El ensayo de la unidad entre los partidos de Sumar y Podemos vuelve a ponerse a prueba, casi tres años después de las últimas listas electorales conjuntas entre Izquierda Unida, Movimiento Sumar, los morados y otras fuerzas, en las generales de 2023. Antonio Maíllo, coordinador federal de IU y candidato de Por Andalucía, cierra este viernes su campaña electoral en Sevilla.
Y en sus filas reconocen que este domingo, 17-M, se juegan algo más que su representación en el Parlamento Andaluz; también el estado de ánimo con el que la izquierda alternativa al PSOE sale de este ciclo electoral y se rearma para el que está por llegar, que previsiblemente arrancará con las municipales y autonómicas de 2027.
Por lo pronto, la candidatura que lidera, que engloba a siete fuerzas distintas, acude a las urnas este domingo con la sensación de que han sacado cabeza con respecto a la otra propuesta de la izquierda alternativa, Adelante Andalucía.
La lista del partido que fundó Teresa Rodríguez, capitaneada por José Ignacio García, ha peleado estas semanas por ensanchar su espacio (2 escaños). Por Andalucía (5 escaños) se ha esforzado por diferenciarse, pero sin declararles la guerra.
Midiendo el tono, les han retratado como la opción que no aspira a gobernar. Y han reivindicado que los cuatro ministros que les han acompañado estas dos semanas -dispersos por el territorio-, atestiguan que ellos sí pueden, y quieren, hacer lo propio. Yolanda Díaz se borró del cartel del mitin de este miércoles en Cádiz a causa de un esguince. Iba a ser el único que protagonizara desde primero de mayo.
Objetivo: “crecer en votos y escaños”
La meta, según fuentes de la dirección de la campaña, es crecer “en votos y escaños”, para así alimentar “la hipótesis” de que es posible reeditar la coalición electoral que mantiene a Pedro Sánchez en Moncloa.
Con esta perspectiva, entre los partidos de Sumar no les preocupa tanto el mal resultado que sí anticipan sus aliados del PSOE de María Jesús Montero. Entienden que el escenario sería radicalmente distinto en unas generales, en las que Sánchez previsiblemente lograría un mejor resultado.
Pero sí les ha inquietado durante estas semanas la proyección mediática de Adelante Andalucía, cuyo candidato ha brillado en los debates electorales. Y el riesgo de que los andaluces confundieran ambas marcas, con denominaciones similares.
De hecho, otro de los argumentos que han utilizado para diferenciarse pasa por presumir de que ellos sí han buscado la unidad -la han conseguido con Podemos-. Creen que pueden rentabilizarla electoralmente. Y creen que su marca “preocupa mucho más” que la de García al presidente en funciones y candidato del PP, Juanma Moreno. El sorpasso, aseguran, “es una posibilidad que sólo cabía en la mente de algunos, puro humo”.
La última encuesta pública, del Centro de Estudios Andaluces (CENTRA), otorga a los de Maíllo entre cuatro y siete escaños, y estima en cinco los que cosechará Adelante Andalucía. Un resultado suficiente es vital para esta candidatura, pero también es clave de cara a la reformulación de la izquierda alternativa para las próximas generales.
El nombre de la candidatura, en las próximas semanas
La campaña y la precampaña no han impedido celebrar nuevas reuniones de trabajo entre los cuatro partidos con mayor peso en Sumar (IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar) para reeditar su unión en las próximas generales, previstas para 2027.
Lo previsto, según distintas fuentes de la coalición, es que entierren definitivamente la denominación ‘Sumar’ y presenten su nuevo nombre en las próximas semanas, antes de las vacaciones de verano. La voluntad de algunas de estas fuerzas también es pactar el nombre del candidato que tomará el testigo de la vicepresidenta segunda del Gobierno, que ya se ha descartado de esta carrera.
En paralelo, Movimiento Sumar, el partido de Díaz, debe celebrar su tercera Asamblea General en tres años de vida, en la que previsiblemente renovará algunos de sus liderazgos. Y la dirección de Más Madrid, la formación de Mónica García, planea abordar las primarias en las que la ministra de Sanidad quiere volver a ser designada candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid en 2027. Emilio Delgado, portavoz adjunto en la Asamblea, también amaga con presentarse a este proceso.
La intención de estos partidos es avanzar los trabajos internos para poder poner sus cartas sobre la mesa antes del verano. Y así poder afrontar la vuelta al curso político, en septiembre, centrados en las municipales y autonómicas. Por no hablar de las generales.
17-M, examen de la unidad con Podemos
A las puertas de Semana Santa, al límite del plazo legal para registrar coaliciones, Podemos sorprendió dando un giro de 180 grados y enmendando la que ha sido su estrategia política de los últimos años, para reclamar hueco en la candidatura de Maíllo. No ha habido un solo acto de sus primeras espadas, Irene Montero e Ione Belarra, con el candidato o con los ministros de Sumar. El también líder de IU y los suyos han evitado hacerles reproches, y han presumido de haber vuelto a lograr la unidad en este espacio político.
“Unos buenos resultados aquí van a facilitar una aceleración del proceso unitario en el resto del país”, afirmó Maíllo en una entrevista en El Diario.es. Por su parte, la secretaria general morada y la eurodiputada Montero han centrado sus apariciones en apoyar a sus candidatos.
Los partidos que integran Por Andalucía, en particular IU, llevan desde la ruptura unilateral de los morados (diciembre de 2023) reclamándoles que vuelvan a la mesa de negociación, con la vista puesta en las próximas generales.
El resultado del domingo, así como las valoraciones de estos partidos en la noche electoral y durante el lunes, arrojarán algunas pistas sobre cuán viable es que vuelvan a presentarse juntos. Ninguna de las partes confía demasiado en la contraria, y los de Maíllo ansían que el 17-D salga bien, para que así los morados tengan más difícil justificar que quieren marcar su propio rumbo.
