Bankinter cerró el primer semestre del año con un beneficio neto de 605 millones de euros, un 11,7% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, gracias al crecimiento del negocio con clientes, el avance de la actividad de inversión y una mejora de la rentabilidad. La entidad logró mejorar todos sus márgenes, mantuvo la morosidad por debajo del 2% y volvió a situarse entre los bancos europeos con mayor rentabilidad, según señaló en un comunicado. En un contexto en el que la banca afronta la normalización de los tipos de interés, la entidad liderada por Gloria Ortiz ha conseguido sostener el crecimiento apoyándose en un mayor volumen de actividad y en la diversificación de sus fuentes de ingresos.
Uno de los principales motores de los resultados fue la evolución del negocio comercial. La cartera de crédito aumentó un 4,6%, hasta situarse en 87.153 millones, mientras que los recursos de clientes y los activos bajo gestión crecieron un 9,6%, hasta los 162.085 millones. Dentro de esta partida destacó el fuerte avance de los recursos gestionados fuera de balance -como fondos de inversión, planes de pensiones y gestión patrimonial-, que se dispararon un 20,3%, reflejando la creciente aportación de los negocios de inversión a la cuenta de resultados.
Cuenta de resultados, al detalle
La mejora del negocio se trasladó también a la cuenta de resultados. El margen de intereses, que recoge el negocio puramente bancario, aumentó un 5,4%, hasta los 1.160 millones, mientras que el margen bruto avanzó un 7,3%, hasta los 1.603 millones, impulsado por el buen comportamiento de las comisiones.
En concreto, las comisiones netas crecieron casi un 16%, hasta los 440 millones, gracias al mayor dinamismo de actividades como la gestión de activos, la intermediación bursátil, la custodia de valores, el negocio transaccional y la inversión alternativa.
En paralelo, la entidad mantuvo un estricto control del gasto. Los costes operativos aumentaron un 2,7%, un ritmo inferior al de los ingresos, lo que permitió elevar el margen de explotación casi un 10% (9,8%), hasta superar los 1.052 millones.
Rentabilidad y solvencia
Los resultados permitieron a Bankinter una elevada rentabilidad. El ROE, rentabilidad sobre recursos propios, alcanzó el 19,1%; mientras que el ROTE, rentabilidad sobre capital tangible, se situó en el 20,4%. La ratio de eficiencia mejoró hasta el 34,3%, favorecida tanto por el control de costes como por la incorporación de herramientas de inteligencia artificial generativa para optimizar procesos internos y mejorar la productividad.
A su vez, la calidad del balance continuó reforzándose. La morosidad descendió hasta el 1,92%, 22 puntos básicos menos que un año antes, con una cobertura del 69,2%, mientras que la ratio de capital CET1 cerró el semestre en el 12,91%, por encima del mínimo regulatorio exigido por el Banco Central Europeo.
Hipotecas

En el negocio hipotecario, la entidad mantuvo una política de crecimiento selectivo, tal y como ha venido señalando su CEO. La nueva producción hipotecaria alcanzó los 2.900 millones, un 16% menos que en el primer semestre de 2025, aunque el banco destaca que la actividad mejoró durante el segundo trimestre. Pese a esa menor concesión de nuevas operaciones, el saldo de la cartera hipotecaria aumentó un 3%, hasta los 39.000 millones.
La entidad confía, no obstante, en que esa tendencia comience a revertirse en la segunda mitad del ejercicio. Gloria Ortiz avanzó a los analistas que el banco espera que la nueva producción hipotecaria deje de registrar caídas en España antes de que termine el año, una vez completada la estrategia de reasignación de capital hacia negocios con una mayor rentabilidad. “La decisión de reducir la producción en España ha sido una decisión de asignación de capital, para asignar capital a otros negocios que son más rentables”, explicó Ortiz durante la presentación de resultados ante analistas.
Internacionalización
Por mercados, España continúa siendo el principal motor del grupo, con un incremento del 7% en los volúmenes de negocio y un beneficio antes de impuestos de 716 millones de euros, un 11% superior al de hace un año. La cartera crediticia en el mercado español alcanzó los 70.500 millones, impulsada especialmente por el negocio de empresas.
En Portugal, segunda geografía del banco por volumen de negocio, el crédito aumentó un 8%, mientras que los recursos de clientes crecieron un 12% y el beneficio antes de impuestos avanzó un 9%, hasta los 114 millones de euros. Por su parte, Irlanda mantuvo el mayor ritmo de crecimiento del grupo. La cartera crediticia aumentó un 24%, impulsada por el negocio hipotecario, que se disparó un 29%, y por la financiación al consumo. Además, la filial irlandesa comenzó este año a comercializar depósitos, acercándose ya a los 100 millones de euros captados.
En paralelo, el banco continúa reforzando su estrategia de crecimiento internacional con operaciones como la adquisición de Tulp Hypotheken Group. Esta plataforma especializada en intermediación y financiación hipotecaria en Países Bajos ampliará su presencia a un quinto mercado europeo y reforzará su posición en uno de sus negocios estratégicos

