Escándalo en Italia. El Tribunal de Arbitraje Deportivo ha determinado que la Lazio femenina puso fin de forma ilegal a la vinculación de la futbolista sueca Maja Göthberg con el club a causa de su embarazo, y ha ordenado a la entidad italiana que le abone una indemnización.
El caso, de carácter histórico, giró en torno a la normativa de maternidad de la FIFA, reforzada en 2024, y supone la primera vez que el TAS determina que un club rescindió ilegalmente una relación laboral por el embarazo de una jugadora.
De pieza clave a no renovar
Göthberg había contribuido al ascenso del Lazio a la máxima categoría del fútbol femenino italiano en la temporada 2023-24, tras lo cual se abrieron negociaciones para renovar su vinculación con el club. Aunque el contrato no llegó a formalizarse, ambas partes habían alcanzado un acuerdo sobre los puntos esenciales. Fue entonces cuando la jugadora, de 28 años, descubrió que estaba embarazada. Sin estar obligada a comunicárselo al club en ese momento, decidió informar a la Lazio de su estado. Según consta en el TAS, el club retiró su propuesta contractual a raíz de esa comunicación. Además, el tribunal supo que las compañeras de equipo de Göthberg fueron informadas de su embarazo sin su consentimiento.
64.000 euros de compensación salarial
El TAS condenó a la Lazio a abonar a la jugadora 64.000 euros más intereses en concepto de compensación salarial, y otros 5.333 euros más intereses por la vulneración de su información médica privada.
Un trato justo y digno
Göthberg, que en primera instancia había perdido su caso ante la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA antes de recurrir al TAS, declaró: “Esto nunca fue solo una cuestión de fútbol, se trató de recibir un trato justo y digno en un momento importante de mi vida. El fallo lanza un mensaje claro: el embarazo nunca debe verse como un problema ni como un motivo para privar a una jugadora de oportunidades laborales.”
El apoyo de la Fifpro
Alexandra Gómez Bruinewoud, directora jurídica del sindicato de jugadoras Fifpro, que respaldó a Göthberg en su lucha, señaló que el caso demuestra que la normativa de maternidad de la FIFA no es papel mojado y que ofrece protecciones reales. “Los clubes no pueden simplemente dar por terminada una relación laboral, aunque no esté plenamente formalizada, en el momento en que se enteran de que una jugadora está embarazada”, subrayó.
Los mensajes de WhatsApp fueron una pieza clave en las pruebas presentadas ante el TAS, ya que avalaron la versión de Göthberg y su cadena de comunicación con la Lazio, demostrando que el club sí tenía conocimiento de su embarazo, algo que había negado inicialmente en una carta fechada el 6 de agosto de 2024, en la que afirmaba no tener “ningún conocimiento” del mismo. Sin embargo, al declarar como testigos ante el panel del TAS, tanto Raffaele Pinzani, director deportivo, como Maria Antonietta Pia Foti, secretaria del club, reconocieron haber tenido conocimiento del embarazo el 18 de julio de 2024.
Göthberg, que a lo largo de su carrera también ha militado en clubes de Finlandia y Suecia, concluyó: “Espero que este caso contribuya a crear un entorno más seguro para las jugadoras que quieren compaginar su carrera deportiva con la maternidad.”
La versión del Lazio
El club romano emitió un comunicado oficial en el que, pese a acatar el fallo, expuso su lectura de los hechos. La Lazio destacó que el propio TAS reconoció el carácter excepcional del caso y decidió no aplicar las sanciones deportivas adicionales contempladas por la FIFA para situaciones de discriminación por maternidad, al entender que el club no actuó de mala fe, sino sobre la base de una interpretación jurídica que, aunque finalmente no respaldada por el tribunal, fue adoptada de forma genuina.
El club también hizo hincapié en que todas las comunicaciones entre las partes se canalizaron exclusivamente a través del agente de la jugadora, sin que existiera en ningún momento contacto directo entre Göthberg y la entidad. En esa línea, señaló que la futbolista nunca devolvió el contrato firmado ni solicitó aclaración directa sobre la posición del club, y que el propio panel arbitral indicó que ella podría haber buscado ese contacto antes de iniciar el procedimiento formal. Para la Lazio, fue precisamente esa gestión negocial a través de terceros la que generó los malentendidos que derivaron en el litigio.

