El mercado laboral español está en transformación y las empresas cuentan con un problema al que no consiguen poner solución: la falta de talento. Y es que, España es uno de los cinco países donde la tensión del mercado laboral –desajustes entre la oferta y demanda de vacantes- se incrementó este último año, según el último informe ‘Perspectiva del Empleo 2026’ de la OCDE publicado este martes.
Mientras que en la mayoría de los países de la OCDE la tensión del mercado laboral ha registrado ciertas mejoras, las empresas españolas enfrentan cada vez mayores obstáculos para encontrar el talento necesario. España, junto con Estonia, Polonia, Portugal y Eslovenia, son los cinco países donde la búsqueda de trabajadores por parte de las empresas se ha intensificado.
Portugal es el país en el que más ha aumentado la tensión en el mercado laboral en comparación con el último trimestre de 2025. Concretamente, ha registrado un aumento del 0,06%, seguido por Eslovenia y Estonia (+0,04 cada uno) y Polonia (+0,03).
España se sitúa en el grupo de los países que más han aumentado los desajustes entre la oferta y la demanda, aunque en quinta posición tras haberse alzado un 0,02 %respecto al año anterior. Cabe destacar que su tasa de vacantes ronda el 0,9%, a la cola de Europa, donde la media es del 2,1%.
Récord de afiliados
Este aumento de la tensión en España coincide con un periodo en el que la tasa de desempleo ha disminuido sustancialmente (más de 0,2 puntos porcentuales en el último año). Y es que, el mercado laboral español ha alcanzado cifras récord de afiliación, que en junio contó con 22,46 millones de trabajadores afiliados a la Seguridad Social, y una tasa de paro en mínimos, 2,29 millones de personas desempleadas.
Además, los datos señalan que, mientras que en gran parte de la OCDE la dificultad para cubrir puestos ha vuelto a niveles similares o inferiores a los de finales de 2019, España muestra una tensión laboral superior a la registrada en el cuarto trimestre del año 2019.
Países que más mejoran
En el extremo opuesto se encuentran la mayoría de las economías avanzadas, que han logrado reducir la tensión del mercado laboral. Concretamente, Alemania ha sido el país que ha registrado las mayores mejoras al haber reducido los desajustes en 0,15 puntos, seguido de Irlanda (-0,14) y Noruega (-0,13). Además, otros países como Australia (-0,04%), Israel (-0,05%), Estados Unidos, Países Bajos y el Reino Unido (mejoras cercanas al 0,10%) son otros de los países en los que las empresas cuentan con menor problema para encontrar trabajadores.
La comparativa entre Alemania (país con mayores mejoras) y España es ilustrativa: mientras que en el país germano la dificultad para encontrar trabajadores se está disipando rápidamente, en España la presión sigue aumentando, impulsada por factores estructurales como el envejecimiento de la población y una transformación digital que acentúa el desajuste de competencias
Y es que, el informe elaborado por la OCDE identifica causas estructurales que están redefiniendo el mercado laboral español y que provocan estos desajustes. En primer lugar, detecta un problema en el envejecimiento de la población, en la transformación digital impulsada por la inteligencia artificial y la transición hacia una economía neutra en carbono.
Estos factores provocan un desajuste entre las demandas de las empresas y las competencias con las que cuentas los empleados que hay disponibles en el mercado laboral.
Caida del paro
La OCDE ha celebrado la reducción de tres décimas de la tasa de paro en el último año, aunque ha incidido en que la tasa, situada en el 10,3%, todavía posiciona a España entre los puestos más altos de los 38 miembros de la OCDE. Así, la organización sitúa el paro como el “principal reto” de la economía española, que al mismo tiempo ha conseguido incrementar en siete décimas la tasa de empleo.
Mientras la tasa de desempleo promedio de los países de la OCDE se sitúa en el 4,9%, en mínimos históricos, la tasa de paro en España se eleva más del doble hasta el 10,3% en mayo de 2026, únicamente superados por Finlandia.
Salarios más bajos que en 2021
En el informe, la OCDE también ha alertado que el consolidado ritmo del mercado laboral español no acompaña el “limitado” crecimiento de los salarios, que continúan siendo su “punto débil”. A pesar del incremento de un 2% de los salarios reales en el pasado año, el sueldo de los españoles todavía es un 2% más bajo que en el primer trimestre de 2021, y sitúan a España como uno de los países de la OCDE que más ha caído a nivel salarial desde la crisis de la Covid-19, teniendo en cuenta el alza de la inflación.
El estancamiento salarial ocurre al tiempo que se incrementa el salario mínimo, algo que el estudio señala que ha “protegido” a los trabajadores de menores ingresos frente a la inflación, lo que denota un punto muerto todavía mayor en el nivel salarial del resto de trabajadores.

