Bruselas

Ribera y Lobillo, dos españolas frente a frente en la Comisión de Von der Leyen

La presidenta de la Comisión incorpora a su gabinete a Cristina Lobillo, experta en política energética y climática, un movimiento que refuerza su capacidad de influencia frente a la vicepresidenta Teresa Ribera

A punto de cumplirse dos años de su segundo mandato como presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen sigue ejerciendo un férreo control del poder en Bruselas. Las sucesivas crisis han reforzado el peso de la alemana, convertida en la mujer más poderosa de la Unión Europea gracias al diseño de una estructura en el Colegio de Comisarios que le permite mantener su “autoridad vertical”. Como ella misma ha defendido, las carteras están difuminadas para evitar los “compartimentos estancos”, pero en la práctica esta arquitectura facilita su capacidad de control.

Dentro de este esquema, quienes forman parte de su círculo más próximo adquieren, de facto, una importante capacidad de mando e influencia. Este es el caso de la cordobesa Cristina Lobillo Borrero. Desde este verano forma parte del gabinete de primer nivel de Von der Leyen, un reducido círculo compuesto por cuatro personas. Lobillo es ahora la funcionaria española con mayor peso dentro de la Comisión Europea. Aunque en el organigrama público figura como ‘experta’, ejerce como asesora principal para la Transición Limpia (Senior Adviser Clean Transition).

Cristina Lobillo, asesora en el gabinete de la presidenta de la Comisión Europea.

Su ascenso refuerza su posición en un terreno que comparte con otra española, Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, que además tiene atribuida la cartera de Competencia. Así, en Bruselas, según trasladan a Artículo14 fuentes consultadas, el nombramiento de Lobillo se interpreta en clave de pérdida de capacidad de influencia del Gobierno socialista de Pedro Sánchez.

Nueva arquitectura energética

La incorporación de Cristina Lobillo se produce, además, en un momento clave para la Comisión Europea, que tras la invasión rusa de Ucrania y el ataque de Estados Unidos a Irán debe reforzar su seguridad energética. En su hoja de ruta para después de 2030, Bruselas apuesta por acelerar la electrificación de la economía -del 23% actual al 46% en 2040-, reducir la dependencia energética exterior y reforzar la seguridad de las redes.

Zelenski
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Efe

En este contexto, el fichaje de Cristina Lobillo confirma la confianza de Von der Leyen en una de las personas que participó en la respuesta europea a la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania. La cordobesa tuvo un papel relevante en REPowerEU, el plan lanzado tras el inicio de la guerra para reducir la dependencia del gas ruso, diversificar los proveedores y acelerar la transición energética. Entonces, como directora de Relaciones Internacionales en la Dirección General de Energía (DG ENER), participó directamente en la búsqueda de alternativas y supervisó las relaciones internacionales, una experiencia que la situó en primera línea de la respuesta europea a la crisis energética.

Fue así cuando estrechó su relación profesional con Von der Leyen. Según fuentes comunitarias, Lobillo despachaba prácticamente a diario con la presidenta de la Comisión, que pudo así conocer de primera mano su trabajo y terminó incorporándola a su equipo de confianza.

Cambios en la Dirección General de Energía

El ascenso de Lobillo coincide con un momento de debilidad de la Dirección General de Energía (DG ENER) de la Comisión. Según publicó Euractiv, este departamento atraviesa una fuga de altos funcionarios que lo ha dejado con un solo director en Bruselas, el polaco Lukasz Kolinski, responsable de Transición Ecológica. A la marcha de la española se suman la de Pierre Schellekens, responsable de Estrategia, al gabinete de la comisaria de Medio Ambiente, y la de Rosaline van der Vlies a la Dirección General de Clima. Christof Lessenich, responsable del mercado energético interior, se trasladará también a Liubliana para dirigir ACER, el regulador europeo de la energía.

Beatriz Yordi, actual directora de Mercados de Carbono y Movilidad Limpia en la Dirección General de Acción por el Clima.

Para cubrir las vacantes, otra española, Beatriz Yordi, actual directora de Mercados de Carbono y Movilidad Limpia en la Dirección General de Acción por el Clima (DG CLIMA), se perfila como sucesora de Cristina Lobillo al frente de las Relaciones Internacionales de Energía.

¿Quién es Cristina Lobillo?

Cristina Lobillo es buena conocedora de los engranajes de la Administración española y comunitaria desde hace tres décadas. Licenciada en derecho, cuenta con estudios de posgrado en Economía y Derecho de la Unión Europea, además de programas de gestión y liderazgo en la Universidad Libre de Bruselas, la Escuela Española de Diplomáticos y la Harvard Business School. Antes de dar el salto definitivo a Bruselas trabajó en la Administración española –en los gabinetes de Loyola de Palacio y Miguel Arias Cañete durante sus etapas al frente del Ministerio de Agricultura– y en las universidades de Córdoba y Alcalá de Henares.

Su vinculación con las instituciones comunitarias se consolidó en 2004, cuando se convirtió en funcionaria de la Comisión Europea. En Bruselas, pasó por las áreas de Agricultura y Comercio. Sin embargo, su carrera dio un salto en 2014, cuando fue nombrada jefa de gabinete de Arias Cañete como comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, responsabilidad que mantuvo durante sus cinco años de mandato.

La presidenta de Extremadura, María Guardiola, traslada a Cristina Lobillo su preocupación por la central de Almaraz.

Aquella etapa la situó en primera línea de algunas de las grandes negociaciones climáticas y energéticas europeas. Formó parte del equipo comunitario durante la COP21 de París, que desembocó en el Acuerdo de París, y participó en una legislatura marcada por la reforma de la legislación energética europea. Tras la salida de Arias Cañete en 2019, Lobillo regresó brevemente a la Dirección General de Agricultura como asesora principal antes de incorporarse, en junio de 2020, a la DG ENER.

El poder formal de Ribera

El ascenso de Lobillo no cambia el reparto formal de poder dentro de la Comisión. Como vicepresidenta ejecutiva, Teresa Ribera tiene encomendada la orientación de buena parte de la transición energética y climática: desde el cumplimiento de los objetivos de 2030 y el diseño de la arquitectura posterior hasta la reducción de los precios de la energía, las infraestructuras limpias o el Pacto por una Industria Limpia. A su vez, el comisario de Energía, Dan Jørgensen, es el responsable directo de la cartera energética y de desarrollar buena parte de estas políticas.

Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una transición limpia, justa y competitiva, durante una conferencia de prensa.
EFE

Ahora, Von der Leyen refuerza el control de estas materias desde la Presidencia. Una estructura que refleja esa “autoridad vertical” con la que la presidenta ha construido su segunda Comisión y que convierte a la funcionaria cordobesa en una de las españolas mejor situadas en el centro de decisión de Bruselas.