El reparto a domicilio afronta una nueva era. Uber ha presentado una oferta pública de adquisición (OPA) para hacerse con el 100% de Delivery Hero, la multinacional alemana propietaria de Glovo, en una operación valorada en alrededor de 13.000 millones de euros. La propuesta asciende a 41,5 euros por acción y supone una prima significativa respecto al precio medio al que habían cotizado los títulos de la compañía durante los últimos meses.
Si la operación supera los requisitos regulatorios y obtiene el respaldo de los accionistas, Uber reforzará su posición como una de las mayores plataformas mundiales de reparto, y ampliará de forma considerable su presencia internacional. Paralelamente, Delivery Hero ha acordado vender a la firma estadounidense SSW Partners parte de sus negocios en 14 mercados donde existe un importante solapamiento con Uber Eats, entre ellos España, donde opera a través de Glovo.
Aunque la negociación está protagonizada por los consejeros delegados Dara Khosrowshahi y Niklas Östberg, el éxito de una integración de esta magnitud también dependerá del trabajo de varios miembros de sus equipos directivos. Entre ellos destacan cuatro mujeres que ocupan responsabilidades estratégicas en ambas compañías.

En Uber, una de las figuras más relevantes es Jill Hazelbaker, presidenta y directora de Asuntos Corporativos. Forma parte del equipo ejecutivo de la compañía y dirige las áreas de comunicación, marketing, asuntos públicos y relaciones institucionales, además de supervisar otras funciones corporativas como seguridad, recursos humanos y selección de personal. En una operación de la magnitud de la OPA sobre Delivery Hero, su área será clave en la comunicación institucional con reguladores y empleados.
Otra de las directivas con un papel clave en Uber es Susan Anderson, responsable mundial del negocio de entregas (Head of Delivery). Desde este puesto dirige la estrategia global de Uber Eats, precisamente el área que protagoniza la adquisición. Si la compra culmina con éxito, será una de las directivas que coordinen la incorporación del negocio de reparto con las diferentes marcas de Delivery Hero, un proceso especialmente complejo por la amplia presencia internacional de ambas compañías.
En el lado alemán destaca Marie-Anne Popp, directora financiera y miembro del Management Board, el máximo órgano ejecutivo de Delivery Hero. Desde enero de 2025 lidera la estrategia financiera del grupo, tras ocupar previamente el puesto de directora financiera interina y desempeñar distintos cargos dentro del área financiera de la compañía. En una operación corporativa de esta magnitud, el área financiera resulta decisiva en el análisis del impacto económico de la oferta y en la información que la empresa facilita a accionistas e inversores.
Junto a ella figura Ana Mitrasevic, directora de Personas y Sostenibilidad (Chief People & Sustainability Officer) y también miembro del Management Board de Delivery Hero. Desde este puesto dirige la estrategia global de recursos humanos, diversidad, inclusión y sostenibilidad de la compañía. Las áreas de Personas son fundamentales para la integración de equipos, la gestión del talento y la adaptación de la organización ante los cambios derivados de una eventual integración empresarial.

Delivery Hero se quedaría en Berlín
Uber ha querido enviar además un mensaje de estabilidad durante el proceso. La compañía se ha comprometido a mantener la sede de Delivery Hero en Berlín, preservar el empleo en sus oficinas alemanas durante al menos tres años e invertir 2.000 millones de euros en Alemania en los próximos cinco años. También ha señalado que respetará la independencia del consejo de supervisión de la empresa alemana, aunque pasará a ocupar su presidencia con representación propia.
La oferta necesita la aceptación de más del 50% del capital de Delivery Hero para salir adelante. Uber ya cuenta con el compromiso de un importante accionista y prevé cerrar la operación durante la segunda mitad de 2027, una vez obtenidas las autorizaciones regulatorias necesarias. Si culmina con éxito, el mapa mundial del reparto a domicilio cambiará de forma profunda y las decisiones que adopten estas cuatro directivas serán determinantes para gestionar este proceso, que afectará a millones de consumidores, comercios, repartidores y empleados en todo el mundo.

