Antes de que el fútbol se convirtiera en su camino, Yolanda Sierra repartía su tiempo entre diferentes deportes. La madrileña creció practicando atletismo, natación y fútbol sala, pero fueron las pistas las que primero le dieron motivos para pensar que podía llegar lejos en el deporte. Ganó campeonatos de Madrid, subió al podio en varias pruebas y llegó a compaginar las competiciones de atletismo con el fútbol.
Con siete años ya había entrado en la Academia del Atlético de Madrid. La relación con el club rojiblanco se prolongó durante más de una década, hasta que este verano puso fin a una etapa que incluyó un debut en Primera con solo 16 años, un Mundial sub-17 conquistado con España y su estreno en la Champions League. Ahora, a los 21, el Levante es el nuevo escenario de una futbolista que ya llega con galones: forma parte del grupo de capitanas.
Antes del balón estuvieron las pistas
El atletismo no fue una simple actividad extraescolar. Sierra destacó especialmente en salto de altura, relevos y pruebas combinadas durante su etapa en el CD Gredos San Diego. En categoría benjamín se proclamó campeona de Madrid de salto de altura y terminó segunda en los 1000 metros. Un año después volvió a acumular medallas, entre ellas un oro en relevos y otro en combinadas.
Llegó a reunir alrededor de una docena de medallas en campeonatos madrileños. Durante un tiempo, las dos disciplinas convivieron en su rutina, pero poco a poco el fútbol fue ganando espacio. La decisión definitiva llegó en la temporada 2018/19, cuando apostó por centrarse en el deporte que había comenzado a practicar desde niña.
Su formación atlética, sin embargo, dejó herramientas que todavía forman parte de su fútbol: velocidad, coordinación, capacidad de salto y una buena condición física.
Rojiblanca desde los siete años
Mientras otras jugadoras cambiaban de club al avanzar de categoría, Sierra permaneció ligada al Atlético de Madrid prácticamente desde el principio. En la cantera fue acumulando reconocimientos y responsabilidades hasta convertirse en una de las futbolistas de referencia de sus equipos.
La progresión fue especialmente rápida. En junio de 2021, con 16 años, llegó su debut con el primer equipo frente al EDF Logroño. Para entonces ya estaba acostumbrada a enfrentarse a rivales mayores que ella y a asumir responsabilidades dentro del campo.
Su posición tampoco ha sido completamente fija. Aunque se ha desarrollado principalmente como defensa, puede actuar tanto de central como en los laterales. Esa polivalencia le ha permitido adaptarse a diferentes necesidades y seguir creciendo mientras daba el salto entre categorías.

El Mundial que confirmó su carácter
España también encontró en Sierra una futbolista con capacidad para asumir galones. Fue convocada por primera vez con la sub-16 a los 14 años y posteriormente dio el salto a la sub-17, selección de la que llegó a ser capitana.
El verano de 2022 dejó una de las experiencias más importantes de su carrera. España perdió la final del Europeo sub-17 frente a Alemania en los penaltis, pero aquel golpe no terminó con las aspiraciones de aquella generación.
Meses después llegó el Mundial de India. Esta vez no hubo derrota. España superó el torneo y venció a Colombia en la final para proclamarse campeona del mundo sub-17. Sierra formó parte de aquel equipo y vivió desde dentro un torneo que terminó con el título mundial.
Su papel como capitana también dejó una imagen significativa. Tras la derrota en el Europeo, animó a sus compañeras a utilizar aquel resultado como aprendizaje y motivación de cara al Mundial.

De la cantera a la Champions
El camino hacia la consolidación en el primer equipo rojiblanco fue más pausado. Sierra siguió teniendo un papel importante en el filial y llegó incluso a ejercer como capitana, mientras esperaba nuevas oportunidades arriba.
Una de ellas apareció en la temporada 2024/2025, cuando debutó en la Champions League ante el Rangers. Era otro paso en una carrera que había empezado mucho antes en los campos de la cantera.
Después llegó un cambio necesario. El Atlético la cedió al Granada, donde disputó 15 partidos de Liga F Moeve. La experiencia le permitió tener minutos en la máxima categoría y enfrentarse a un contexto diferente después de tantos años vinculada al mismo club.
El Levante, un nuevo capítulo
En julio de 2026 terminó su etapa rojiblanca de forma definitiva. El Levante alcanzó un acuerdo con el Atlético para incorporar a Sierra, que firmó hasta junio de 2028.
El cambio de camiseta llegó acompañado de una responsabilidad importante. Con apenas 21 años y recién aterrizada en el equipo, ha sido incluida entre las capitanas del conjunto granota para la temporada 2026/2027.

Ya no es aquella niña que compaginaba el fútbol con las competiciones de atletismo ni la adolescente que debutó en Primera con 16 años. Llega al Levante con un Mundial sub-17 en su palmarés, experiencia en Liga F y Champions y, sobre todo, una primera gran prueba de liderazgo.
Las pistas fueron su primera escuela deportiva. El Atlético, la casa donde se formó. Ahora le toca descubrir hasta dónde puede llegar por su cuenta.

