El baloncesto femenino español vive un momento histórico. La madrugada del domingo dejó una imagen que el público aficionado estaba deseando ver. Awa Fam y Raquel Carrera debutaron oficialmente en la WNBA, la mejor liga del mundo, confirmando el crecimiento sostenido del baloncesto español y la consolidación de una nueva generación de talento que ya compite al máximo nivel internacional.
La irrupción de ambas jugadoras no es casualidad. Las dos llegan después de firmar unas temporadas muy buenas con el Valencia Basket. Se han convertido en referentes de la selección española que vuelve a mirar de frente a las grandes potencias mundiales. Esta presencia española representa la gran evolución que ha sufrido el baloncesto español, el talento español ocupa cada vez más espacio en una competición generalmente complicada para las jugadoras europeas.
La llegada tardía de Raquel Carrera y Awa Fam se debe esencialmente al calendario de la liga española, ambas jugadoras han esperado a terminar el curso en España con el Valencia Basket y marcharse como campeonas de liga. Iyana Martín fue seleccionada en séptima posición por las Portland Fire. Ella mismo dijo que quería tomarse este verano con calma y que no jugaría, de momento, en EEUU. El contrato entre las partes se mantiene, pero por el momento la asturiana jugará con el Spar Girona, equipo por el que fichó hace escasos días.
Los datos del debut
El estreno de Awa Fam fue prácticamente inmejorable. La pívot alicantina debutó con victoria frente a las Washingotn Mystics por 97-85. La interior española, elegida en el puesto 3 del draft de este año (la posición más alta jamás alcanzada por una española) disputó más de veinte minutos y firmó 10 puntos, dos rebotes y un robo de balón, dejando además una gran sensación física y competitiva. Awa Fam lleva años señalada como una de las grandes promesas del baloncesto español. De hecho, estaba en las apuestas como la posible pick 1 del draft, aunque finalmente ocupó la tercera plaza igualando al histórico Pau Gasol.
Por su parte, Raquel Carrera tuvo un estreno más discreto con las New York Liberty. La de Ourense disputó los últimos 81 segundos del encuentro frente a las Dallas Wings de Paige Bueckers y Azzi Fudd. Las neoyorquinas perdieron 76-91 ante las de dallas. En su debut repartió una asistencia. Su participación, por el momento, ha sido más discreta, pero tiene una carga emocional muy alta. Raquel Carrera fue drafteada en el año 2021, sin embargo, una serie de lesiones de rodilla y su progresión en Europa retrasaron su llegada al continente americano. Ahora, ya recuperada de esas lesiones y con el título de liga con el Valencia Basket bajo el brazo, la gallega aterriza en Nueva York con la intención de hacerse un hueco entre las mejores del mundo.
@wnba Let’s replay this shall we: IT’S AWA FAM’S FIRST BUCKET IN THE WNBA 😤 WAS-SEA | League Pass #wnba #wnbaseason30 #firstbucket #awafam #basketball
Marta Suárez (Phoenix Mercury) y María Conde (Toronto Tempo) ya habían debutado esta temporada en la WNBA. Alicia Flórez milita en las Washington Mystics, pero aún no ha disputado ningún minuto en la WNBA. En caso de hacerlo, se convertirá en la quinta española en debutar en la liga norteamericana esta temporada.
De Valdemoro a las nuevas generaciones
La historia de las españolas en la WNBA comenzó a finales de los años noventa con pioneras como Amaya Valdemoro, tres veces campeona de la liga con las Houston Comets y considerada la gran referencia del baloncesto femenino español. Su éxito supuso un antes y un después para las jugadoras españolas, tras ella, otras baloncestistas como Elisa Aguilar, Laia Palau o Anna Cruz tuvieron la oportunidad de alzarse con un título de la WNBA.
Más recientemente, figuras como Astou Ndour, Cristina Ouviña o Maite Cazorla mantuvieron viva esa presencia española en una liga cada vez más física y exigente. Ahora, con Awa Fam o Raquel Carrera llegando a la WNBA queda demostrado que la apuesta por el talento español merece la pena. La cantera femenina atraviesa uno de los mejores momentos de su historia. El debut de ambas no es solo una noticia puntual, sino que representa el relevo generacional de un baloncesto que ya compite de tú a tú con las grandes escuelas del mundo.

