Comunidad de Madrid

Mónica García, en guerra contra todos

La ministra desestabilizó las relaciones con el Gobierno de Ceuta en su única visita a la ciudad. Desembarcará en Madrid en plena batalla con parte de los médicos

La ministra de Sanidad, Mónica García.
La ministra de Sanidad, Mónica García.
EFE

Mónica García volverá a encontrarse en 2027 con una vieja conocida. La actual ministra de Sanidad será la candidata de Más Madrid a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, y tratará de arrebatarlE por tercera vez el Gobierno regional a Isabel Díaz Ayuso. Una figura con quién ha protagonizado algunos de los enfrentamientos políticos más duros de los últimos años.

García se impuso el pasado mes de julio en las primarias de su formación con el 80% de los votos, dentro de la candidatura “En Madrid hay partido”. De esta forma, la ministra regresará a la primera línea política autonómica tras abandonar la Asamblea madrileña en noviembre de 2023. Aunque no será la primera vez, la mandataria ya encabezó la lista de más Madrid en las elecciones de 2021 y 2023.

De las batas blancas a la primera línea política

Nacida en Madrid en 1974, Mónica García llegó a la política desde la medicina. Es licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta con un máster en Gestión Clínica por la Escuela Nacional de Sanidad y es especialista en Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor. Desde 2004 ejerció como facultativa en el Hospital Universitario 12 de Octubre, aunque actualmente se encuentra en excedencia.

En 2015 entró en la Asamblea de Madrid como diputada de Podemos y cuatro años después pasó a formar parte del proyecto de Más Madrid. Su perfil sanitario adquirió todavía mayor notoriedad durante la pandemia, cuando se convirtió en una de las voces más contundentes contra la gestión del Gobierno de Ayuso.

Su crecimiento fue rápido. En las elecciones autonómicas de 2021, Más Madrid consiguió incluso superar al PSOE y situarse como segunda fuerza de la región. Su rivalidad con Ayuso pasó entonces a ocupar buena parte del debate político madrileño.

El encontronazo con Ayuso: ¿Vas a saludar a una asesina?

Los enfrentamientos entre ambas han traspasado en varias ocasiones las paredes de la Asamblea. Uno de lo más tensos ocurrió en junio de 2025, durante la Conferencia de Presidentes celebrada en Barcelona. García se acercó a Ayuso antes de comenzar la reunión y las presidenta madrileña reaccionó preguntándole: “¿Vas a saludar a una asesina?”. Un comentario en referencia a las acusaciones lanzadas contra el Gobierno regional por la gestión de las residencias de mayores durante la pandemia.

La tensión entre ambas venía de lejos. García ha basado buena parte de su discurso político en confrontar el modelo sanitario, fiscal y social de la Comunidad de Madrid. En junio de este año llegó a definir la política de Ayuso como un modelo de “sálvese quien pueda, trumpista y victimización”. Por su parte, el Gobierno autonómico respondió acusándola de no haber querido nunca a Madrid y de utilizar continuamente la confrontación política. Además, no ha sido indiferente en torno a las últimas polémicas que han rodeado a la presidenta Madrileña. Algunos de estos reproches como la compra del ático en Chamberí o más recientemente el incumplimiento de ley por parte de algunas hospitales que no garantizan el derecho al aborto a las mujeres.

Ceuta abre otro frente para la ministra de Sanidad

La ministra llega con un notable desgaste derivado de su gestión al frente de la cartera de Sanidad. La última polémica se ha producido este mes de agosto en Ceuta, tras la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio. 

La ministra visitó Ceuta el pasado 16 de agosto, unas dos semanas después del comienzo de la crisis, y defendió que el sistema sanitario estaba “tensionado”, aunque negó que se encontrase colapsado. No ha vuelto a visitar la ciudad autónoma. Según los datos que ofreció, alrededor de 5.800 migrantes habían recibido atención sanitaria en quince días: unos 3.500 en Atención Primaria y otros 2.300 en el Hospital Universitario.

García sostuvo que el sobresfuerzo de los profesionales había permitido mantener la actividad sanitaria y recordó que se habían habilitado nuevas camas, pasando el hospital de 175 a 212. También anunció refuerzos de más de 60 profesionales hasta finales de agosto. Su diagnóstico, sin embargo, chocó frontalmente con el de una parte de los profesionales.

Los médicos, contra la ministra

Médicos y sindicatos venían denunciando desde días antes una presión extraordinaria sobre el sistema. El Colegio Oficial de Médicos llegó a hablar de una “catástrofe asistencial”, mientras organizaciones profesionales reclamaron más recursos y la intervención directa del Ministerio.

La polémica creció después de que el Sindicato Médico pidiera a García visitar las zonas con mayor presencia de migrantes. Sanidad aseguró que acudió a la playa del Trampolín fuera de agenda y sin cámaras, aunque los médicos ceutíes dijeron no tener constancia de esa visita.

De fondo, además, la ministra de Sanidad libra una larga batalla con el sector médico en España por la reforma del Estatuto Marco y las condiciones laborales. Las protestas y paros convocados, que se repiten desde hace meses, reclaman mejoras para los facultativos además de la dimisión de García.