El nuevo presidente de Indra, Ángel Simón, ha elegido Barcelona para escenificar su primera gran aparición pública al frente del grupo tecnológico y de defensa. Apenas unas semanas después de asumir el cargo, el directivo liderará el próximo 11 de mayo una jornada con más de 200 compañías catalanas relacionadas con los sectores de defensa, seguridad y espacio.
Bajo el lema “Innovar, avanzar, crecer. Todos unidos, más fuertes. El momento es ahora”, la compañía expondrá su hoja de ruta de crecimiento y sus planes de inversión en Cataluña, poniendo el acento en las colaboraciones industriales vinculadas a los Programas Especiales de Modernización (PEM) promovidos por el Ministerio de Defensa. El acto contará también con la intervención del consejero delegado de la empresa, José Vicente de los Mozos.
La elección de este escenario refuerza el peso creciente de Cataluña en la estrategia industrial de Indra y vuelve a evidenciar las derivadas de perfiles próximos al PSC en algunas de las principales cotizadas españolas. El guiño al Gobierno de Salvador Illá vendrá con el anuncio de inversiones millonarias en la comunidad.
De hecho, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, será el encargado de clausurar la jornada, en la que también estarán presentes los secretarios de Estado de Defensa y de Industria, Amparo Valcarce y Jordi García Brustenga, respectivamente.
Un núcleo estratégico para la industria de defensa
De esta forma, Barcelona acogerá la primera presentación institucional de Ángel Simón tras asumir la presidencia de Indra el pasado 1 de abril, en sustitución de Ángel Escribano. Cabe recordar que su nombramiento se produjo tras la batalla de este último con Moncloa a raíz del conflicto de intereses por la operación de fusión con EM&E (propiedad de los hermanos Escribano). Será también el primer foro en el que participe tras la venta por parte de EM&E del 14,3% del capital de Indra. Una operación que ha diluido el núcleo duro de la compañía.
Bajo la presidencia de Ángel Simón, Indra reforzará a Cataluña como uno de sus polos estratégicos de crecimiento en defensa y tecnología avanzada. La compañía destaca que ya trabaja con unas 350 empresas catalanas, de las que 130 están vinculadas específicamente al negocio de defensa. En la actualidad, Indra gestiona desde Cataluña más de 350 millones de euros de negocio para clientes de todo el mundo.
Su vinculación con Cataluña tiene “más de tres décadas de historia” y, en la actualidad, cuenta con ocho sedes repartidas por las cuatro provincias y más de 3.500 profesionales. En la región desarrolla proyectos tecnológicos de alcance internacional, como la plataforma de T-mobilitat de Barcelona, que la compañía presenta como modelo para el sistema de ticketing del transporte público de Londres y su área metropolitana.
Alianzas para desarrollar los contratos de Defensa
De hecho, los planes de Indra pasan por aumentar su plantilla en Cataluña para responder a sus planes de crecimiento y contribuir a que el territorio sea el ‘hub’ tecnológico del sur de Europa. Algunas de las singularidades de la compañía en este territorio son sus capacidades trasversales en ciberseguridad, inteligencia artificial (IA) y comunicaciones seguras.
Los centros catalanes de la multinacional participan en proyectos europeos vinculados a la navegación satelital, la observación terrestre, la defensa cooperativa, la movilidad inteligente, la IA aplicada a servicios esenciales, la digitalización institucional, y la seguridad y resiliencia.
Potencial de crecimiento
Con este punto de partida, Indra aspira a “reforzar los vínculos entre las empresas catalanas y sentar las bases de nuevas alianzas estratégicas” para afrontar los retos derivados de los PEM y “proyectar el liderazgo industrial” de este entorno colaborativo “a nivel europeo”.
La presencia conjunta de Ángel Simón y José Vicente de los Mozos servirá también para escenificar la relación entre ambos, en un momento en el que sigue pendiente la confirmación por parte del consejo de Indra de la continuidad del CEO, cuyo mandato vence a finales de junio. El consejero delegado mantiene el control ejecutivo del grupo, mientras que el nuevo presidente comienza a ganar funciones ejecutivas.
Públicamente su primera gran fotografía tendrá lugar en Barcelona.
