La conciliación entre vida laboral y familiar continúa siendo uno de los grandes retos para alcanzar una igualdad efectiva. UGT ha vuelto a poner el foco en esta cuestión y considera que la maternidad no puede convertirse en un obstáculo para el desarrollo profesional de las mujeres. El sindicato reclama políticas que permitan compatibilizar el empleo y los cuidados. Y, además, advierte de que medidas centradas únicamente en retrasar la maternidad, como la financiación de la congelación de óvulos, no resuelven las desigualdades existentes.
Para UGT, la igualdad real requiere actuar sobre las condiciones laborales y garantizar que las mujeres puedan decidir libremente cuándo ser madres sin asumir por ello un coste profesional. En este sentido, el sindicato defiende que son “imprescindibles derechos y políticas laborales de conciliación y corresponsabilidad para hablar de igualdad real”. La organización sitúa así la responsabilidad compartida de los cuidados entre hombres, mujeres, empresas y administraciones como una pieza fundamental.
La maternidad no puede frenar la carrera deportiva
Los datos recientes muestran que la conciliación continúa teniendo un impacto desigual. El informe Estado de las Paternidades en España 2026, presentado por el Ministerio de Igualdad, señala que el 40% de las madres ha tenido que dejar de trabajar para cuidar, frente al 26% de los padres. Además, un 42% de las personas encuestadas identifica las dificultades para compatibilizar empleo y cuidados como uno de los principales problemas, debido a la falta de permisos adaptados o de facilidades empresariales.
Aunque España ha ampliado los permisos de nacimiento y cuidado hasta las 19 semanas retribuidas al 100% para cada progenitor, UGT insiste en que todavía es necesario avanzar en corresponsabilidad y conciliación. En el primer semestre de 2026, más de 231.000 personas disfrutaron de esta prestación.
Conciliación y corresponsabilidad
El sindicato reclama que las políticas públicas no se limiten a facilitar que las mujeres retrasen la maternidad mediante la congelación de óvulos, sino que garanticen unas condiciones laborales compatibles con tener hijos. En esta línea, UGT también ha defendido la retribución de los permisos parentales para favorecer que tanto hombres como mujeres puedan ejercerlos y evitar que los cuidados sigan recayendo principalmente sobre ellas.
Para UGT, el objetivo debe ir más allá de permitir que las mujeres puedan ser madres. Se trata, más bien, de garantizar que ser madre no implique renunciar a una carrera profesional, reducir oportunidades laborales o asumir una penalización económica. La conciliación, defiende el sindicato, debe formar parte de las políticas de igualdad y convertirse en un derecho efectivo para avanzar hacia una sociedad verdaderamente corresponsable.

