Compromís se ha quedado solo en el pleno de Les Corts al defender su propuesta para modificar el Estatuto de Expresidents de la Generalitat con el objetivo de “quitar privilegios” a exdirigentes como Carlos Mazón o Francisco Camps, como ser miembros natos del Consell Jurídic Consultiu (CJC) con un sueldo anual de alrededor de 75.000 euros o disponer de una oficina de ‘expresident’ y de un asesor y un chófer.
La iniciativa, que cuenta con el criterio desfavorable del Consell, ha centrado el primer punto del orden del día de la sesión plenaria de este miércoles. Se trata de una propuesta que ya que fue debatida el año pasado, meses antes de la dimisión de Mazón como jefe del Consell, y no prosperó porque ni PP ni PSPV ni Vox votaron a favor.
La oficina de Mazón
Sin embargo, Compromís la ha vuelto a registrar para que Mazón no continúe disponiendo de una oficina, que está ubicada en la ciudad de Alicante, y de todos los privilegios establecidos en el Estatuto de Expresidentes, que fue pactado en 2002 por PP y PSPV.
La coalición valencianista considera que el apoyo a “expresidents” se debe limitar a ofrecerles un vehículo para actos protocolarios, medios para garantizar su seguridad y apoyo económico y material para actividades, publicaciones o conferencias relacionadas con su actividad o el fomento del autogobierno. Tras el debate, al que no ha asistido Mazón a su escaño como diputado del PP, la propuesta se votará en la sesión de este jueves.
En su intervención, el síndic de Compromís, Joan Baldoví, ha preguntado si “alguien sabe dónde está” Mazón y ha cuestionado: “¿Estará en su oficina? ¿Qué hace allí si su obligación es estar aquí?”. También ha interrogado a los diputados del PP y de Vox “por qué hemos de pagar un sueldo de nuestros bolsillos a un señor que le dijo a la consellera de Emergencias que no confinara a la población durante la dana”. “¿No se os cae la cara de vergüenza?”, ha añadido.
Las críticas
Dicho esto, ha retado a los representantes ‘populares’ a subir a la tribuna a explicar “por qué Mazón necesita una oficina de 170 metros cuadrados en la zona más exclusiva de Alicante con vistas al mar pagada con dinero público”. “¿Nos puede explicar alguien todo eso?”, ha incidido Baldoví, que ha resaltado que se trata de una iniciativa “de ‘trellat'”.
“Hubiera sido fácil hacer una derogación de toda la ley pero hemos preferido hacer una propuesta de modificación”, ha especificado, y ha abogado por un modelo de Estatuto de Expresidents que haga “compatible” la consideración de haber ostentando la Presidencia de la Generalitat con una gestión “responsable del dinero público”.
En este punto, ha preguntado a qué dedica su “sueldazo” el también ‘expresident’ Francisco Camps. “¿Para hacer campaña, utilizando recursos de todos? ¿Les parece de ‘trellat’, señores de Vox? ¿Esto es de recibo?”, ha deslizado. A su juicio, estos “privilegios” deben “desaparecer”. “¿Alguien sabe qué hace el coche de Camps todos los días? ¿Dónde va? ¿Para qué lo necesita?”, ha cuestionado.
El consenso del estatuto de expresidents
Por su parte, Javier Gutiérrez (PP) ha destacado que el Estatuto de Expresidents fue aprobado en las mismas Corts con un consenso “amplísimo” y ha reprochado a Compromís que intenten convertir este debate “en una cuestión moral solo para hervir la sangre de los ciudadanos con consignas inexactas y proclamas populistas”. Además, ha valorado que esta norma no supone un “sueldo ni pensiones vitalicias ni un blindaje económico”, pero sí una regulación para “dignificar la institución” de la Generalitat al garantizar “apoyo institucional” y medios “proporcionados” con “límites claros”.
También ha apuntado que es un modelo que se replica en otras comunidades autónomas y ha afeado a la coalición que lo intente “vender como si solo sucediera aquí” en la Comunitat Valenciana. “Lo que sí hay es un capítulo más de su cacería particular, es un odio recalcitrante a todo aquel que no piensa como ellos, rasgándose las vestiduras aquí para intentar convertir al rival político en enemigo de la sociedad”, ha apostillado. Todo ello, mientras en Madrid la coalición “calla” ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “No es ética, es teatro”, le ha espetado.
“La doble vara moral”
En su réplica, Baldoví ha contestado al diputado ‘popular’ que hablar de dignidad es “no dejarse comprar por Mazón”, cuya oficina cuesta, según ha indicado, 155.000 euros. Asimismo, ha cuestionado que la campaña de Francisco Camps para “cargarse” al actual ‘president’, Juanfran Pérez Llorca, “la estamos pagando todos”.
Pero Gutiérrez (PP) ha reprochado al síndic de Compromís su “doble vara moral” al querer acabar con el Estatuto de Expresidents mientras en la coalición “defienden” a la exvicepresidenta Mónica Oltra después de que la Audiencia Provincial de Valencia haya ordenado abrir juicio oral contra ella y su equipo en la Conselleria por la causa del supuesto encubrimiento de los abusos sexuales a una menor tutelada por parte de su exmarido entre los años 2016 y 2017. “En el caso de que Oltra hubiera sido presidenta y no vicepresidenta, usted no hubiera traído aquí esta iniciativa nunca”, le ha afeado, por lo que ha considerado que Baldoví no es “creíble”.
Mientras, el síndic socialista, José Muñoz, ha reiterado que el PSPV está en contra de “poner en el mismo saco” a todos los ‘expresidents’ porque “la sociedad valenciana tiene un magnífico recuerdo de Joan Lerma y de Ximo Puig” mientras Carlos Mazón “lo que hace es desprestigiar” el puesto de exjefe del Consell.
Y desde Vox, su síndic, José Mª Llanos, ha rechazado sumarse a la propuesta de Compromís porque “una ley debe ser para todos” y no para el “encarnizamiento” contra una persona, en alusión a Mazón. “Si quieren una fiesta, que se la pagan ellos”, ha espetado, aunque después ha admitido que su grupo considera que “desde luego, habrá que abordar la eliminación de privilegios”. Ahora bien, preguntado por si Vox presentará su propia propuesta para hacerlo como ha hecho en otros parlamentos autonómicos, Llanos ha dicho que “no es algo que esté a corto plazo planteado”.
