Lionel Messi sigue ampliando su legado en el fútbol. A sus títulos, récords y reconocimientos individuales se suma ahora el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026, que distingue una trayectoria excepcional dentro y fuera del terreno de juego. Pero mientras el argentino recibe uno de los galardones más importantes de su carrera, también comienza a explorar una nueva faceta como propietario de un club. Su llegada a la UE Cornellà ha coincidido con la creación del primer equipo femenino de la historia de la entidad.
El futbolista del Inter Miami adquirió el club catalán el pasado abril, en una operación que reforzó sus vínculos con Barcelona, la ciudad donde alcanzó la cima de su carrera. La entidad, fundada en 1951, es conocida por su trabajo de cantera y por haber contribuido a la formación de jugadores que después llegaron a la élite. Ahora, bajo la propiedad de Messi, abre una nueva etapa en la que el fútbol femenino también gana protagonismo.
El Cornellà hace historia
El club anunció en junio la creación de su primer equipo sénior femenino, que compite esta temporada en segunda división catalana y debutó oficialmente en octubre. La iniciativa supone un cambio en la estructura de la sociedad deportiva, que hasta ahora no contaba con un conjunto femenino sénior propio.
Amara, capitana del equipo, explicó al diario ARA lo que representa formar parte de este proyecto. “Es un orgullo que se cuente con nosotras para este proyecto. Para el club es un paso muy importante y sabemos que tenemos una responsabilidad“, afirmó.
El conjunto comienza su andadura en una categoría territorial, con el objetivo de asentarse y avanzar progresivamente. Su puesta en marcha permite ampliar la estructura competitiva del club y ofrecer a las futbolistas un equipo sénior en el que continuar su trayectoria.

La otra cara de la operación
Aunque la llegada de Messi coincide con este impulso, la actividad femenina ya existía en el entorno del Cornellà a través de su Fundación, que desarrolla iniciativas de formación deportiva e inclusión social. La adquisición del argentino se centró en la sociedad deportiva, mientras que la Fundación mantiene su propia estructura.
La novedad es que el fútbol femenino cuenta ahora también con un equipo sénior dentro de la sociedad deportiva. De esta forma, el Cornellà amplía su estructura competitiva y abre una nueva etapa para una sección que ya formaba parte de la actividad del club.
Una fábrica de talento
El trabajo de cantera ha sido una de las principales señas de identidad del Cornellà. Por sus categorías inferiores han pasado futbolistas como David Raya, Jordi Alba, Gerard Martín y Javi Puado, que después alcanzaron el fútbol profesional.
Esa trayectoria explica parte del atractivo de una entidad que ha sabido desarrollar talento pese a competir lejos de las grandes categorías del fútbol español. La llegada de Messi puede aumentar su visibilidad, aunque el futuro del equipo femenino dependerá del trabajo deportivo, los recursos disponibles y la continuidad del proyecto.
El desafío será convertir el estreno en el inicio de una estructura estable, capaz de consolidarse con el paso de las temporadas. Para ello, el club deberá encontrar el equilibrio entre su tradición formativa y las necesidades específicas de una nueva sección.

El premio a una carrera histórica
El Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026 reconoce una carrera extraordinaria, pero también la influencia que Messi ha ejercido fuera del terreno de juego. El jurado destacó su trayectoria y su talento, además de su labor solidaria para facilitar el acceso a la educación y a la atención sanitaria de niños desfavorecidos.
Tras conocer el fallo, el argentino quiso recordar a las personas que le han acompañado durante su carrera. “Siempre digo que nada de lo que conseguí lo hice solo: atrás de cada logro hay compañeros, familia y muchísima gente que me ayudó en el camino”, afirmó.
También se dirigió a las nuevas generaciones con un mensaje de inspiración: “Ojalá mi historia les sirva a muchos niños y niñas para seguir soñando, con trabajo y amor por el deporte“.
El galardón no reconoce específicamente su apuesta por el fútbol femenino, pero coincide con una etapa en la que Messi empieza a asumir nuevas responsabilidades dentro del deporte. Mientras el premio distingue lo conseguido durante su carrera como futbolista, el Cornellà representa una faceta diferente: la de contribuir al desarrollo de una entidad desde la propiedad.
La creación del equipo femenino es uno de los primeros movimientos visibles de esta nueva etapa. Su evolución permitirá comprobar el alcance de un proyecto que acaba de comenzar y que incorpora a las futbolistas a una estructura deportiva que, hasta ahora, no contaba con un conjunto sénior propio.

