Coincidiendo con el arranque de la regularización de migrantes, Eurostat hizo públicas el 16 de marzo sus proyecciones de evolución de la población en la Unión Europea hasta 2100. Unas estimaciones que, cuanto mayor es el plazo, mayor es también el riesgo de desviaciones importantes por fenómenos imprevistos. A su vez, el contexto geopolítico global hace que cada vez, también a medio plazo, las previsiones puedan sufrir variaciones, como se ha visto con la guerra de Ucrania.
En principio, el corto plazo es el que ofrece mayor fiabilidad. La relevancia de estas proyecciones se refleja en el hecho de que son los datos que Bruselas utiliza para calcular el impacto económico y presupuestario del envejecimiento de la población en la UE en el Ageing Report (Informe sobre Envejecimiento).
En el caso de España, el fenómeno migratorio ha superado con creces las estimaciones de la Comisión Europea. Las proyecciones de crecimiento de la población de 2023 se quedaron cortas en más de medio millón de personas. Confirman también lo que es una realidad tres años después. En 2026, España será el país de la UE con mayor crecimiento, con algo más de 442.400 nuevos habitantes.
Efecto de la migración
Este incremento nos sitúa al borde de los 49,57 millones de personas en 2026. Una cifra que ya ha valorado el Gobierno en relación con la sostenibilidad del sistema de pensiones, durante la presentación de la nueva herramienta INTegraSS. Carlos Cuerpo, vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, subrayó que la población alcanzará este año los 50 millones de habitantes, casi 25 años antes de lo estimado por Bruselas. Se refería al dato publicado hace tres años que situaba en 2040 rebasar esta barrera.
El fenómeno español de crecimiento de la población queda reflejado en otro dato: uno de cada dos nuevos habitantes en la Unión Europea vivirá en España. En concreto, de las casi 780.000 personas en las que crecerá de forma neta la población en la Unión Europea a 27, el 56% corresponderá a España. Este incremento es muy superior a otros países fronterizos. Francia crecerá en 174.200 personas y Portugal, en 121.000 personas. Por el contrario, Alemania, con el regreso de la población siria a su país de origen, pierde 77.00 habitantes. Si se compara con la proyección anterior, el país ha perdido 1,63 millones de personas.
En el caso de España, el crecimiento de la población viene de la mano de la migración. Entre 2025 y 2026, Eurostat cifra en 1,1 millones de personas el saldo neto de migrantes. Para este año, proyecta una caída de 43.400 personas respecto a 2025. De esta forma, en esta serie el pico migratorio se habría alcanzado en estos años, ya que a partir de aquí se estima un descenso del flujo.
¿Cómo afecta la regularización?
Con sus propios datos, la Comisión Europea sitúa a España como el país con mayor incremento de la población migrante. Una realidad que se ha convertido en preocupación con el proceso de regularización iniciado ayer en España y que estará abierto hasta el próximo 30 de junio. En una reciente respuesta parlamentaria, la Comisión Europea advirtió de que España no ha comunicado oficialmente la regularización, a pesar de que puede tener impacto en otros Estados miembros.
“Sin perjuicio del reparto de competencias definido por el ordenamiento jurídico de la Unión en relación con las políticas y las decisiones individuales de regularización del estatuto de los ciudadanos de terceros países en situación irregular, las decisiones de los Estados miembros, en un espacio sin fronteras interiores, pueden tener consecuencias para otros Estados miembros y para la Unión en su conjunto“, reconoce el comisario de Interior e Inmigración, Magnus Brunner.
En declaraciones a El Mundo, Brunner avisó de que un permiso de residencia no otorga autorización para establecerse en cualquier lugar de la UE. Solo es válida para vivir y trabajar en el Estado miembro que lo expidió. “Si una persona titular de un permiso de residencia nacional es encontrada en situación irregular en otro país de la UE, esa persona debe regresar a España”, avisó.
La autorización es solo para España
Para evitar confusiones entre los solicitantes, en los documentos de preguntas y respuestas del Ministerio de Migraciones que lidera Elma Saiz se insiste en que el permiso de residencia y trabajo NO otorga autorización para establecerse ni trabajar en el resto de la Unión Europea. “Los beneficiarios podrán acceder a una autorización de residencia legal en España con una vigencia
inicial de un año. Y es un permiso para residir y trabajar únicamente en España, no en otro Estado miembro de la UE“, recalca el documento.
