País Vasco

Esther Martínez: “Les molesta ver a vascos con la camiseta de la selección española”

La número dos del PP vasco se convirtió en noticia al plantar cara a los radicales que trataron de impedir que se pudiera ver la final del mundial en las calles de Bilbao

Esther Martínez Fernández, dirigente en el PP Vasco.
Esther Martínez Fernández, dirigente en el PP Vasco.
Partido Popular

Esther Martínez Fernández no lo dudó. Plantó cara a los radicales que intentaron boicotear la retransmisión de la final del Mundial en el parque de Doña Casilda de Bilbao. Y su firmeza le ha valido el apoyo de multitud de personas dentro y fuera del País Vasco. Aún con la adrenalina en el cuerpo, la secretaria general del PP en el territorio y portavoz en la ciudad atiende a Artículo14. “Mi preocupación eran las personas que ya estaban allí, muchas familias”, rememora. “Ni un paso atrás”, sentencia.

Los altercados comenzaron unos 40 minutos antes del inicio del partido, cuando varios radicales irrumpieron en la zona, lanzaron objetos, derribaron vallas y llegaron a cortar temporalmente la emisión tras arrancar parte del cableado. La intervención de la Ertzaintza permitió restablecer la normalidad y la retransmisión pudo continuar. La actitud de Esther Martínez, que decidió permanecer en el lugar pese a los disturbios, la convirtió en una de las protagonistas de una jornada y ha abierto un intenso debate sobre la convivencia y la libertad para celebrar acontecimientos deportivos nacionales en el País Vasco.

Pregunta: ¿Porqué cree que el alcalde de Bilbao se negó a poner la pantalla para la final del Mundial?

Respuesta: Por puro sectarismo, dijo que no había demanda social. Pero nosotros la solicitamos y cumplimentamos todos los requisitos administrativos. Teníamos plena confianza en nuestra selección. Había una demanda real de poder disfrutar de la selección en la calle como ocurría y ha ocurrido en tantos y tantos pueblos del resto de España.El problema es que les molesta que se pueda ver a muchas personas en Bilbao y en otras ciudades del resto de Euskadi con la camiseta de la selección, es algo que no entra en los esquemas del nacionalismo. Intentaron cercenar el derecho que teníamos a poner la pantalla, no lo consiguieron porque la pusimos nosotros e intentaron reventarla. Tampoco pudieron.

Pregunta: Su imagen frente a los violentos se hizo viral. ¿Qué sintió al plantarles cara?

Respuesta: Sabía que iban a venir. Les contuvimos como pudimos. Mi máxima preocupación eran las personas que ya estaban en la pérgola, cientos de ellas, muchas de ellas familias y niños. Además, una pantalla de esas características tiene un peso importante y si la tiran pueden causar un daño serio. Nos arrebataron la previa, estábamos con la música y lograron cortar parte de el cableado.

Tan solo fue un minuto hasta que llegó la Ertzaintza, pero se me hizo eterno. Les agradezco enormemente su actuación, la de ellos y la de las miles de personas que se encontraban allí, en apenas 10 minutos todo estaba solucionado. El nacionalismo es tan estrecho, tan estrecho, y nos quiere hacer tan pequeños, tan pequeños, que no quieren que disfrutemos de algo tan básico como es la libertad de expresión y apoyo a tu selección. Jamás voy a consentir que nos priven a los demás de esa alegría y de poder disfrutarla como queramos. Hubo más de un 80% de vascos que sintonizaron para ver a la selección y por supuesto que a nadie se le obliga.

Pregunta: Durante esos instantes, ¿llegó a temer realmente por su integridad física?

Respuesta: No, aunque sí que hubo un momento en el que un hombre me amenazó con los puños al aire y pensé que iba a venir un golpe. Afortunadamente no pasó nada, pero fueron momentos de enorme tensión. Mi única obsesión en aquel momento era que no tirasen las vallas y que no pudieran acceder.

Sin embargo, me gustaría poner en cuestión al PNV, que es el que gestiona la seguridad. El dispositivo implementado no era el correcto, se puso en riesgo ya no solo la pantalla, que al final es un bien material, sino también la integridad de los centenares de personas que allí se encontraban. Euskadi se le queda pequeño al gobierno vasco.

Pregunta: ¿Hay un problema generalizado de convivencia en el País Vasco?

Respuesta: No. Bilbao siempre ha sido una ciudad absolutamente cosmopolita, una ciudad liberal. Históricamente es una ciudad plural pero cuando se toman decisiones tan torpes y ridículas como esta se desborda todo. El PNV y Bildu en este momento no es que convivan, es que se están solapando.

Afortunadamente, el año que viene tendremos ocasión de que los ciudadanos se pronuncien en las urnas. Yo defiendo un Bilbao plural, cosmopolita, abierto al mundo, donde la gente pueda sentir y expresarse como quiera, con libertad y respetando.

Pregunta: Es decir, a su juicio, el alcalde no estuvo a la altura de las circunstancias.

Respuesta: Del alcalde de Bilbao lo único que he visto es una publicación en X diciendo que sentía vergüenza ajena por lo que había ocurrido en nuestras calles y plazas. ¿Pero dónde estuvo él? ¿Por qué estuvieron calentando las semanas previas?  El presidente del PNV afirmó que aquí Euskadi no estaba jugando, cuando teníamos cinco jugadores vascos… Es una falta de responsabilidad y de respeto a la pluralidad.

Desde el PP vamos a pedir responsabilidades, principalmente para saber los déficits que haya podido haber en el dispositivo de seguridad y que no vuelva a ocurrir. Y también exigimos responsabilidades a los miserables que quisieron reventar la pantalla y agredieron a personas en Bilbao que iban con la camiseta de la selección. No hay que dar ni un paso atrás.

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