Una empresa española de defensa vuelve a cruzar fronteras. NTGS, ha cerrado un nuevo contrato para su sistema portamortero Alakran con Portugal, que ha apostado por la versión de 81 milímetros montada sobre el vehículo táctico MRZR D4 de la firma estadounidense Polaris. El Ejército portugués adquirirá alrededor de una veintena de unidades, con entregas previstas a partir de este mismo año, con el propósito de reforzar la movilidad y la potencia de fuego de sus unidades de artillería.
El contrato portugués llega en un momento de máxima expansión para NTGS. La compañía ha superado ya el medio millar de unidades Alakran vendidas, entre las versiones de 81 y 120 milímetros, y prevé alcanzar las 600 antes de que acabe el año. En total, el sistema ya está en servicio en varios países de todo el mundo, un dato que convierte al Alakran en uno de los sistemas de armas españoles con mayor proyección internacional de los últimos años.

Por su parte, NTGS también lleva colaborando con Francia, quien ha estado operando esta misma combinación, el Alakran sobre el MRZR D4, en sus fuerzas especiales, lo que avala tanto el sistema como la plataforma sobre la que opera. Más de 500 unidades vendidas en veinte países.
Una de las grandes demostraciones en el campo de batalla ha sido la implementación del Alakran en el conflicto de Ucrania, donde ha demostrado su eficacia en condiciones de alta intensidad, un aval que pocos sistemas pueden ofrecer y que ha abierto muchas puertas en mercados internacionales exigentes.
Los Marines y el Ejército de EEUU, entre sus clientes
Por otra parte, en Estados Unidos, el Cuerpo de Marines ha adquirido el Alakran montado sobre el vehículo táctico 6×6 MRZR Alpha de Polaris, mientras que el Ejército estadounidense ha llevado a cabo pruebas con el sistema en recientes maniobras en Filipinas. En ambos casos, NTGS opera junto a la firma americana Global Military Products como socio local.
En España, las Fuerzas Armadas también han tenido la oportunidad de ver el Alakran en acción en varias ocasiones. La más reciente fue el pasado mes de abril, cuando la versión de 120 milímetros fue probada sobre el vehículo Flyer 72 durante una campaña de experimentación de la Brigada de La Legión en Almería.

Tecnología que resuelve un problema clásico
El éxito del Alakran tiene una explicación técnica concreta. Los portamorteros convencionales tienen un problema clásico: cuando disparan, el retroceso del arma golpea con tanta fuerza al vehículo que sobrecarga la suspensión, obligando a reforzar la plataforma y exigir la implementación de vehículos grandes y caros. Por su parte, el Alakran resuelve ese problema aislando el efecto del disparo del vehículo que lo transporta, lo que permite montarlo en plataformas más ligeras y económicas sin perder potencia. A eso se suma un sistema de puntería electromecánico que hace los disparos más rápidos y precisos.
Ademas, Su software contiene tecnología de mapas GIS y funciones avanzadas como el Disparo Zonal y el Impacto Simultáneo de Múltiples Proyectiles, que permiten simplificar las operaciones y multiplicar el efecto sobre las posiciones enemigas.

