Con su habitual simpatía y desparpajo desembarcaba la mejor deportista del año, Aryna Sabalanka en la alfombra roja de los Premios Laureus 2026. Alojada en Madrid para disputar el Mutua Madrid Open, la número 1 del mundo no dudaba en firmar autógrafos desde que salió del coche, ataviada con un vestido asimétrico plateado.
Los Óscar del deporte congregaban en el Palacio de Cibeles de Madrid a atletas de la talla de Rafa Nadal, Novak Djokovic, Cafú, Aitana Bonmatí, Garbiñe Muguruza o Simone Biles, que sorprendentemente declinó pararse ante los niños que esperaban blandiendo sus libretas para cosechar las firmas de las estrellas.
El otro gran ganador de la noche, junto con Aryna fue Carlos Alcaraz fue, sin lugar a dudas, el deportista más arropado, llegó acompañado por su familia al completo con quien posó en la alfombra roja.

A pesar de no estar nominada, sí estuvo en el photocall Ana Peleteiro. La medallista olímpica en avanzado estado de gestación, aconsejaba a las mujeres escuchar su cuerpo a la hora de hacer deporte durante el embarazo.
¡Arranca la gala de los Premios Laureus desde el Palacio de Cibeles en Teledeporte!
Empiezan a llegar a los #Laureus26 estrellas como Simone Biles, Alcaraz, Djokovic, Sabalenka…
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— Teledeporte (@teledeporte) April 20, 2026
Una gala con sabor español
Los conductores de la gala la esquiadora Elieen Guu que se atrevió con un “hola a todos” en español. Su compañero Novak Djokovic quiso alabar todos los logros de la co-presentadora por las medallas cosechadas en los Juegos Olímpicos de Milano Cortina.
La noche empezaba con uno de los platos fuertes de la noche: el mejor deportista masculino del 2026, entregado por Luis Figo e Iker Casillas.
Carlos Alcaraz recogía emocionado su premio después de que el año pasado estuviese nominado como revelación. En un inglés muy fluido el murciano agradecía a las autoridades, en primer lugar a Jose Luis Martínez Almeida y un escueto Isabel (olvidando los apellidos en un despiste claro efecto de los nervios) para la presidenta de la Comunidad de Madrid por el continuo apoyo al deporte español y madrileño.
Muy elocuente apuró el tiempo de su discurso acordándose de los momentos más complicados, a los aficionados y a su familia. “Hay que seguir trabajando, esta es una noche que no voy a olvidar jamás”. La férula que le asomaba por el traje preocupó a todos. Tras anunciar su renuncia a jugar en la Caja Mágica por una lesión de muñeca, aún está en el aire su participación en Roland Garros, lo que le apearía del número 1 del mundo.
No se atrevió con inglés (tuvo que ser traducido), pero fue igualmente emotivo Lamine Yamal, quien se llevaba el premio al mejor deportista joven. El primer ganador de este nuevo galardón.

El premio al mejor regreso
Uno de los pocos galardones mixtos en estos Laureus, en donde hombres y mujeres competían entre sí, era el del mejor regreso o reaparición del año recayó en el golfista y actual campeón del Másters de Augusta Rory McIlroy. No pudo estuvo estar presente pero en su discurso proyectado en las pantallas del Palacio de Cibeles se acordó de Mandela.
McIlroy se alzó en un galardón en el que estaban nominadas atletas como la atleta venezolana Yulimar Rojas o la tenista norteamericana Amanda Anisimova.
La gran ausencia
Sin duda, la gran ausencia de la noche, en clave deporte femenino, fue la de Aitana Bonmatí. La tres veces Balón de Oro, volvía precisamente este lunes a los entrenamientos con el FC Barca en una semana crucial en la que puedan ser campeonas de liga este miércoles además de tener la ida de la semis de Champions el sábado.
La centrocampista catalana ya estuvo nominada en esta misma categoría en 2025 aunque finalmente fue la campeona olímpica Simone Biles quien se alzó con el Laureus. En 2024 se alzó con el prestigioso trofeo.
En cuanto al Laureus a la mejor deportista de acción del año fue Chloe Kim, la snowboarder que se alzó con la plata en half pipe en Milano Cortina, contrincante en la final de nuestra Queralt Castellet.
La mujer del año
Sabalenka emocionadísima recogía el premio a la mujer deportista del año, gracias a su regularidad y no haberse bajado del número 1 desde que cogió el testigo a Iga Swiatek.
El toque de humor lo puso Aryna Sabalenka cuando los nervios le hacían devolver sin pretenderlo su Laureus, lo que provocó las risas de los presentes.
