La visita de Donald Trump a China ha dejado reuniones diplomáticas, encuentros empresariales y gestos cuidadosamente medidos. Pero una de las imágenes más comentadas en las redes sociales chinas no ha salido de una sala oficial ni de una mesa de negociación. La ha protagonizado Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, comiendo noodles en una calle turística del centro de Pekín después de apartarse por un momento de la comitiva que acompañaba al presidente estadounidense.
El vídeo muestra a Jensen Huang en la zona de Nanluoguxiang, una de las áreas más populares de la capital china, conocida por sus hutones, los callejones tradicionales que conservan parte del viejo tejido urbano de Pekín. Allí, el CEO de Nvidia aparece a las puertas de un local especializado en fideos, rodeado de viandantes, comiendo de pie e intercambiando algunas palabras en mandarín con quienes se acercan a saludarlo.
La escena funcionó de inmediato en redes. Frente al protocolo de la cumbre entre Washington y Pekín, Jensen Huang ofreció una imagen mucho más cercana: la del ejecutivo tecnológico más influyente del momento comportándose casi como un turista más, plato en mano, en uno de los rincones gastronómicos más reconocibles de la ciudad.
Un desvío hacia los hutones de Pekín
El restaurante elegido no era cualquiera. Según la información difundida desde Pekín, Jensen Huang se acercó a Fanzhuanchang 69, un establecimiento conocido por servir un único plato: los zhajiangmian, unos fideos típicos de Pekín acompañados con salsa de soja fermentada y cerdo, pepino rallado, rábano y verduras de hoja verde. La Guía Michelin incluye el local, llamado No. 69 Fangzhuanchang Zhajiangmian, dentro de su selección Bib Gourmand. Una distinción reservada a restaurantes con buena relación calidad-precio.
这次英伟达老板黄仁勋,没有跟随特朗普
直接跑到胡同去吃方砖厂炸酱面了
该炸酱面荣获多年的米其林推荐 pic.twitter.com/8hbYgFiU02
— AB Kuai.Dong (@_FORAB) May 15, 2026
La propia Guía Michelin describe el sitio como un pequeño local de barrio donde pedir no tiene misterio, porque solo hay una opción en la carta: zhajiangmian. Su recomendación destaca los fideos masticables, la salsa profunda y aromática de cerdo con soja, y los acompañamientos tradicionales, como el pepino rallado o el ajo encurtido.
Ese contexto explica por qué la visita de Jensen Huang tuvo tanto recorrido en China. No era únicamente un multimillonario comiendo fideos. Era el jefe de Nvidia, una empresa situada en el centro de la batalla mundial por la inteligencia artificial, probando un plato profundamente local en un restaurante popular de Pekín. En diplomacia pública, esas imágenes a veces viajan más lejos que cualquier comunicado.
Nvidia, China y una visita cargada de tecnología

La presencia de Jensen Huang en la visita de Trump no fue un detalle menor. El CEO de Nvidia se sumó a última hora a la delegación empresarial estadounidense que viajó a China, en un grupo en el que también figuraban otros gigantes tecnológicos y corporativos. La incorporación de Huang fue leída como una señal del peso que la inteligencia artificial y los semiconductores tienen en la relación entre las dos mayores potencias económicas del mundo.
Nvidia es una compañía clave en el desarrollo de chips avanzados para inteligencia artificial. China, por su parte, representa un mercado gigantesco, pero también uno de los puntos más sensibles de la política tecnológica estadounidense. Durante los últimos años, Washington ha impuesto restricciones a la exportación de determinados semiconductores avanzados hacia China, precisamente por su posible uso en sistemas de IA, supercomputación y defensa.
Por eso, cada movimiento de Jensen Huang en Pekín se interpreta en clave empresarial y geopolítica. No se trata solo de un ejecutivo acompañando a Trump. Se trata del responsable de una compañía que está en el centro de una disputa industrial de primer orden. La visita llega en un momento en el que Nvidia busca mantener margen de negocio en China sin chocar con las limitaciones impuestas por Washington. Huang ha defendido en varias ocasiones la importancia del mercado chino para Nvidia, estimado como una oportunidad de enorme valor para la compañía.
