Ellas lideran

El calor extremo pone en jaque al parmesano italiano bajo el liderazgo de Simona Caselli

Su liderazgo se asienta en un momento en que la industria del parmesano debe afrontar uno de los mayores desafíos de su historia reciente

Las olas de calor no solo afectan a España. También están poniendo a prueba a otros países europeos como Italia o Francia y a alguno de sus productos más emblemáticos, como el queso parmesano. Las altas temperaturas están reduciendo la producción de leche, elevan los costes energéticos de las queserías y obligan a adaptarse a un clima cada vez más extremo. Y hay una mujer clave en este sector, Simona Caselli, la presidenta de Granlatte, la cooperativa que controla Granarolo, uno de los principales grupos agroalimentarios italianos.

Las temperaturas superiores a 40 grados que se han registrado en este mes de julio en el norte de Italia afectan al bienestar de las vacas, que comen menos cuando el calor es intenso y, como consecuencia, producen menos leche. El Consorcio del Parmigiano Reggiano estima que, durante los episodios de calor extremo, la producción puede disminuir alrededor de un 10%.

Parmigiano

Queso Parmigiano.
Articulo14.

El impacto no se limita a las explotaciones ganaderas. La maduración del Parmigiano Reggiano exige unas condiciones muy precisas de temperatura y humedad, lo que ha disparado el consumo energético de queserías y almacenes frigoríficos. A ello se suma el incremento del coste del agua y las dificultades para producir forraje debido a la sequía, un escenario que preocupa especialmente a un sector que factura alrededor de 4.500 millones de euros al año y exporta más de la mitad de su producción.

El mercado español es uno de los objetivos de crecimiento del Parmigiano Reggiano. En 2025 se vendieron en España 1.875 toneladas de este queso, un 2,5% más que el año anterior, y el Consorcio considera nuestro país un mercado estratégico para su expansión internacional.

Una mujer al frente

Y ante este desafío por las altas temperaturas se enfrenta Simona Caselli. Desde septiembre de 2023 preside Granlatte, la cooperativa de productores de leche que controla el grupo agroalimentario Granarolo. Su nombramiento supuso un hito al convertirse en la primera mujer que ocupa la presidencia de la cooperativa.

Granlatte reúne a más de 600 ganaderos italianos y constituye la base productiva de Granarolo, una compañía con presencia internacional especializada en leche, quesos y otros productos lácteos, entre ellos el Parmigiano Reggiano con denominación de origen protegida.

Trayectoria profesional

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La trayectoria de Caselli ha estado siempre vinculada al sector agroalimentario. Es licenciada en Economía y Comercio por la Universidad de Parma y auditora de cuentas. Antes de asumir la presidencia de Granlatte fue consejera de Agricultura, Caza y Pesca de la región de Emilia-Romaña entre 2015 y 2020, una de las principales potencias agroalimentarias europeas y cuna del Parmigiano Reggiano.

Además, ha desempeñado responsabilidades en organizaciones nacionales e internacionales relacionadas con la agricultura y el desarrollo rural. Ha presidido la Asamblea de las Regiones Hortofrutícolas Europeas (AREFLH), ha formado parte del Comité Europeo de las Regiones y también ha ocupado la presidencia del Centro de Investigación para la Producción Animal (CRPA), especializado en innovación y sostenibilidad para el sector ganadero.

Su perfil combina el conocimiento institucional con una larga experiencia en políticas agrarias, especialmente relevante en un momento en el que el cambio climático se ha convertido en uno de los principales retos para la producción de alimentos.

Riesgo climático

El caso del Parmigiano Reggiano muestra cómo fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes obligan a transformar la forma de producir. Muchas explotaciones han instalado ventiladores y sistemas de refrigeración para aliviar el estrés térmico de los animales, mientras que las queserías afrontan un incremento de sus costes energéticos para garantizar la calidad del producto durante su larga maduración.

Y al frente de una de las principales cooperativas lácteas del país esta Simona Caselli, que representa también un cambio en un sector históricamente dirigido por hombres. Su liderazgo se asienta en un momento en que la industria del parmesano debe afrontar uno de los mayores desafíos de su historia reciente: preservar uno de los productos más reconocidos de la gastronomía italiana en un escenario marcado por el aumento de las temperaturas y la creciente presión del cambio climático. Y evitar que acabe afectando a su precio final.

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