El juez José Luis Calama encargó a Ansorena el 3 de junio un peritaje de las joyas halladas por la Policía Nacional en una caja fuerte escondida en el registro del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero el pasado 19 de mayo. Cuando hizo pública su tasación de más de 1,3 millones de euros, advirtió de que ésta era “preliminar”, y planteó “realizar una “pericial posterior que abarque otros datos analíticos de interés”. Pues bien, el pasado lunes Calama ha pedido a Yanes que la haga. En medio de estas dos encomiendas, se ha producido la personación en la causa de la Agencia Tributaria (AEAT), que tiene un servicio de tasaciones en Aduanas y está acostumbrada a tratar y valorar joyas, y a quien el juez puede acordar que le auxilie e investigue para él o que realice una pericial. Pero no se ha producido ni se espera que ocurra, en el caso de que el magistrado estime la recusación de Yanes que ha planteado Zapatero.
El motivo, que el juez no se fía de la AEAT, representada en la causa por la Abogacía del Estado, en concreto, por Zaida Isabel Fernández, próxima al PSOE. Y cuando, según trasladan a Artículo14 altos funcionarios, Hacienda se ha personado “tarde y con dudas”. En concreto, cuarenta días después de que se descubrieran las joyas, según avanzó Artículo14 el 29 de junio y llegó a ser negado por el organismo. Y después de que el juez imputara al expresidente delito fiscal y de contrabando el 12 de junio.
El seguimiento de Hacienda de la trama Zapatero ha sido problemático para la institución. La recién dimitida exdirectora general de la AEAT, Soledad Fernández Doctor, reconoció en el Senado el 13 de julio que no se había actuado contra los flagrantes indicios de irregularidades y posibles delitos de Julio Martínez Martínez, Julito, testaferro de Zapatero, que no presentaba declaración de la Renta desde 2020.
El ministro, el último en enterarse
De la personación de la AEAT, el último en enterarse fue el ministro de Hacienda, Arcadi España, como ha desvelado Artículo14. Todos estos acontecimientos propiciaron la salida de Fernández Doctor, acompañada de otras, que se venía preparando pero que se precipitó.
Y el pasado 17 de julio, el BOE publicó que la AEAT ha nombrado delegado Especial Adjunto de la Delegación Especial de la Comunidad Valenciana a Jaime Sanz Espert, el inspector regional que firmaba las inspecciones a Martínez Martínez, según la documentación que aportó el Fisco a Calama. Este movimiento apunta a una promoción al inspector que hizo la vista gorda con el socio de Zapatero.
Aunque ha llegado tarde, la AEAT ha abierto finalmente inspección a Zapatero, su familia y ‘Julito’ por todos los impuestos y ejercicios no prescritos, según avanzó este periódico, lo que se conoció el 3 de julio y les había notificado entre el 15 y el 26 de junio.
La vía penal no paraliza la inspección
El juez ha decidido que estar investigado por la vía penal no paraliza de forma automática la inspección fiscal en vía administrativa que Hacienda realiza al expresidente del Gobierno y a su familia, en contra de lo que el Fisco le pedía y los imputados han reclamado. No se interrumpe así la prescripción, con lo que la Inspección tiene 18 meses y los investigados deben colaborar.
Con todo, la AEAT, que tendrá acceso a diligencias y a qué información consta en la causa, alberga distintas almas, y en el seno de la Agencia se sospecha que las joyas tienen un valor muy superior a los más de 1,3 millones que fijó la tasación que encargó Calama a Ansorena y al Instituto Gemológico Nacional. Fuentes próximas a la AEAT sondeadas por este medio esperaban en julio que esta personación como acusación particular, como perjudicada por las joyas, sea plena, ya que creen que puede ser fructífera, y no se restrinja su investigación por influencia gubernamental.
A lo que pueden sumarse comisiones y otros pagos que haya recibido por personas interpuestas o sociedades que podrían aparecer, con lo que habrá que imputárselas y regularizarle, en el proceso penal o fuera, según el importe de la cuota defraudada.
El relato árabe y el origen de Venezuela
El relato del entorno de Zapatero, que en todo momento pretende exculparle y alejar el origen de las joyas de una comisión de Venezuela en 2020 de la que Artículo14 viene informando, ha cambiado. El 25 de mayo Luis Arroyo sostenía que las joyas provenían de una herencia y no valían más de 50.000 euros y negaba que el origen fuera árabe. Pues bien en junio Miguel Sebastián se empleó en una columna en elDiario.es para apuntalar el origen árabe, del mismo jeque que ahora pretende el expresidente, sólo que en su caso sostuvo que le ofrecieron un regalo del mismo tipo pero mucho mas humilde y en Arabia, no en Madrid, que él rechazó quedarse, aunque enfatiza que no se sintió moralmente superior por ello.
El exministro de Zapatero buscaba difuminar responsabilidades y alejar el obsequio en el tiempo, con lo que el posible delito fiscal estaría prescrito. El expresidente le añade el ingrediente de plantear que el obsequio se recibió en Madrid, con lo que se evita el delito de contrabando.
Una de las últimas iniciativas de la defensa de Zapatero es tratar de recusar la nueva pericial sobre las joyas que ha encargado el 21 de septiembre el juez a Yanes. Juan Yanes, administrador solidario de la histórica firma (Yanes Spain) es el designado. El escrito del expresidente plantea que en mayo declaró en La Sexta que las joyas valdrían cerca de dos millones de euros, lo que sostiene que le inhabilitaría para analizarlas. No confundir con Jesús Yanes, joyero y perito tasador -ex presidente del Instituto Gemológico Español y exdirector de Joyería Yanes, actualmente desvinculado de la firma- que este mismo martes ha sostenido en Trece que “de ninguna manera las joyas tienen origen árabe ni son un regalo”, por su diseño y calidad.
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