La Ciudad Deportiva Dani Jarque en Sant Adriá de Besos amanece soleada y tranquila. El parón de la competición sirve para bajar algunas revoluciones de un arranque de seis jornadas apasionantes de Liga F Moeve. También para nuestra protagonista, quien está cumpliendo el sueño de disputar la máxima categoría del fútbol español. Natalia Escot nos recibe con la alegría innata que la caracteriza.
Está viviendo sus primeras semanas en el Espanyol, aunque realmente se encontró con antiguas amigas y compañeras de las tres temporadas que estuvo “cuando era pequeñita y me ayudaron muchísimo”. El pasado verano cambió el Barça B, donde fue la pichichi de la Primera RFEF, por el eterno rival de la ciudad. “Pero se trata sobre todo de que me quedaba en casa. Para mí el Espanyol siempre fue una buena opción”, reconoce.

Allí se ha encontrado con Sara Monforte una entrenadora “intensa” y exigente, pero “que ha creado un ambiente muy cercano entre el cuerpo técnico y las jugadoras, que me han acogido muy bien”. Ese buen ambiente lo comprobamos cuando durante la sesión de fotos algunas jugadoras le dedicaron un “¡guapa!” desde lejos.
Llegar como pichichi
Estar integrada en la plantilla del Espanyol es “un sueño por el que he estado trabajando mucho tiempo”, confiesa la delantera que en los próximos días se enfrentarán por primera vez al primer equipo del Real Madrid, que además es el actual subcampeón. “Es un rival complicado, ya lo estamos preparando porque creemos que podemos sacar algo de ahí”, confiesa de la visita del conjunto perico al Di Stéfano el próximo 17 de octubre.

Para Escot, el hecho de llegar como máxima goleadora de la categoría inferior con 17 goles, “que es muy diferente a la Liga F Moeve” no le ha supuesto presión extra, aunque es consciente de que “se tienen muchas expectativas en mí”. “La entrenadora me dice que está tranquila, que haga lo que mejor sé hacer”, relata. Y así llegó el pasado 25 de septiembre su estreno goleador con un trallazo que calificó “como el primero de muchos”. Su máxima es la de tratar de “aprovechar cada oportunidad que me den aquí”.
Su carrera acaba de empezar, combinando pasos y algún acelerón, porque ya debutó en un partido hace dos temporadas en la máxima categoría femenina con el Barça, con solo quince años. A pesar de haberlo hecho para luego seguir asentada en la división de plata, Escot piensa que su carrera es una línea recta: “no me he saltado ninguna etapa, he ido poco a poco en el fútbol hasta llegar aquí” asume.

Un idilio con el balompié que comenzó en su colegio, en Terrassa, “yo iba a un colegio femenino de numerarias y a las chicas de mi cole no les gustaba mucho el deporte. Me apunté a baloncesto, a atletismo, me encantaban todos los deportes. Había también otra extraescolar de violín y mi madre me apuntó”, nos cuenta de unos comienzos musicales en lo que estuvo cuatro años. “Pero cuando un día nos llamó un amigo porque le faltaba un niño para un partido amistoso, a la salida, lo tuve claro, le pedí a mi madre que me apuntase a fútbol y aparqué el violín.” “¡Ahora ella lo vive más que yo, el fútbol es su vida!”. Escot asegura que sus padres no se pierden un partido, “siempre vienen a verme, incluso cuando viajamos. Hasta mi hermano, que juega a fútbol sala, si le coincide (un partido de su equipo con uno del mío) a veces se pierde el suyo”.
Campeona de Europa sub19
Además de jugar en la máxima categoría del fútbol español, Liga F Moeve, su otro gran sueño es vestir la camiseta de la Selección. Ya puede presumir de ser campeona de Europa sub 19. Para el pasado Mundial sub 20, finalmente se quedó fuera de la lista de convocadas pero asegura que ha vivido con mucha ilusión el título conquistado por muchas de sus ex compañeras.

“La verdad que ha sido una etapa muy bonita porque nos hemos llevamos juntas desde la sub-17. Han sido 4 años increíbles, tienen un equipazo y han demostrado ser las mejores del mundo”, subraya orgullosa. “Mi objetivo es seguir madurando y algún día llegar con la Absoluta.”
Balón de Oro
Cuando le preguntamos qué cree que va a ocurrir el día 26 en la gala del Balón de Oro, piensa durante unos instantes, pero al preguntarle por lo que querría que pasase, ahí ya no duda: “Claudia Pina”. No lo esconde, “es una futbolista a la que admiro muchísimo, me inspiro en ella. Pero es que además me encanta que juega como en el patio de su casa”, relata. “Yo aún siento esos nervios de pensar que estoy en Liga F Moeve”.
Sin querer obsesionarse con metas y disfrutando del camino, sabe que su sueño pasaría por “ganar la Champions, aunque para eso queden muchos años… o no.”


