Hipotecas

El euríbor cerrará septiembre por encima del 3,2% y deja a los hipotecados pendientes de nuevas subidas del BCE

La referencia hipotecaria sube cerca de tres décimas en un mes y supera en más de un punto el nivel registrado hace un año

Hipotecas en Madrid (2025) - Economía
Una mujer observa la oferta de vivienda en el escaparate de una agencia inmobiliaria.
EFE/ Biel Aliño

El euríbor está a punto de cerrar septiembre con una nueva señal de advertencia para los hogares con una hipoteca variable. A falta de las dos últimas sesiones del mes, la media provisional del índice a doce meses se encuentra en torno al 3,23%, claramente por encima del 2,954% registrado en agosto y prácticamente un punto y una décima por encima del nivel de hace un año. Salvo un movimiento extraordinario en las últimas jornadas, septiembre terminará por encima del 3,2% y dejará la referencia hipotecaria en su nivel mensual más elevado de 2026.

El cambio resulta especialmente significativo porque el euríbor cerró septiembre de 2025 en el 2,172%. En solo doce meses, por tanto, la referencia utilizada por buena parte de las hipotecas variables españolas ha avanzado algo más de un punto porcentual. El problema ya no es únicamente que el índice haya vuelto a superar el 3%, sino la velocidad con la que se ha alejado de ese umbral durante las últimas semanas.

El euríbor acelera después de cerrar agosto en el 2,954%

El Banco de España confirmó que el euríbor terminó agosto en el 2,954%, frente al 2,855% de julio. Septiembre ha profundizado esa tendencia. El índice comenzó el mes todavía cerca del 3%, pero fue ganando terreno conforme los mercados asumieron que el Banco Central Europeo volvería a endurecer su política monetaria. En las últimas sesiones ha llegado a moverse por encima del 3,3% en tasa diaria, con un registro del 3,379% el 25 de septiembre.

Este lunes 28 de septiembre, el euríbor seguía situado alrededor del 3,35% en su cotización diaria. La media mensual, que es la referencia relevante para las revisiones hipotecarias, permanece algo por debajo porque incorpora todos los valores registrados desde el comienzo del mes. Sin embargo, los dos días que quedan difícilmente podrán impedir que septiembre termine holgadamente por encima del 3,2%.

La consecuencia será especialmente visible para quienes tengan una hipoteca variable sometida a revisión anual con la referencia de septiembre. Una simulación orientativa para un préstamo de 150.000 euros a 25 años y un diferencial de un punto sobre el euríbor eleva el incremento respecto a septiembre de 2025 hasta aproximadamente 86 euros mensuales. Eso supone algo más de 1.000 euros adicionales al año. La cifra real dependerá, en cualquier caso, del capital que quede por devolver, el diferencial contratado y el plazo pendiente de cada préstamo.

La comparación mensual también refleja el deterioro de las condiciones financieras. Frente al 2,954% de agosto, un cierre cercano al 3,23% supondría un salto de alrededor de 0,28 puntos en apenas un mes. Septiembre confirma así un cambio de escenario que ya comenzó a dibujarse durante la primavera y que se ha acelerado tras las últimas decisiones del Banco Central Europeo.

El BCE ya ha subido los tipos dos veces en 2026

El euríbor cerrará septiembre por encima del 3,2% y deja a los hipotecados pendientes de nuevas subidas del BCE
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE).
EFE/EPA/RONALD WITTEK

El principal impulso para el euríbor procede de Fráncfort. El BCE decidió el pasado 10 de septiembre elevar sus tres tipos de interés oficiales en 25 puntos básicos. La facilidad de depósito quedó situada en el 2,50%, las operaciones principales de financiación en el 2,65% y la facilidad marginal de crédito en el 2,90%. Era la segunda subida del año después del incremento aprobado en junio, cuando la autoridad monetaria comenzó a responder al renovado repunte de los precios provocado por la crisis energética.

La inflación vuelve a condicionar todas las decisiones. Christine Lagarde explicó este lunes ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo que la tasa general de la eurozona aumentó hasta el 3,2% en agosto, frente al 2,9% de julio. La energía registró un incremento interanual del 14,3%, aunque la inflación que excluye energía y alimentos se moderó ligeramente hasta el 2,4%.

El BCE observa, sin embargo, una diferencia importante respecto a anteriores episodios inflacionistas: por ahora no detecta una transmisión intensa de la subida energética hacia los salarios. El crecimiento de la remuneración por empleado bajó del 3,6% en el primer trimestre al 3,3% en el segundo. Lagarde defendió por ello que una “respuesta mesurada es apropiada para mantener la inflación bajo control”, descartando implícitamente la necesidad inmediata de movimientos mucho más agresivos.

Eso no significa que el ciclo de subidas haya terminado. Las nuevas proyecciones del BCE mantienen la inflación media de 2026 en el 3%, pero elevan las previsiones al 2,5% para 2027 y al 2,1% para 2028. Fráncfort continúa muy pendiente de que el encarecimiento de la energía termine filtrándose hacia otros precios, las expectativas de inflación o los salarios.

Dos reuniones del BCE mantienen en alerta a los hipotecados

Para los hogares españoles, la cuestión será ahora qué sucede después de septiembre. El Consejo de Gobierno del BCE tiene todavía dos reuniones de política monetaria antes de que termine el año: la primera concluirá el 29 de octubre y la segunda, el 17 de diciembre. La institución insiste en que no existe una trayectoria predeterminada y que cada decisión dependerá de los datos disponibles.

Los mercados, sin embargo, continúan contemplando nuevas subidas. Reuters señala que las expectativas financieras han llegado a incorporar varios incrementos adicionales durante el próximo año, aunque Lagarde ha tratado de enfriar las apuestas por un endurecimiento excesivamente rápido. Para el euríbor, esta incertidumbre es determinante: el índice no espera a que el BCE cambie oficialmente sus tipos, sino que incorpora con antelación lo que los bancos creen que hará Fráncfort en los meses siguientes.

Ahí reside buena parte de la explicación de lo ocurrido en septiembre. La subida oficial de 25 puntos básicos estaba ampliamente anticipada cuando se produjo, pero el euríbor ha continuado avanzando porque el mercado ha empezado a valorar el riesgo de que el endurecimiento monetario tenga que prolongarse. Una nueva subida antes de finalizar 2026 reforzaría la presión sobre las hipotecas variables y podría mantener el índice claramente por encima del 3% durante los próximos meses.

La inflación marcará el rumbo hasta final de año

El euríbor cerrará septiembre por encima del 3,2% y deja a los hipotecados pendientes de nuevas subidas del BCE
Un cartel en una entidad bancaria anuncia hipotecas.
EFE

Lagarde ha querido introducir, no obstante, un elemento de cautela. El BCE reconoce que los tipos de interés a largo plazo ya han subido significativamente y que unas condiciones financieras más duras terminarán frenando el crecimiento. Sus previsiones sitúan ahora el avance de la economía de la eurozona en el 0,9% para 2026, el 1,4% en 2027 y el 1,5% en 2028.

La autoridad monetaria se enfrenta así a un equilibrio incómodo: evitar que el repunte energético se transforme en una inflación persistente sin aplicar un endurecimiento excesivo que termine dañando la actividad económica. Por ahora, Fráncfort apuesta por movimientos pequeños y decisiones reunión a reunión, pero mantiene abierta la posibilidad de actuar de nuevo si los precios continúan alejándose del objetivo del 2%.

Para los hipotecados, septiembre deja pocas dudas sobre el efecto inmediato. El euríbor terminará previsiblemente alrededor del 3,2% y las revisiones anuales serán sensiblemente más caras que hace doce meses. Lo que todavía está por resolver es si este nivel representa un nuevo techo temporal o únicamente otro escalón en la subida. Las reuniones de octubre y diciembre del BCE tendrán buena parte de la respuesta.

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