Tatyana Kim es la mujer más rica de Rusia. Mientras las empresas del país se marchaban con el inicio de los ataques por parte del ejército ruso a Ucrania en febrero del año 2022, ella decidió permanecer en el país y ahora su empresa Wildberries, conocido como el ‘Amazon ruso’, se ha convertido en el objetivo de los ataques del ejército ucraniano. Fue el pasado domingo cuando Ucrania alcanzó almacén más grande de comercio electrónico de la compañía ubicado en Podolsk (a apenas 30 kilómetros de Mocú), que contaba con unos 250.000 metros cuadrados.
En este sentido, Tatyana Kim ha calificado estas agresiones como “ataques terroristas” carentes de lógica, argumentando que su empresa es una plataforma minorista similar a Amazon y que los ataques buscan únicamente provocar pánico y desestabilizar a la sociedad rusa.
Desde el pasado mes de julio, Ucrania ha atacado 23 instalaciones de la compañía, entre los que se encuentran siete de los diez mayores centros logísticos de la compañía, provocando con pérdidas multimillonarias en mercancía y la muerte de nueve trabajadores de la empresa. Desde Kiev aseguran que Wildberries representa alrededor del 10% de todas las ventas minoristas rusas y argumentan que es un objetivo legítimo porque provee bienes a los soldados rusos.
4.000 millones de pérdidas y nueve fallecidos
Según Data Insight, consultora de comercio electrónico con sede en Moscú, la compañía ya ha registrado pérdidas de por valor de 480.000 millones de rublos (4.875.600 euros) en los ataques ucranianos.
Estos bombardeos en los almacenes de Wildberries han provocado que la empresa se haya quedado sin sus almacenes más grandes, lo que afecta directamente a su operativa. Pero la duda real es, ¿cómo está afrontando la compañía estos ataques?
Gestión de los ataques
Desde el pasado mes de julio, cuando Wildberries se convirtió en uno de los objetivos del ejército ruso, ha llevado a cabo una serie de medidas operativas como son la reestructuración logística y medidas de apoyo financiero para los vendedores afectados.
A nivel operativo, la estrategia de Wildberries consiste en la descentralización de la distribución. La empresa está trabajando a contrarreloj, por la rapidez con la que se han sucedido los ataques, para renovar su infraestructura logística y adaptarla de manera que el suministro no dependa de unos pocos centros -que ya han sido atacados- puesto que la compañía ya ha perdido hasta un tercio de su espacio de almacenamiento debido a los bombardeos.
Además, han implementado un seguro limitado que los vendedores pueden contratar para protegerse específicamente contra ataques de drones.
La estrategia de Ucrania ha desencadenado el descontento de los comerciantes, por lo que Wildberries ha realizado dos rondas de pagos voluntarios a más de 80.000 pequeños y medianos vendedores. Además, Kim está colaborando con el Kremlin y gobiernos regionales para establecer medidas de apoyo federales, que incluyen exenciones para aquellas pymes rusas que venden a través de la plataforma.
Renuncias de los trabajadores
Pero estos ataques no están afectando solamente a la operativa de la empresa, sino que también está teniendo consecuencias directas en los trabajadores. La muerte de unos nueve empleados de Wildberries ha provocado que el resto de los empleados teman por su seguridad y se hayan desencadenado una serie de renuncias.
Además, a esto se suma la presión de la por parte de otras empresas de la competencia, ya que algunos analistas observan que los vendedores están optando por dejar Wildberries y apostar por competidores como Ozon, que no ha sido blanco de los ataques de Kiev y posee una estructura logística más dispersa que la de Wildberries.
Permanecer en el Kremlin, la estrategia de Kim
Cuando estalló la guerra y miles de empresas migraron de Rusia, Wildberrie se mantuvo firme en su decisión de permanecer en el Kremlin y la estrategia de la plataforma dio un giro. En lugar de depender de grandes marcas europeas o estadounidenses, la plataforma reforzó su red de vendedores rusos y asiáticos.
En ese momento, aceleró su expansión hacia países del entorno como Kazajistán, Uzbekistán, Armenia o Kirguistán y ahora su estrategia encaja con el nuevo modelo económico impulsado desde el Kremlin: menos dependencia de Europa y más integración con Asia Central y mercados alternativos.
Estos años de apoyo al Gobierno ruso han consolidado a Tatyana Kim como un símbolo de la nueva economía del país.

