Diamond Legue

Audrey Werro, tras quedarse a las puertas: “El récord caerá cuando corra con otras atletas fuertes cerca”

Esta marca la convierte de manera oficial en la tercera mujer más rápida de todos los tiempos en esta distancia.

Audrey Werro después de un entrenamiento
Audrey Werro después de un entrenamiento
@audreywerro

El pasado fin de semana, el mundo del deporte se quedó con la boca abierta. La gran protagonista de la hazaña fue la atleta suiza Audrey Werro, una joven de solo 22 años que ha entrado de golpe en los libros de historia del atletismo. Durante una competición de máxima categoría celebrada en París, la Diamond League, Audrey logró congelar el reloj en un tiempo impresionante de 1 minuto y 53,80 segundos en la prueba de los 800 metros.

Para entender la magnitud de lo que ha hecho, esta marca la convierte de manera oficial en la tercera mujer más rápida de todos los tiempos en esta distancia. Pero lo más emocionante para los aficionados no es solo la medalla o el trofeo, sino que Audrey se ha colocado a un paso de romper el récord mundial, una marca del año 1983 que muchos consideraban imposible de batir. Estamos hablando del récord más antiguo de todo el atletismo de pista, un muro que lleva más de cuarenta años sin que nadie consiga derribarlo.

El camino hacia la historia

La espectacular carrera de París no ha sido un golpe de suerte ni una casualidad de un solo día. Audrey Werro nació el 27 de marzo de 2004 en Friburgo (Suiza) y se crió en una familia numerosa con tres hermanos. En su casa no había nadie que se dedicara al atletismo, pero su talento saltó a la vista cuando tenía solo nueve años: un profesor del colegio vio lo rápido que corría y el aguante que tenía, y no dudó en apuntarla al Club Athlétique Belfaux.

Desde ese momento, en 2013, entrena con la misma entrenadora de toda la vida, Christiane Berset Nuoffer, que ha sido su gran apoyo. Tras compaginar durante años los entrenamientos duros con los estudios, en 2026, Audrey  acaba de terminar sus estudios en el colegio Gambach. 

El verano de 2026 está siendo un muy buen verano para Warro, donde poco a poco está consiguiendo acercarse a la historia. El primer aviso a nivel internacional lo dio el 7 de junio en Estocolmo, donde ganó una carrera muy reñida contra la actual campeona olímpica, Keely Hodgkinson, parando el crono en 1:53.98. Poco después, el 23 de junio, decidió probar sus fuerzas en una distancia poco habitual, los 600 metros, y terminó batiendo el récord de Europa con un tiempo de 1:22.85, demostrando una velocidad punta fuera de lo normal.

Finalmente, el 28 de junio en París, consiguió su obra maestra actual al registrar esos espectaculares 1:53.80, una marca que la deja a tan solo 52 centésimas de segundo de la gloria eterna del récord mundial.

A pesar de su juventud, Audrey Werro ya cuenta con un palmarés que demuestra que está más que acostumbrada a ganar. En las categorías juveniles lo arrasó prácticamente todo: se proclamó campeona de Europa Sub-18 en 2021 y campeona de Europa Sub-20 en 2023, además de colgarse una espectacular medalla de plata en el Campeonato del Mundo Sub-20 celebrado en Cali en 2022. Por si fuera poco, a nivel nacional no ha tenido rival y ya se ha coronado como campeona de Suiza absoluta en varias ocasiones. Todo este historial de éxitos en categorías inferiores ha sido el trampolín perfecto para dar el salto definitivo en este año 2026, donde ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad que pelea de tú a tú con las mejores del planeta.

@audreywerro

Pwaouwaouwaou 🤷🏽‍♀️ #WIC #Toruń #Athletics #worldchampionships #silver

♬ original sound – G.A

Dotada por lo físico

Muchos se preguntan cómo es posible que una atleta tan joven domine una prueba tan dura como los 800 metros, que combina la velocidad de un sprint con la resistencia de una carrera larga. El secreto de Audrey se basa en dos pilares muy sencillos: su físico privilegiado y su resistencia al dolor.

En primer lugar, Audrey tiene una estatura de 1,82 metros. Al ser tan alta y tener unas piernas tan largas, cada zancada que da avanza muchísimo más espacio que la de sus rivales. Esto significa que, para ir a la misma velocidad que las demás, ella necesita dar menos pasos, lo que le permite ahorrar muchísima energía durante la primera vuelta a la pista.

En segundo lugar, está su capacidad para aguantar el esfuerzo. En la prueba de los 800 metros, cuando los corredores pasan los 600 metros, el cuerpo sufre un cansancio extremo debido al ácido láctico que se acumula en los músculos. A casi todos los atletas les duelen tanto las piernas que empiezan a frenarse y a perder la postura correcta. Sin embargo, Audrey Werro es capaz de mantener el cuerpo firme, erguido y seguir corriendo exactamente igual de rápido hasta que cruza la línea de meta.

Una cita con la historia

A pesar de su exhibición, la propia Audrey confesó al terminar la carrera a la cuenta oficial de los Juegos Olímpicos que correr sin nadie al lado es el reto más difícil de todos: “Correr al ritmo del récord del mundo es durísimo, sobre todo cuando te quedas sola al final. Creo que el récord caerá cuando corra en una carrera donde otras atletas fuertes me presionen hasta la misma línea de meta”.

La próxima gran parada en el calendario de la suiza será en el mes de agosto en Birmingham. Allí se espera que se vuelva a ver las caras con las mejores corredoras del planeta. Todos los expertos del atletismo coinciden en lo mismo: si las rivales obligan a Audrey a esforzarse al máximo en los últimos 100 metros, el viejo récord del mundo de 1983 tiene los días contados.