El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas de las administraciones públicas a la hora de cubrir plazas en algunos territorios de España. Los elevados precios del alquiler, y la escasez de oferta, han provocado en algunas ocasiones que docentes destinados en algunas regiones o islas se hayan visto obligados a vivir en caravanas durante un largo periodo de tiempo.
Según un análisis elaborado por Artículo 14 a partir de datos de los salarios en bruto de las profesoras y maestras en España compartidos por CCOO (se incluyen profesionales de Secundaria, Primaria, Infantil y FP), y de los precios medios del alquiler de Fotocasa, se concluye que, en algunas regiones, estas trabajadoras tienen que destinar hasta un 52% del salario anual para el pago de la vivienda.
La región en la que las profesoras deben destinar un mayor porcentaje de su salario al pago del alquiler es Madrid, donde una vivienda de 80 metros tiene un precio mensual medio de unos 1.542 euros, por lo que al año se desembolsan 18.504 euros.
A esta le siguen Baleares, con 1.526 euros mensuales y 18.312 euros al año; Cataluña, 1.366 euros al mes y 16.392 al año; y el País Vasco, donde un piso cuesta unos 1.358 euros de media al mes, 16.296 euros al año.
Castilla-La Mancha, la región más asequible
Se trata de unos precios de alquiler que contrastan con los que ofrecen otras regiones españolas y donde el coste de la vivienda es más asequible. Castilla-La Mancha, la región con el precio del alquiler más barato, ofrece viviendas de 80 metros cuadrados por 731 euros mensuales, por lo que al año se deben destinar 8.772 euros para el pago de las mensualidades.
Las profesoras de Infantil y Primaria, las más afectadas
Dentro del colectivo de docentes en España, los maestros de Infantil y Primaria son los que más afectados se ven por el aumento del precio de la vivienda, ya que son lo que perciben las nóminas más bajas.

Para estas trabajadoras, vivir en Madrid supone un el doble de esfuerzo económico que hacerlo en Castilla-La Mancha. En la capital de España, una profesora de Infantil cobra 35.379,20 euros al año, por lo que el pago de 18.504 euros anuales para el alquiler le supone destinar un 52,3% del salario al pago del alquiler.
Por su parte, una docente de Infantil y Primaria en Castilla-La Mancha percibe una nómina de unos 37.137,46 euros al año, por lo que el pago de 8.772 euros para el alquiler le supone destinar a esta partida el 23,6% del salario.
Situación similar a la de Madrid ocurre en Cataluña, donde estas profesionales se ven obligadas a destinar el 45,44% de su sueldo bruto anual, 36.073,46 euros, para cubrir un alquiler de un año -16.392 euros-.
En el País Vasco, pese a que estas trabajadoras cuentan con unos de los salarios más altos del colectivo de docentes (40.255,54 euros), el alquiler (16.296 euros).
Secundaria y FP
La misma radiografía que para las docentes de Infantil y Primaria se repite para las de Secundaria y FP. En Madrid, un profesor de Secundaria (con sueldo bruto de 39.744,68 euros) debe emplear el 46,56% de sus ingresos en la vivienda, mientras que en Cataluña (sueldo bruto de 39.516,34 euros) el esfuerzo es del 41,48%.

Por su parte, para el profesorado de Formación Profesional y Profesor Técnico de Formación Profesional (FP y PTFP), el porcentaje de sueldo destinado al alquiler roza el 50% en Madrid (un 49,31%) y 43,94% en Cataluña.

No compensa la insularidad en Canarias y Baleares
Si bien es cierto que en las Islas Baleares, Islas Canarias, Ceuta y Melilla; todos los docentes cobran un complemento de insularidad, el precio de la vivienda en las islas es tan elevado que, en algunos casos no compensa el coste de la vivienda.
En Baleares, específicamente en Formentera, a pesar de que el sueldo de un maestro de Primaria se eleva de un base de 36.074,18 euros a 39.524,54 euros a través de este complemento. Aún así, el esfuerzo para el pago del alquiler es del 50,76%. En Mallorca, el esfuerzo de Primaria se sitúa en el 48,62% (donde el salario con complementos es de 37.661,54 euros al año)
En Canarias, la situación de insularidad se gestiona con salarios con complementos de 37.406,82 euros en las islas no capitalinas, donde el esfuerzo para pagar el alquiler es del 41,29%; y de 41.509,86 euros en las islas capitalinas (Gran Canaria y Tenerife), donde el esfuerzo por el pago del alquiler es del 37,21%.
Por el contrario, en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla los incentivos por residencia sí logran mitigar la presión de la vivienda. Una profesora de Secundaria en ambas ciudades autónomas eleva su sueldo base de 35.927,30 euros hasta un bruto de 49.158,26 euros con complementos, por lo que deben destinar un 28,90% en Ceuta (alquiler anual de 14.208 euros al año) y al 24,49% en Melilla (alquiler anual de 12.038,40 euros).

