Tras dos semanas de navegación por el océano Atlántico, el Grupo de Combate Expedicionario del Despliegue Atlántico 26 ha llegado a la costa este de Estados Unidos. Entre los cerca de 2.500 militares que integran la fuerza naval española viajan 309 mujeres, una cifra que refleja la consolidación de la presencia femenina en las operaciones internacionales de más alta exigencia de la Armada española.
La fuerza está compuesta por cinco buques: el buque de asalto anfibio Castilla, el portaaeronaves Juan Carlos I, las fragatas Blas de Lezo y Reina Sofía y el buque de aprovisionamiento de combate Patiño. Al frente del contingente se encuentran el comandante del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad y del Spanish Maritime Forces Headquarters, junto con el comandante del Grupo de Proyección de la Flota, el segundo comandante del Tercio de Armada y el comandante de la 31ª Escuadrilla de Superficie.

Diez días de adiestramiento en Camp Lejeune
Antes de participar en el ejercicio internacional Fleetex-250, unos 700 miembros de la Infantería de Marina española han desembarcado en la base de Camp Lejeune, en Jacksonville, Carolina del Norte, para llevar a cabo diez días de intenso adiestramiento conjunto con la US Navy y la Marine Nationale francesa. Con sus lanchas de desembarco, los militares españoles y sus vehículos alcanzaron las playas de esta instalación, considerada el principal centro de entrenamiento anfibio de la costa este de Estados Unidos y sede de la II Fuerza Expedicionaria de Marines, con una extensión de 640 kilómetros cuadrados.
Dos semanas de preparación en alta mar
El Grupo de Combate Expedicionario no llegó a Estados Unidos de vacío. Durante las dos semanas de travesía atlántica, la Armada desarrolló un intenso programa de adiestramiento para perfeccionar la integración de todas las capacidades de la fuerza. Las actividades incluyeron calificaciones de vuelo, ejercicios del equipo de visita y registro, zafarranchos de combate, maniobras de hombre al agua, transferencias de personal y cargas entre buques, aprovisionamientos de combustible en la mar, prácticas de tiro, ejercicios de rápel y actividades de combate en población.

Todo ello con el objetivo de que la fuerza llegara a la costa estadounidense en las mejores condiciones para afrontar los escenarios de alta intensidad que plantea Fleetex-250, uno de los principales ejercicios de adiestramiento avanzado de la Marina de Estados Unidos y de las fuerzas aliadas.
Un despliegue con vocación aliada
El Despliegue Atlántico 26 supone además una demostración del compromiso español con la OTAN y con la seguridad colectiva de la Alianza. La participación en Fleetex-250 permitirá a la Armada operar junto a fuerzas aliadas en un entorno multinacional, validar procedimientos expedicionarios y mostrar la capacidad nacional para proyectar y sostener una fuerza conjunta a miles de kilómetros de sus bases.
Las 309 mujeres que forman parte de este despliegue no son un dato menor. España demuestra con cifras concretas que la integración femenina en sus operaciones más exigentes lleva décadas consolidada, llegando hasta el otro lado del Atlántico.

