El minuto 55 detuvo por un instante el partido. Jenni Hermoso se levantó del banquillo, se preparó para entrar y todo el mundo entendió que estaba a punto de vivir algo más que un simple cambio. Siete años después, la delantera volvía a vestir la camiseta del Atlético de Madrid sobre el verde en la que es su tercera etapa en el club. La grada la recibió con una ovación y su nombre resonaba bajo el coro de un megáfono: “Jenni, Jenni…”.
Habían pasado siete años, pero hubo algo que no cambió. Cuando Jenni Hermoso apareció junto a la línea de banda para entrar al terreno de juego, la afición rojiblanca reconoció inmediatamente a una de las futbolistas que forman parte de su historia. El tiempo había pasado, la jugadora había recorrido medio mundo y su palmarés había crecido de manera extraordinaria, pero aquel escudo seguía teniendo un significado especial.
El Atlético ganaba al Logroño por 1-0 cuando llegó el momento. David González movió el banquillo y dio entrada a Jenni Hermoso y Gio Queiroz. Kühl y Otermín dejaron sus puestos. Entonces, la expectación se convirtió en celebración. Desde la grada comenzó a escucharse el nombre de la delantera, repetido una y otra vez, mientras ella cruzaba el césped para disputar sus primeros minutos oficiales de esta nueva etapa. Mano al suelo para tocar el verde y santiguarse después. Era su momento.
Fue una escena sencilla, pero cargada de significado. No hubo necesidad de una gran celebración ni de un gol para convertir aquel instante en uno de los momentos de la jornada. Bastó con verla otra vez de rojiblanco. Hermoso regresaba al club en el que comenzó a escribir su historia y lo hacía después de haber alcanzado una dimensión internacional que, cuando se marchó de la capital, todavía estaba lejos de imaginar.
La última vez que había vestido esta camiseta en partido oficial fue en 2019. Desde entonces, su carrera se ha convertido en una sucesión de grandes escenarios. Pasó por algunos de los clubes más importantes del fútbol femenino, conquistó títulos y se convirtió en una de las referentes de la Selección. En 2023 alcanzó el techo del fútbol mundial con España y, posteriormente, sumó también la Liga de Naciones a su palmarés.
Pero antes de todo eso estuvo el Atlético. Allí empezó una historia que ahora vuelve a abrir un nuevo capítulo. Hermoso creció vinculada al club y fue protagonista de algunos de los momentos más importantes de sus primeros años. Su anterior regreso, en 2018, terminó además con una temporada especialmente brillante: 24 goles en Liga y un nuevo campeonato para el conjunto rojiblanco.
El regreso de otra Jenni Hermoso
Ahora vuelve otra futbolista. No necesariamente otra jugadora, sino una mujer y una profesional moldeada por siete años de experiencias, éxitos y desafíos. A sus 36 años, Hermoso afronta una nueva etapa desde un lugar diferente, con el conocimiento acumulado durante una carrera que la llevó por España, Francia y México. Lo ha ganado prácticamente todo y ha vivido bajo el foco de ser un emblema social más allá del verde tras liderar una lucha global en contra del machismo y el abuso.
El Atlético anunció su regreso a finales de agosto, después de que la delantera terminara su etapa en Tigres. El acuerdo la vincula con el conjunto madrileño hasta junio de 2027. Desde entonces, la pregunta no era cuándo se le vería jugar con la camiseta rojiblanca por primera vez.
La respuesta llegó en Alcalá. En una segunda parte en la que el Atlético todavía tenía mucho trabajo por delante. El equipo se había adelantado en el primer tiempo gracias a Allegra Poljak, que culminó una jugada iniciada por Fiamma Benítez. El 1-0 daba tranquilidad, pero no suficiente como para pensar que el partido estaba decidido.
Porque el Logroño resistió. Y el Atlético, pese a disponer de ocasiones para ampliar la ventaja, no encontraba el segundo gol. Miralles sostuvo a las visitantes con varias intervenciones importantes y mantuvo abierta una historia que podía haber terminado mucho antes.
Jenni entró precisamente en ese escenario. Con el encuentro todavía por resolver, la madrileña tuvo la oportunidad de comenzar a recuperar sensaciones competitivas con su nuevo equipo. Fueron minutos para volver a sentir el ritmo, para reencontrarse con sus compañeras y, sobre todo, para volver a sentirse futbolista del Atlético en un partido oficial.
El equipo siguió buscando el segundo. Jensen rozó el gol con un remate de cabeza y hubo más acercamientos que pudieron sentenciar la tarde. Sin embargo, el marcador permaneció inmóvil. El Atlético dominaba, llegaba y generaba peligro, pero el 2-0 se resistió. Esa falta de contundencia convirtió los últimos minutos en una prueba de nervios. Un solo gol del Logroño habría cambiado completamente la historia.
El conjunto visitante aprovechó los espacios y encontró una última oportunidad en el descuento que hizo contener la respiración a la grada. Mía Asenjo estuvo cerca de silenciar Alcalá. Su ocasión en el tiempo añadido recordó al Atlético que los partidos no terminan hasta que llega el último pitido. Esta vez, el conjunto rojiblanco consiguió resistir y conservar una ventaja que había defendido durante toda la segunda parte.
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— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) September 19, 2026
Lola Gallardo: “¡Qué suerte!”
Entonces sí. La árbitra señaló el final y la afición pudo respirar. Victoria del Atlético, tres puntos y, sobre todo, una imagen que llevaba siete años sin producirse: Jenni Hermoso celebrando un triunfo como jugadora rojiblanca. Quizá el redebut no tuvo el guion perfecto.
No hubo gol, ni asistencia, ni una actuación destinada a ocupar todas las portadas. Pero tampoco hacía falta. Algunas vueltas tienen un valor que no se mide en estadísticas. La de Jenni Hermoso era una de ellas. Porque aquella tarde en Alcalá no terminó simplemente un partido. Comenzó otra historia. La de una futbolista que ya lo ha vivido casi todo y que ha decidido regresar al lugar donde empezó a soñar con llegar lejos.
Siete años después, Jenni volvió a casa. Y el Atlético volvió a escuchar su nombre. Como dijo después Lola Gallardo, capitana y emblema rojiblanco, en sus redes sociales: “¡Qué suerte!”. La sevillana publicó una imagen junto a Hermoso en el vestuario tras el encuentro y resumió lo que palpita dentro del vestuario. Porque acaba de empezar una nueva era. La del Atlético de Jenni. Una combinación en la que es inevitable que se desate la ilusión de nuevo.

