El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener sin cambios los tipos de interés en la reunión celebrada este jueves, de tal manera que la tasa de depósito (DFR) continuará al 2,25%, la de las operaciones de refinanciación (MRO) al 2,40% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) al 2,65%, después de la subida de 25 puntos básicos ya acometida en la pasada cita celebrada en el mes de junio.
“Las perspectivas para los precios de la energía, si bien son muy volátiles, se sitúan actualmente cerca del escenario base de las proyecciones del personal del Eurosistema de junio y muy por encima de los niveles registrados antes del conflicto en Oriente Medio. La incertidumbre persiste y aún no se ha manifestado todo el impacto inflacionario de la crisis energética”, indica el comunicado emitido por el banco central.
La tasa de inflación de la zona euro se moderó en el mes de junio en cuatro décimas hasta el 2,8% frente al 3,2% correspondiente al mes de mayo, aunque las nuevas tensiones en Oriente Próximo elevan la presión sobre los precios, con el Brent rozando la barrera de los 100 dólares este jueves.
De esta manera, el BCE ha señalado que se mantiene en un buena posición para afrontar la incertidumbre del conflicto en Oriente Próximo, con Estados Unidos e Irán reavivando los ataques, y, así, adoptará las medidas necesarias basándose en los datos, continuando con un enfoque “reunión a reunión”.
No se compromete a un rumbo fijo
En concreto, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo se centrará en su evaluación de las perspectivas de inflación y los riesgos asociados, así como de la dinámica de la inflación subyacente y la eficacia de la transmisión de la política monetaria.
El BCE ha reiterado que no se compromete con ningún rumbo fijo en la política monetaria y ha señalado que sus decisiones irán en línea con su objetivo para garantizar que la inflación se estabilice en el 2% a medio plazo.
En su pasada reunión del mes de junio, el BCE ya incrementó los tipos en 0,25 puntos porcentuales los tipos de interés, su primera subida en tres años, aduciendo presiones inflacionistas provocadas por la guerra de Irán.
Previsiones de los expertos
Durante el día de ayer, y antes de conocer de manera oficial que el BCE mantendría los tipos en el mes de julio, los expertos pusieron el foco en el mensaje que traslade la presidenta del organismo, Christine Lagarde, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la evolución de los precios de la energía; y las expectativas sobre un posible nuevo ajuste monetario en septiembre.
Una visión similar comparte Erick Muller, director de Productos y Estrategia de Inversión de Muzinich & Co., quien señaló que la caída de los precios del petróleo había despejado las dudas sobre una posible subida de tipos en esta reunión, aunque mantiene la expectativa de una nueva subida en septiembre, y plantea que las dos últimas alzas podrían revertirse durante la primera mitad de 2027, en función del comportamiento del petróleo.

