Cerco al PSOE

Pagadores venezolanos de Zapatero conectan el Delcygate con la presunta financiación irregular del PSOE

Nombres vinculados a la 'trama Koldo', el Delcygate y a listas de blanqueo internacional aparecen como pagadores de Zapatero

Delcy Rodríguez y José Luis Rodríguez Zapatero.
Delcy Rodríguez y José Luis Rodríguez Zapatero.
EUROPA PRESS

El auto del juez José Luis Calama sobre la causa Plus Ultra detalla unos esquemas en los que participan operadores y sociedades que son viejos conocidos de la Justicia en relación con tramas de corrupción con petróleo de Venezuela y con paquetes de alimentación para la población, los llamados CLAP. La cuestión es que estos nombres que hasta ahora aparecían vinculados a la trama Koldo, Víctor de Aldama y el Delcygate, y que en algunos casos figuran en listas internacionales antiblanqueo y de crimen organizado, resulta que son pagadores de José Luis Rodríguez Zapatero y participan, con estructuras de simulación, del entramado que describe el juez y cuya dirección atribuye al expresidente. El sumario, que amplía el negocio al oro, conecta en último término el Delcygate con la presunta financiación irregular del PSOE y de la Internacional Socialista y muestra a la hoy presidenta interina de Venezuela participando en transacciones con Zapatero.

El empresario en la comitiva de Delcy en Barajas

Además de la propia Delcy Rodríguez, uno de los pagadores de la trama, el abogado Carlos Alberto Parra, es el presunto testaferro de un empresario que viajaba en la comitiva de la entonces vicepresidenta de Venezuela en el Delcygate. Se trata de Jorge Giménez Ochoa, que ha sido vinculado a una corruptela en la petrolera estatal venezolana PDVSA, a la que adeudaría 1.200 millones de dólares, y en la intermediación de alimentos para los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) de Venezuela.

La UCO define a Giménez Ochoa, desde 2021 presidente de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) con negocios en España, como “una persona de la confianza de la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez”, a quien tanto él mismo como Aldama se refieren también como “jefa”, y sus pesquisas revelan que también financió a la trama Koldo, en concreto, a Aldama, que a su vez pagaba a Koldo para acceder al él y a Ábalos.

En agosto de 2019, Jorge Giménez Ochoa, entonces presidente del equipo venezolano de la Asociación Civil Deportivo Lara, hoy desaparecido, acordó con Aldama, dueño del Zamora C. F., el traspaso de jugadores como Ignacio Anzola.

Paga a Aldama en la antesala del ‘Delcygate’

El 8 de agosto de 2019 Carlos Alberto Parra constituye Apamate Corporate and Trust. El 3 de enero de 2020, dos semanas antes del Delcygate, una de las dos sociedades a través de las que Aldama cobraba comisiones y con importantes contingencias fiscales que analiza la Agencia Tributaria (AEAT), Deluxe Capital, recibe una transferencia de 300.000 euros de Apamate Corporate and Trust, según recoge un informe de la UCO. El 3 de enero de 2020 es el mismo día en el que llegan 104 lingotes de oro por valor de 68 millones de dólares a Caracas, según el acuerdo entre Aldama y Delcy que revela el último informe de la Guardia Civil.

De Apamate Corporate and Trust era administrador Carlos Alberto Parra Delgado, y Óscar Cunto André, apoderado. Parra Delgado y Cunto André tienen cargos directivos en la sociedad FVF Operaciones Globales SL, que fue creada en España por Jorge Andrés Giménez Ochoa.

El apoyo del ministro del Petróleo

En mayo de 2021, Giménez Ochoa asumió la presidencia de la Federación Venezolana de Fútbol con el apoyo de Delcy Rodríguez y del entonces ministro de Petróleo e Industria Tareck El Aissami.

“Giménez participa en el negocio del suministro de alimentos para los CLAP, al menos desde 2020, así como también en el llamado esquema de “compensación” a través del cual PDVSA paga esos productos alimentarios de primera necesidad con barcos de petróleo, mecanismo que está en el origen del enorme hueco en las cuentas de la estatal petrolera que detonaría la salida de El Aissami”, ha señalado el periodista venezolano Roberto Deniz del equipo de investigación Armando.

Pagos a la ‘trama Koldo’ y a la de Zapatero

El 12 de mayo de 2020, Aldama pide dinero en metálico a Giménez Ochoa para “seguir alimentando la máquina”. El empresario venezolano le indica que está intentando conseguirlo. Aldama le da las gracias y Giménez Ochoa le pregunta: “Qué tal el jefe?. Esta conversación se produce “inmediatamente después de que Soluciones de Gestión resultara adjudicataria de los contratos de material sanitario objeto de investigación”, reseña la UCO.

Parra Delgado controla Sofgestor SL, una de las mercantiles registradas por la UDEF el pasado 19 de mayo por orden de Calama, que “funciona como vehículo de canalización de fondos, justificando pagos mediante contratos de asesoría internacional intercambiables y carentes de contenido real”, según el auto.

Softgestor financia a Análisis Relevante y participa, además, en un 99,6% en Apamate Corporate And Trust SL, lo que para el juez “refuerza la existencia de un grupo societario bajo control efectivo de Carlos Alberto Parra Delgado”.

Entre sus principales clientes, detalla el juez, se encuentra FVF Operaciones Globales SL. La información tributaria disponible revela que los principales clientes de Softgestor son sociedades radicadas en Estados Unidos con vínculos con Venezuela, constata, y concluye que “la posibilidad de canalizar el pago “por otra vía” demuestra que Softgestor es prescindible y que su intervención responde únicamente a la necesidad de dotar de cobertura formal a transferencias económicas”.

La ‘Dama’ controla los buques del petróleo

La trama que Calama sostiene que dirige Zapatero también recibía pagos de una mercantil, Inteligencia Prospectiva, que también ha sido registrada y que está administrada solidariamente por los venezolanos Domingo Arnaldo y Guillermo Alfredo Amaro Chacón. Entre los negocios más allá del rescate de Plus Ultra que detalla el auto, se sitúa la compraventa de petróleo por parte de esta sociedad, una actividad en la que intervenían Zapatero y Julio Martínez Martínez, y en la que identifican a Delcy Rodríguez (“La Dama”) como la persona que controla la asignación de los buques.

Se trata de un tipo de conversaciones sobre la ahora presidenta encargada de Venezuela y entonces vicepresidenta que hasta ahora habían trascendido en el caso Koldo en mensajes volcados por la UCO respecto a la preparación del Delcygate y la firma de un contrato de compraventa de oro en diciembre de 2020. En esta ocasión apuntan directamente a Zapatero y son más recientes, de finales de 2023 y principios de 2024, justo antes de que se hiciera pública la Operación Delorme.

El juez sostiene que la intervención que los Amaro Chacón despliegan en materias de política y negocios internacionales, particularmente en relación con Venezuela, “excede de forma manifiesta las capacidades y funciones propias de un empresario común, incidiendo en asuntos de Estado de primer nivel”.

Así se infiere de varias conversaciones halladas en el teléfono de Martínez. Concretamente cuando reenvía dos mensajes en los que indica en primer lugar: “Coke” y, a continuación, se ordena que se prepare una carta de intenciones, “Preparen LOI”. El 23.01.2024, Domingo Amaro Chacón manifiesta a Martínez que Philippe Apikian, presidente de la sociedad Swissoil Trading SA “y los chinos” están “listos para comprar barcos”, y que está “listo para viajar a reunirse con la Dama y Ministro Petróleo”.

“De los mensajes analizados se desprende que, para acceder a la operativa de compraventa de petróleo, los potenciales compradores deben canalizar necesariamente la gestión a través de la red de influencia articulada, quienes han de dirigirse a José Luis Rodríguez Zapatero mediante la preceptiva Letter of Intent (LOI)”, señala el auto.

Asimismo, identifican a Delcy Rodríguez (“La Dama”) como la persona que controla la asignación de los buques: “La Dama es la que maneja la asignación directa de los barcos”. Finalmente, remiten la LOI en la que constan los datos de contacto de “José” y la dirección postal designada para su envío. Ello evidencia para Calama el modo de proceder y pone de manifiesto la participación e influencia determinante de Zapatero.

Además, la expresión utilizada por los interlocutores “debemos tener claro qué vamos a ofertar. Esta es una empresa que depende del Partido Comunista Chino”, revela la implicación o participación de actores de relevancia estatal en la operativa. Asimismo, aparece una carta de intenciones enviada por “China International Cultural Technology Resources Group co Ltd” a la “Oficina del Presidente Zapatero”, en concreto a la atención de José Luis Rodríguez Zapatero.

En estas operaciones intermedia Philip Apikian, presidente de Swissoil Trading SA, a quienes la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos sancionó.

Financiación del PSOE y de la Internacional Socialista

Aldama se ha referido a la financiación irregular del PSOE y de la Internacional Socialista y al papel de Zapatero desde el otoño de 2024. En su declaración ante el Tribunal Supremo el pasado 30 de abril, ha dado cuenta de pagos en efectivo compatibles con las donaciones disparadas al PSOE en la pandemia, se ha ratificado con detalles sobre unas acusaciones que ya había perfilado en la instrucción y en medios y de las que ha dicho que ha aportado pruebas en la causa secreta que se dirime en la Audiencia Nacional sobre la presunta financiación irregular del PSOE.

Se trata del sobre con cupos de petróleo por 250 millones de dólares de la petrolera estatal venezolana PDVSA con fecha de 4 de febrero de 2020, sólo quince días después del Delcygate, y tres días antes del 7 de febrero, en el que Zapatero se reunió con Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez en Miraflores. Ese mismo día, Duro Felguera, que entonces había contratado a la consultora Acento de José Blanco, amplió su oferta por valor de 287 millones de dólares al régimen para construir una central termoeléctrica.

A preguntas de su abogado, José Antonio Choclán, Aldama ha aclarado que “para la financiación del Partido Socialista” se iban a emplear cupos de petróleo de Venezuela. Ése era el plan tanto cuando se apoyó brevemente a Juan Guaidó, con la posibilidad de negociar con empresas con sede en EEUU, como cuando se pasó a preferir al régimen de Maduro a cambio de “un nuevo cupo” a través de PDVSA, tras las gestiones de Zapatero.

Aldama y Koldo esperaban unos beneficios de un millón. El comisionista ha contado que cuando Koldo le dijo a Ábalos que iban a recibir un millón al mes, el ministro “como que no se lo cree”. “Se iba repartir después de pagar la financiación de la Internacional Socialista al señor Ábalos y al señor Koldo García”.

La agenda del petróleo y del oro

Uno de los trasfondos del Delcygate sería la agenda petrolera oculta de Delcy Rodríguez para sortear las sanciones de EEUU y que tendría ramificaciones en Rusia, Georgia, Suiza y Ghana y con la financiación de la Internacional Socialista.

A lo que se suma la “ruta del oro venezolano” en referencia al trayecto que presuntamente realizaban altos funcionarios del Gobierno de Maduro para sacar este metal precioso del país sudamericano y que volvía en lingotes o se usaba para blanquear. Dichas rutas han sido incluidas en la lista de la OFAC.

Mientras Aldama y Delcy preparaban en diciembre de 2019 el viaje de ésta a Madrid, según recogen mensajes volcados por la UCO, firmaron un acuerdo de compraventa de oro con Venezuela. La UCO localizó en un MacBook del comisionista la fotografía de un contrato con el Fondo de Desarrollo Nacional de Venezuela (Fonden) por el cual ofrecía 104 barras de oro a Bancasa por valor de 68 millones de dólares que llegarían a Caracas desde Moscú pasando por Zambia. El acuerdo sellado era que la entrega de oro debía realizarse entre el 27 de diciembre de 2019 y el 6 de enero de 2020. Al menos en la parte final de ese periodo Zapatero estuvo en Venezuela.

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