa intuición alcanzó un punto de expansión inesperado: el verde ácido del álbum, su estética deliberadamente incómoda y su mezcla de hedonismo, vulnerabilidad y desorden se convirtieron en uno de los códigos culturales más reconocibles de los últimos años. La adquisición del retrato confirma que el impacto de Charli XCX va más allá de la pista de baile.

