Crecer rodeado de fama, dinero y algunos de los apellidos más reconocibles del mundo del cine, la música o la moda nunca fue una garantía contra la tragedia. La muerte de Presley Gerber a los 27 años, hijo de Cindy Crawford y Rande Gerber, ha vuelto a recordar una larga lista de hijos de grandes estrellas cuyas vidas terminaron cuando apenas habían comenzado.
Algunos intentaban abrirse camino siguiendo la profesión de sus padres. Otros apenas habían llegado a la adolescencia. Hubo accidentes imposibles de prever, enfermedades fulminantes, problemas de adicción y suicidios. Historias completamente diferentes entre sí que comparten, sin embargo, una circunstancia: detrás de algunos de los apellidos más famosos del último medio siglo quedaron también familias golpeadas por pérdidas prematuras.
De Brandon Lee a Bobbi Kristina Brown, Benjamin Keough o Sage Stallone, estos son algunos de los hijos de grandes estrellas que murieron demasiado jóvenes.
Presley Gerber, Benjamin Keough y Bobbi Kristina: tres muertes antes de los 30 años

La historia más reciente es la de Presley Gerber. El hijo mayor de Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber falleció el domingo 20 de septiembre de 2026, a los 27 años, mientras se encontraba en un centro de rehabilitación de Santa Mónica, California. El modelo había trabajado para firmas como Calvin Klein y Dolce & Gabbana y compartía profesión con su hermana menor, Kaia Gerber.
Gerber había hablado públicamente sobre sus problemas de salud mental y durante los últimos años había buscado ayuda. Había ingresado voluntariamente en el centro poco antes de morir. Reuters confirmó el fallecimiento a través del forense del condado de Los Ángeles, pero la causa oficial de la muerte todavía no ha sido determinada públicamente. Las primeras informaciones apuntaron a la investigación de una posible sobredosis, una hipótesis que por el momento no puede presentarse como conclusión definitiva.
También tenía 27 años Benjamin Keough cuando murió el 12 de julio de 2020. Era hijo de Lisa Marie Presley y Danny Keough y nieto de Elvis Presley, uno de los nombres más importantes de la historia de la música estadounidense. Su parecido físico con el rey del rock había llamado la atención desde que era muy joven.
Keough fue encontrado muerto en una vivienda de Calabasas, California. La Oficina del Forense del Condado de Los Ángeles determinó posteriormente que había muerto por suicidio. Meses después fue enterrado en Graceland, la legendaria residencia de Elvis en Memphis, donde también descansaría Lisa Marie Presley tras su fallecimiento en enero de 2023.
La historia de Bobbi Kristina Brown contiene, además, un estremecedor paralelismo con la de su madre, Whitney Houston. El 31 de enero de 2015, la joven fue encontrada inconsciente y con el rostro sumergido en la bañera de su vivienda de Georgia. Tenía 21 años. Permaneció durante meses hospitalizada sin recuperar la consciencia y murió el 26 de julio, ya con 22.
El informe del médico forense estableció una cadena de acontecimientos mucho más compleja que una simple sobredosis. La causa final fue una neumonía lobar derivada de una lesión cerebral por falta de oxígeno, consecuencia a su vez de la inmersión del rostro en agua combinada con una intoxicación por varias sustancias. La manera de la muerte quedó oficialmente clasificada como indeterminada.
La coincidencia resultó especialmente dolorosa para la familia: Whitney Houston había muerto apenas tres años antes después de ser encontrada sumergida en la bañera de una habitación del Beverly Hilton de Los Ángeles.
Brandon Lee, Jett Travolta y David Haubenstock: accidentes que marcaron a sus familias

Pocas muertes ocurridas durante un rodaje han quedado tan grabadas en la historia de Hollywood como la de Brandon Lee. El hijo de Bruce Lee tenía 28 años y se encontraba rodando El cuervo cuando, el 31 de marzo de 1993, resultó mortalmente herido durante una escena en Wilmington, Carolina del Norte.
La investigación permitió reconstruir después una extraordinaria cadena de errores. Un proyectil había quedado alojado previamente en el cañón de un revólver utilizado durante la producción. Cuando otro actor disparó posteriormente el arma utilizando un cartucho de fogueo, la detonación impulsó aquella obstrucción y el proyectil alcanzó a Lee en el abdomen. El actor murió pocas horas después. Tenía solo 28 años y estaba a punto de casarse.
Las autoridades consideraron la muerte accidental y finalmente no presentaron cargos penales. El cuervo terminó estrenándose en 1994 y acabó convirtiéndose en una película de culto, inseparable desde entonces de la figura de Brandon Lee y de las circunstancias de su muerte.
Mucho más joven era Jett Travolta. El hijo de John Travolta y Kelly Preston murió el 2 de enero de 2009, a los 16 años, mientras pasaba unas vacaciones familiares en Bahamas. Fue encontrado inconsciente en el baño de la vivienda donde se alojaba la familia.
Jett tenía antecedentes de convulsiones. La Policía informó inicialmente de que aparentemente se había golpeado la cabeza contra una bañera y el certificado de defunción acabaría señalando una convulsión como causa de la muerte. John Travolta hablaría posteriormente en numerosas ocasiones del profundo impacto que la pérdida de su hijo tuvo sobre su vida.
Otro accidente doméstico terminó décadas antes con la vida de David Haubenstock, hijo de Romy Schneider y del actor y director Harry Meyen. El 5 de julio de 1981, David regresó a una propiedad familiar en Saint-Germain-en-Laye, a las afueras de París, y encontró cerrado el acceso.
El adolescente, de apenas 14 años, trató de escalar la verja. Perdió el equilibrio y cayó sobre las puntas metálicas, sufriendo heridas gravísimas. Falleció aquel mismo día en el hospital. La muerte de David supuso uno de los golpes más devastadores en la vida de Romy Schneider, que moriría menos de un año después, en mayo de 1982.
Sage Stallone, Guillaume Depardieu y Cheyenne Brando

La muerte de Sage Stallone sorprendió especialmente por su edad y por las circunstancias que inicialmente rodearon el caso. El hijo de Sylvester Stallone y Sasha Czack fue encontrado muerto en su vivienda de Los Ángeles el 13 de julio de 2012. Tenía 36 años.
Sage había seguido los pasos de su padre y apareció junto a él en Rocky V, donde interpretó precisamente al hijo de Rocky Balboa. Tras varias semanas de especulaciones sobre la causa del fallecimiento, el forense concluyó que había muerto por causas naturales debido a una enfermedad coronaria asociada a aterosclerosis. Los análisis toxicológicos descartaron que las drogas hubieran desempeñado un papel relevante.
También había construido su propia carrera cinematográfica Guillaume Depardieu, hijo de Gérard y Élisabeth Depardieu. Era uno de los actores franceses más reconocibles de su generación y en 1996 había ganado el César al mejor actor revelación por Les Apprentis.
Guillaume murió el 13 de octubre de 2008, a los 37 años. Acababa de regresar de Rumanía, donde había participado en el rodaje de L’Enfance d’Icare, cuando su estado de salud empeoró rápidamente. Ingresó en el hospital Raymond-Poincaré de Garches y falleció como consecuencia de una neumonía fulminante, según informó entonces Le Monde.
Dos décadas antes había muerto Cheyenne Brando, hija de Marlon Brando y de la actriz Tarita Teriipaia. Su vida adulta estuvo profundamente marcada por diferentes episodios traumáticos y por graves problemas personales. En 1990 estuvo presente en la casa de su padre cuando su medio hermano Christian Brando mató a Dag Drollet, pareja de Cheyenne y padre de su hijo.
El 16 de abril de 1995, Cheyenne Brando murió por suicidio en Tahití. Tenía 25 años. Su muerte supuso otro golpe para una familia que durante aquellos años había quedado atrapada entre la tragedia privada y una enorme exposición pública.
Las circunstancias de estas nueve historias no permiten establecer una explicación común. No existe una única tragedia detrás de ser hijo de una celebridad. Sage Stallone murió debido a una enfermedad coronaria; Brandon Lee sufrió un accidente durante un rodaje; Guillaume Depardieu falleció a causa de una neumonía; David Haubenstock tenía solo 14 años cuando sufrió un accidente y otros casos estuvieron vinculados a problemas completamente distintos.
Lo que sí comparten es la dimensión pública que adquiere el duelo cuando el apellido pertenece previamente a la historia del cine, la música o la moda. Bruce Lee, Elvis Presley, Whitney Houston, Marlon Brando, Romy Schneider, John Travolta o Sylvester Stallone eran ya figuras reconocidas por millones de personas cuando perdieron a sus hijos o nietos.
La muerte de Presley Gerber ha vuelto ahora a colocar esa realidad en primer plano. Detrás de los grandes apellidos, de las alfombras rojas y de las fotografías familiares conocidas en todo el mundo, existen historias que pertenecen a una esfera mucho más íntima. Y algunas de ellas quedaron interrumpidas mucho antes de lo que nadie podía imaginar.

