Con septiembre llega la “vuelta al cole” para todo el mundo salvo para las afganas. Mientras niñas de todos los rincones del planeta regresan a las aulas para comenzar el nuevo curso escolar, las de Afganistán de más de 12 años están obligadas a quedarse en casa. Para algunas, será otro año más sin educación desde que los talibanes tomaran el poder hace ya cinco años.
En el Afganistán talibán, las niñas a partir de sexto curso no pueden acceder a la educación secundaria, por el veto de los fundamentalistas. Una prohibición que ha convertido al país de Asia central en el único del mundo en el que las mujeres y niñas están oficialmente excluidas de la educación más allá de primaria.

El portavoz talibán Zabihullah Mujahid, al ser preguntado sobre cuándo reabrirían las escuelas secundarias para niñas contestó con un mero “ahora no es el momento para debatir esta cuestión”, en plena rueda de prensa en Kabul.
Más de 2,6 millones de niñas sin educación
Las autoridades fundamentalistas han repetido en varias ocasiones que el tema se está estudiando, pero desde 2021, se ha impedido a las niñas tanto asistir a los institutos como a las universidades. Según UNICEF más de 2,6 millones de niñas se ven afectadas por la prohibición.

Sin embargo, Mujahid sacó pecho y dio las cifras generales que maneja el Gobierno talibán. Según él, hay más de 10,3 millones de alumnos matriculados, estudiantes universitarios y estudiantes en seminarios religiosos en todo Afganistán. Según él, la exclusión de las niñas a partir de sexto es una “perturbación” en el sistema educativo del país.
Cinco años ya es “toda una vida”
Como denunció a Artículo14 la activista afgana Tamana Zaryab Paryani son “cinco años. Parece un número, pero ya es toda una vida”. Zaryab Paryani, desde el exilio tras ser detenida y torturada por los talibán, está al frente de una campaña para frenar el apartheid de género en Afganistán.
En la misma línea, Hoda Jaberian, coordinadora de Educación en Emergencias de la UNESCO, señaló en el aniversario de la llegada de los talibanes que “cinco años no son una interrupción temporal en la educación de una niña. Es prácticamente todo un ciclo de secundaria”.

“Cada vez hay menos niñas que pueden estudiar, menos mujeres que pueden convertirse en profesoras y profesionales y, poco a poco, el sistema educativo pierde el capital humano que necesita para recuperarse”, explicó Jaberian.
“Afganistán es el único país del mundo en el que las mujeres y las niñas se enfrentan a restricciones de tal alcance en materia de educación, trabajo, libertad de movimiento, participación pública e igualdad jurídica. Solo en el último año, nuevos decretos y edictos han restringido aún más el acceso de las mujeres y las niñas a la justicia y han eliminado oficialmente la igualdad entre hombres y mujeres ante la ley”, indicó la representante especial de ONU Mujeres en Afganistán, Susan Ferguson, durante una rueda de prensa en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

