Vivienda

El Gobierno se pone ahora a trabajar contrarreloj para aprobar el decreto de Vivienda

Sumar evita garantizar que se den las condiciones para la aprobación de medidas en el próximo Consejo de Ministros

OVIEDO, 23/09/2026.- Asistentes a la concentración celebrada en Oviedo en apoyo a Maricarmen, la anciana de 87 años que ha hecho frente este miércoles a la ejecución del desahucio de su vivienda. EFE/ Eloy Alonso
Asistentes a la concentración celebrada en Oviedo en apoyo a Maricarmen, la anciana de 87 años que ha hecho frente este miércoles a la ejecución del desahucio de su vivienda
Efe

El impacto mediático del desahucio de Maricarmen ha obligado al Gobierno a corregir a marchas forzadas su estrategia política con el propósito de aprobar en el próximo de Consejo de Ministros un decreto de Vivienda que en estos momentos se encontraba paralizado por la falta de apoyos políticos.

Sin embargo, las manifestaciones celebradas ayer por la tarde tarde a raíz del desahucio en el barrio del Retiro de Madrid de la mujer de 87 años en situación vulnerabilidad han propiciado un volantazo en el Gobierno. Con esta iniciativa, el Ejecutivo trata de dar una respuesta política inmediata a la ola de indignación (social y política) que ha levantado el caso de Maricarmen en un contexto, cabe recordarlo, por la llamada “legislatura de la vivienda”.

La primera dificultad para sacar adelante será interna, puesto que PSOE y Sumar tendrán que alcanzar primero un consenso en la coalición. En este sentido, el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez —todavía de viaje en EE.UU—, endosó desde Nueva York a sus presuntos socios que no hayan querido convalidar el real decreto sobre Vivienda presentado por el Gobierno, el cual naufragó en el Congreso.

“Hoy no tendríamos esta situación”, dijo Sánchez, que aprovechó para presionar a la antigua mayoría de investidura para que actúe con “responsabilidad” y “altura de miras” a los grupos políticos con el propósito de evitar una “tragedia social” el desahucio de Maricarmen, cuyos máximos culpables son, a su juicio, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida.  .

Una tensión que viene de lejos

El decreto de Vivienda lleva tiempo siendo un foco de tensión entre los socios del Gobierno. Después de que el Ministerio de Isabel Rodríguez aplazara su aprobación hasta septiembre con el argumento de ganar tiempo para alcanzar un acuerdo parlamentario amplio, el Ejecutivo había evitado esta misma semana comprometerse con una fecha para llevarlo al Consejo de Ministros.

“La aspiración del Gobierno es un decreto ambicioso, transversal y estamos trabajando intensamente en unas negociaciones que encabeza la ministra de Vivienda para que sea una realidad”, afirmó este mismo martes la portavoz, Elma Saiz, tras el Consejo de Ministros.

El nuevo real decreto-ley de vivienda se anunció el 29 de junio y se preveía su aprobación durante el mes de julio. Sin embargo, ante la falta de acuerdo con los grupos parlamentarios, imprescindible para garantizar su convalidación en el Congreso de los Diputados, se pospuso hasta septiembre, un plazo que esta misma semana el Gobierno había dejado en el aire.

Las presiones de Sumar

“Soy discreta respecto a mis conversaciones con otros grupos para que podamos aprobarlo lo antes posible. Hay algunas discrepancias públicas, fundamentalmente por los cuatro diputados de Podemos y por el grupo parlamentario de Junts. Yo espero que seamos capaces de hacerlas compatibles y poder conciliarlas“, afirmó Isabel Rodríguez en una entrevista con el Diario de Ibiza el pasado fin de semana. El decreto prevé, entre otras medidas, gravar con el 21% de IVA los pisos turísticos.

Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda.
Artículo14.

La discreción de la que hablaba la ministra Rodríguez es percibida de forma muy distinta por otros grupos parlamentarios, que constataron, según afirman a Artículo14, que el PSOE “no tenía prisa ninguna”.

El rumbo inmediato del Gobierno consistía, hasta el desahucio de Maricarmen, en centrar su esfuerzo político en el llamado “escudo de Irán” (contra la escalada de precios). Pero ahora fuentes de Sumar consideran que este escudo ya no tiene sentido sin cubrir el flanco de los desahucios.

El acelerón que el Gobierno pretende dar ahora al decreto de Vivienda contrasta con la realidad más reciente, no solo porque no hay nada atado ningún pacto con Junts ni con Podemos, sino porque voces como la de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau han querido aumentar la presión sobre la propia coalición de gobierno diciendo que lo conveniente es que Sumar salga de Moncloa si no se aprueban medidas urgentes.

Sumar, de hecho, no ha querido garantizar que el decreto de Vivienda esté en condiciones de aprobarse en el Consejo de Ministros tratando de capitalizar este asunto y anticipando, en el fondo, un desenlace in extremis en los próximos días.