A partir del 1 de octubre, el precio de la gasolina puede subir otros seis céntimos si el Gobierno retira la rebaja fiscal

El litro de gasolina 95 cuesta ya 1,934 euros de media tras encarecerse cerca de un 34% desde finales de junio

Subida de los carburantes en septiembre de 2026 - Economía
Fotografía de archivo de una gasolinera.
EFE

El precio de la gasolina encara octubre con una nueva amenaza después de tres meses de fuerte encarecimiento. La rebaja fiscal que todavía se aplica a los carburantes termina este miércoles 30 de septiembre y, si el Gobierno no decide prorrogarla o sustituirla por otra medida, repostar volverá a encarecerse desde el jueves 1 de octubre.

La gasolina 95 se paga este martes a una media de 1,934 euros por litro en España, según los precios comunicados por las estaciones de servicio al Ministerio para la Transición Ecológica. El gasóleo A se mueve prácticamente en el mismo nivel, con una media próxima a los 1,930 euros.

La diferencia respecto a comienzos del verano resulta especialmente significativa. El 30 de junio, la gasolina 95 costaba de media 1,444 euros por litro. En apenas tres meses ha aumentado alrededor de 49 céntimos, casi un 34%. El diésel ha pasado aproximadamente de 1,506 a 1,930 euros, una subida superior al 28%.

Qué cambia en el precio de la gasolina el 1 de octubre

La incertidumbre sobre el precio de la gasolina está directamente relacionada con el calendario fiscal aprobado por el Gobierno el pasado mes de junio para amortiguar los efectos de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo.

El Ejecutivo diseñó entonces una retirada progresiva de las ayudas. La rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos fue de 15 céntimos por litro durante julio, descendió a 10 céntimos en agosto y quedó fijada inicialmente en cinco céntimos durante septiembre.

La norma incorporó además una cláusula de salvaguarda para volver a incrementar las ayudas si el encarecimiento de determinados carburantes superaba unos límites establecidos. Esa protección se activó en septiembre para el gasóleo, cuya rebaja aumentó hasta los 20 céntimos por litro, mientras que la gasolina mantiene una reducción de cinco céntimos.

El calendario actualmente en vigor termina el 30 de septiembre. Si no se aprueba una prolongación, la gasolina perderá desde octubre esos cinco céntimos de rebaja fiscal. Al trasladar además el IVA correspondiente, el impacto potencial en el surtidor se situaría aproximadamente en seis céntimos por litro, siempre que el resto de componentes del precio permanecieran sin cambios.

Cuánto podría costar llenar el depósito

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Un cartel en una gasolinera con el precio del crudo.
Archivo

Con el precio de la gasolina situado actualmente alrededor de 1,934 euros, llenar un depósito de 50 litros cuesta aproximadamente 96,70 euros.

Si la retirada de la rebaja fiscal se trasladara íntegramente al consumidor y no hubiera otros movimientos en el mercado, el mismo depósito podría encarecerse en torno a tres euros. Es decir, el litro podría superar con claridad los 1,99 euros y acercarse nuevamente a la barrera psicológica de los dos euros.

Ese cálculo refleja únicamente el impacto fiscal. El precio final de un carburante depende también de la cotización internacional del petróleo, del coste de los productos refinados, del tipo de cambio entre el euro y el dólar, de los márgenes de distribución y de las decisiones comerciales de cada estación.

Por eso no puede afirmarse de antemano que el precio de la gasolina vaya a subir exactamente una cantidad determinada el 1 de octubre. La retirada de la ayuda introduce una presión alcista conocida, pero el comportamiento final dependerá también del mercado.

El gran encarecimiento ya se ha producido durante el verano

El problema llega después de un trimestre especialmente complicado para los conductores. A finales de junio, la gasolina 95 se encontraba en 1,444 euros por litro. Desde entonces, el precio de la gasolina ha avanzado de forma casi continuada hasta alcanzar los actuales 1,934 euros.

Parte de ese salto se produjo el 1 de julio, cuando terminó la rebaja temporal del IVA de los carburantes. El impuesto regresó entonces del 10% al tipo general del 21%, aunque el Gobierno trató de amortiguar el impacto mediante la nueva reducción escalonada del Impuesto sobre Hidrocarburos.

Solo entre el 30 de junio y los primeros días de julio, la gasolina se encareció alrededor de ocho céntimos por litro. Desde entonces, la tensión sobre los mercados internacionales ha continuado impulsando el coste de los combustibles.

La escalada del petróleo y la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz han añadido presión a un mercado que todavía no ha recuperado la estabilidad anterior al conflicto. Esa evolución ha terminado trasladándose también al IPC: los carburantes son uno de los principales factores detrás del repunte de la inflación española hasta el 4,9% en septiembre.

El Gobierno decide sus nuevas medidas contra la crisis energética

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Una gasolinera en el centro de Teruel.
EFE/Antonio García

El futuro inmediato del precio de la gasolina depende ahora en parte del nuevo paquete energético del Gobierno. El Consejo de Ministros aborda este martes una revisión de las medidas adoptadas para proteger a hogares y empresas ante el encarecimiento de la energía.

A primera hora de la jornada todavía no se había anunciado oficialmente qué ocurrirá con la reducción fiscal para los conductores particulares. El esquema aprobado en junio contemplaba originalmente su desaparición completa en octubre, pero la evolución de los mercados energéticos durante las últimas semanas ha cambiado notablemente el escenario.

El Ejecutivo ha avanzado en cambio su intención de seguir protegiendo a algunos de los sectores productivos especialmente expuestos al precio de los combustibles. Agricultura, pesca y transporte han contado durante los últimos meses con mecanismos específicos para compensar el sobrecoste energético.

Hasta que el nuevo real decreto sea aprobado y publicado, no puede darse por confirmada una prórroga de la ayuda general a la gasolina. Tampoco puede asegurarse que vaya a desaparecer definitivamente, ya que el Gobierno dispone todavía de margen para modificar el esquema.

La gasolina está casi un 34% más cara que a finales de junio

Más allá de lo que suceda el 1 de octubre, el principal problema para los consumidores está ya reflejado en los surtidores. El precio de la gasolina ha pasado de 1,444 a aproximadamente 1,934 euros por litro desde finales de junio.

Para un depósito de 50 litros, la diferencia supone pasar de unos 72,20 euros a cerca de 96,70. Son aproximadamente 24,50 euros más por cada llenado en apenas tres meses.

El diésel ha seguido una trayectoria similar. Desde los 1,506 euros registrados el 30 de junio se ha situado alrededor de los 1,930 euros actuales, pese a disponer durante septiembre de una ayuda fiscal superior a la aplicada a la gasolina.

La retirada de las bonificaciones llega, por tanto, en un momento muy diferente al que el Gobierno contemplaba cuando diseñó en junio un descenso progresivo de las ayudas. Entonces, el Ejecutivo justificó el calendario por la normalización prevista de los mercados internacionales. La fuerte escalada posterior del petróleo y de los combustibles refinados ha alterado esas previsiones.

El 1 de octubre será una fecha clave para los conductores

A partir del 1 de octubre, el precio de la gasolina puede subir otros seis céntimos si el Gobierno retira la rebaja fiscal

La situación definitiva dependerá de las decisiones que adopte el Consejo de Ministros. Si el Gobierno mantiene el calendario actualmente vigente, la reducción de cinco céntimos del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicada a la gasolina desaparecerá al terminar septiembre.

Eso introduciría una nueva subida fiscal sobre un precio de la gasolina que ya se encuentra cerca de los dos euros por litro. En términos estrictamente tributarios, el incremento sería mucho más próximo al 3% que al 10% sobre los precios actuales.

Una subida mayor solo podría producirse si a ese cambio fiscal se suman nuevos movimientos alcistas del petróleo, los productos refinados o los márgenes del mercado. Es precisamente esa combinación la que mantiene la incertidumbre sobre cuánto costará realmente llenar el depósito durante octubre.

Por ahora, los conductores llegan al final de septiembre con una certeza: la gasolina ya cuesta cerca de medio euro más por litro que hace tres meses. La incógnita es si el final de las ayudas añadirá desde el jueves una nueva subida a una factura que no ha dejado de crecer durante todo el verano.

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