Con la inteligencia artificial en el centro de la actual revolución tecnológica e industrial, el sector de la moda afronta el reto de aplicarla a sus procesos, como el diseño de colecciones, la previsión de la demanda, la gestión del stock o la atención al cliente. En ese escenario, Marta Ortega, presidenta no ejecutiva de Inditex, aprovechó su intervención en la junta general de accionistas del dueño de Zara para explicar cómo aborda el grupo este desafío: la tecnología será una aliada, pero nunca sustituirá el verdadero motor de la compañía, las personas.
Así, la presidenta del gigante textil reconoció que la inteligencia artificial “abrirá posibilidades nuevas” y transformará numerosos aspectos de la industria. Sin embargo, reivindicó que la ventaja competitiva de Inditex seguirá descansando sobre factores profundamente humanos. “Seguimos creyendo que el verdadero valor está en las personas, en la creatividad, en la sensibilidad, en el criterio y en la empatía. Aquello que todavía no puede medirse del todo”, afirmó ante los accionistas.
Visión de la presidenta
Como suele ser habitual, la intervención de la presidenta trasladó la visión estratégica de la compañía, mientras que el consejero delegado, Óscar García Maceiras, detalló las grandes cifras. Tras la celebración del 50 aniversario de Inditex en 2025, Marta Ortega resaltó la capacidad del grupo para afrontar la transformación tecnológica sin renunciar a la cultura que ha construido durante más de cinco décadas: “Avanzar sin perder el centro. Mirar hacia adelante sin olvidar desde dónde venimos. Llegar cada vez más lejos sin dejar de estar cerca”.
En este sentido, reconoció que el entorno empresarial atraviesa una etapa de cambios acelerados marcada por la evolución de las tecnologías, la adaptación a los hábitos de consumo, los mercados y las expectativas de los clientes. Frente a esta transformación, recalcó que hay un elemento que permanece inalterable. “Las personas, sus emociones, su sensibilidad y lo que esperan de nosotros”.

“Inconformismo y cercanía”
La presidenta de Inditex, que antes de asumir esta responsabilidad trabajó en distintos departamentos de la compañía, describió el grupo como una organización que se construye cada día a partir de miles de decisiones adoptadas por empleados de tiendas, oficinas, centros logísticos, fábricas y equipos creativos repartidos por todo el mundo. Personas que, aunque trabajen a miles de kilómetros de distancia, comparten una misma forma de entender el negocio basada en “la exigencia, la intuición, la humildad, la flexibilidad, el inconformismo y la cercanía”.
“No solo importa lo que hacemos, sino cómo lo hacemos”, afirmó antes de enumerar algunos de los principios que, a su juicio, explican la fortaleza del grupo: escuchar al cliente, cuidar el producto, confiar en los equipos y mantener una actitud permanente de mejora.
“La moda es también un lenguaje”
Ortega defendió que la moda trasciende las tendencias, ya que “no es solo apariencia, es también un lenguaje”, capaz de expresar la identidad, la emoción y el sentido de pertenencia.
Tras agradecer el trabajo de las más de 160.000 personas que integran Inditex, así como el compromiso de proveedores, colaboradores y clientes, la presidenta resumió la hoja de ruta del grupo en una frase: crecer, conectar con más personas y “seguir siendo cada día más Inditex que nunca”. Una declaración de intenciones en un momento en el que la inteligencia artificial implicará grandes cambios en la industria.

