Adiós a los cajeros tradicionales: así es el nuevo modelo para sacar dinero

Cash Services reúne a BNP Paribas, Crédit Mutuel, CIC y Société Générale en una red que permite retirar efectivo y otras operaciones

Ingresar dinero en el banco - Economía
Una persona sacando dinero en efectivo del banco.
EFE

El cajero automático lleva décadas asociado a una imagen muy sencilla: cada banco dispone de su propia red, con su logotipo, sus oficinas y sus máquinas. Francia ha empezado a desmontar ese modelo con una fórmula que permite que varias entidades compartan los mismos terminales y que puede ofrecer algunas pistas sobre el futuro de los cajeros tradicionales en una Europa con cada vez menos sucursales bancarias.

El proyecto se denomina Cash Services y reúne a BNP Paribas, Crédit Mutuel, CIC y Société Générale. En lugar de mantener cuatro redes paralelas, las entidades están sustituyendo progresivamente parte de sus cajeros por terminales comunes desde los que sus clientes pueden retirar efectivo y realizar otras operaciones.

Eso no significa que los cajeros estén a punto de desaparecer en España ni que el modelo francés vaya a implantarse aquí. Pero sí representa un cambio importante en la forma de entender una infraestructura cuyo mantenimiento es cada vez más difícil en determinadas zonas.

Un mismo cajero para los clientes de cuatro bancos

Cash Services comenzó su despliegue en Francia en 2024. La idea consiste en abandonar progresivamente parte del sistema de cajeros tradicionales identificados exclusivamente con una entidad y sustituirlos por máquinas compartidas.

La marca está gestionada por 2SF, una sociedad común a BNP Paribas, Crédit Mutuel Alliance Fédérale y Société Générale. Los terminales prestan servicio a los clientes de BNP Paribas, Crédit Mutuel, CIC y SG.

El funcionamiento para retirar dinero apenas cambia desde el punto de vista del usuario. Basta con introducir la tarjeta y realizar la operación habitual. Los clientes de las entidades participantes pueden retirar euros sin comisión propia de Cash Services en toda la red.

Los terminales también admiten tarjetas de otras entidades francesas y extranjeras. En esos casos, las eventuales comisiones dependen fundamentalmente de las condiciones establecidas por el banco emisor de la tarjeta.

La red acepta sistemas como Visa, Mastercard, American Express, UnionPay, JCB o Discover, entre otros.

Cash Services prevé cerca de 6.000 puntos en Francia

Los cajeros tradicionales
Imagen de archivo de un cajero.
iStock

La transformación no afecta únicamente a unas pocas máquinas. Los planes originales contemplaban alcanzar cerca de 7.000 emplazamientos, pero la información oficial actual de Cash Services sitúa el despliegue durante 2026 en casi 6.000 puntos distribuidos por Francia.

La dimensión del proyecto permite entender el cambio. Los cajeros de cuatro enseñas diferentes pasarán a compartir imagen, mantenimiento, abastecimiento de efectivo y parte de su infraestructura tecnológica.

Cash Services señala además que durante 2026 todos los cajeros pertenecientes a las cuatro redes participantes terminarán adoptando su nueva identidad común.

El objetivo económico es evidente: mantener varias máquinas independientes en una misma zona implica multiplicar los costes de instalación, vigilancia, reposición de efectivo y mantenimiento. Una red compartida permite reducir duplicidades sin eliminar necesariamente el acceso al dinero en efectivo.

Los nuevos cajeros hacen mucho más que entregar billetes

El cambio respecto a los cajeros tradicionales tampoco se limita al logotipo. Dependiendo del terminal y de la entidad del cliente, Cash Services permite realizar muchas de las operaciones que antes obligaban a entrar en una sucursal.

Entre ellas se encuentran el ingreso de billetes, el depósito y retirada de monedas, la entrega de cheques, las transferencias o la consulta del saldo y de los últimos movimientos de la cuenta.

Algunas de estas funciones están reservadas a los clientes de las cuatro entidades participantes, mientras que la retirada de efectivo está disponible para cualquier titular de una tarjeta aceptada.

El proyecto incluye incluso una oferta dirigida a ayuntamientos. Una localidad puede solicitar la instalación de uno de estos terminales aunque no cuente con una oficina de alguno de los bancos participantes. Esa vertiente convierte el nuevo sistema en algo más que una estrategia de ahorro para las entidades: también intenta responder al problema de los denominados desiertos bancarios.

España también pierde oficinas y cajeros

Los cajeros tradicionales
Un hombre de espaldas sacando efectivo en un cajero automático de CaixaBank.
Shutterstock

Ese problema no resulta desconocido en España. El último Informe de Inclusión Financiera del Banco de España muestra que al cierre de 2024 había 2.638 municipios sin ningún punto de acceso presencial a servicios bancarios.

La cifra representa el 32,4% de los municipios españoles, aunque afecta sobre todo a localidades muy pequeñas. El 96% tiene menos de 500 habitantes y únicamente el 0,9% de la población española reside en un municipio completamente desprovisto de estos servicios.

El número total de puntos de atención presencial descendió además un 2,5% durante 2024, hasta los 67.166. La caída estuvo relacionada fundamentalmente con el cierre de oficinas y cajeros tradicionales, aunque otras fórmulas como las oficinas móviles han permitido mejorar la cobertura territorial.

Y el efectivo continúa teniendo importancia. Los estudios del Banco de España muestran que los cajeros siguen siendo uno de los canales presenciales más utilizados por los clientes, especialmente entre determinados grupos de edad y en lugares donde la digitalización bancaria no ha sustituido completamente a la atención física.

España no ha anunciado un Cash Services propio

Por ahora no existe ningún anuncio de que BNP Paribas, Société Générale o las principales entidades españolas vayan a trasladar el modelo Cash Services a nuestro país.

Por eso sería incorrecto interpretar el proyecto francés como el principio inmediato del fin de los cajeros tradicionales en España. Lo relevante es la tendencia que representa: menos redes duplicadas, más infraestructuras compartidas y máquinas capaces de ofrecer un catálogo creciente de operaciones.

España ya utiliza otras alternativas para mantener el acceso al efectivo en áreas con poca población, desde oficinas móviles hasta acuerdos con Correos y diferentes servicios de retirada de dinero.

Los cajeros españoles también tendrán que ser más accesibles

Hay otro cambio que sí afecta directamente a España. Desde el 28 de junio de 2025 está plenamente en vigor la normativa europea de accesibilidad incorporada al ordenamiento español mediante la Ley 11/2023.

Los nuevos cajeros incluidos en su ámbito deben cumplir requisitos destinados a facilitar el uso autónomo a personas con discapacidad. La normativa contempla herramientas como instrucciones de voz y texto, señales táctiles, opciones para aumentar el tamaño del contenido o el contraste y sistemas capaces de transmitir mediante audio la información que aparece en pantalla.

Los terminales que ya se utilizaban legalmente antes del 28 de junio de 2025 cuentan, sin embargo, con un régimen transitorio. Pueden continuar funcionando hasta el final de su vida útil económica, con el límite establecido legalmente desde su puesta en funcionamiento.

El futuro, por tanto, no apunta tanto a la desaparición del cajero como a su transformación. Francia ya está sustituyendo cuatro redes diferentes por una infraestructura compartida. España, mientras tanto, busca fórmulas para mantener el acceso al efectivo en los municipios pequeños y adapta los nuevos terminales a unas mayores exigencias de accesibilidad.

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