Visita del Papa

El gesto del Papa León XIV en Francia con las víctimas de Rupnik

Las víctimas del exjesuita celebran la decisión del santuario y reclaman al Papa transparencia sobre el proceso canónico contra el sacerdote acusado de abusos sexuales, psicológicos y espirituales

Lourdes
Elevación arquitectónica frontal de la fachada de mosaico dorado y portales de entrada arqueados de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario en Lourdes, Francia
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A pocos días de recibir al Papa León XIV, la basílica de Nuestra Señora del Rosario de Lourdes presenta una imagen poco habitual. Los mosaicos que durante años han decorado sus accesos y fachada permanecen cubiertos. Detrás de ellos está la firma de Marko Rupnik, el sacerdote y artista esloveno acusado por varias mujeres de abusos sexuales, psicológicos y espirituales. Delante, una Iglesia que vuelve a enfrentarse a una de sus heridas más profundas: la de las víctimas que durante años denunciaron no haber sido escuchadas.

La decisión del obispo de Tarbes y Lourdes, Jean-Marc Micas, ha recibido el respaldo de cinco de las mujeres que han denunciado a Rupnik. Gloria Branciani, Mirjam Kovač, hermana Samuelle, Vida Bernard y Pia -esta última utiliza un seudónimo- han enviado una carta abierta a León XIV en vísperas de su viaje a Francia. En ella califican la decisión de ocultar las obras como “un gesto muy fuerte y valiente” que aseguran apreciar “mucho”.

El pontífice llegará a Lourdes el sábado y permanecerá allí durante buena parte del domingo. Además, está previsto que mantenga un encuentro privado con víctimas de abusos cometidos en el ámbito de la Iglesia francesa. Francia continúa marcada por las conclusiones de la Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales en la Iglesia (CIASE), que estimó que unos 330.000 menores fueron víctimas de violencia sexual en instituciones católicas entre 1950 y 2020, teniendo en cuenta tanto a clérigos y religiosos como a laicos vinculados a la Iglesia.

Marko Rupnik y el Papa Francisco.
Marko Rupnik y el Papa Francisco.

Las víctimas

Micas ya había decidido anteriormente que dejaran de iluminarse durante las procesiones nocturnas y, posteriormente, se ocultaron los situados en las entradas. Ahora la medida se ha extendido al conjunto de las obras de Rupnik visibles en la basílica. El santuario ha confirmado que permanecerán tapadas después de la visita papal mientras continúa estudiándose una solución definitiva.

Es precisamente ese significado simbólico el que valoran las denunciantes. Algunas de ellas llevan décadas intentando que sus testimonios sean reconocidos. Artículo14 habló anteriormente con varias de estas mujeres y con su abogada, Laura Sgrò, cuando reclamaban que las creaciones del religioso dejaran de exhibirse en lugares de culto.

Gloria Branciani relató entonces que había denunciado por primera vez en los años noventa los abusos psicológicos, espirituales y sexuales que asegura haber sufrido mientras pertenecía a la Comunidad de Loyola. Mirjam Kovač describió, por su parte, un entorno de aislamiento y control en el que tardó años en comprender lo que había vivido. Samuelle, que trabajó entre 2008 y 2014 en el taller artístico de Rupnik en Roma, denunció una intensa manipulación psicológica y comportamientos de carácter sexual.

Las tres coincidían en que el silencio ya no era una opción. Sus testimonios públicos también permitieron que otras mujeres dieran un paso adelante. Sgrò explicó entonces a Artículo14 que había pasado de representar a dos denunciantes a hacerlo con cinco.

El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

De Lourdes al Vaticano

Cubrir los mosaicos, sin embargo, no cierra el caso. En su carta a León XIV, las cinco mujeres han aprovechado precisamente la visita del pontífice para reclamar información sobre el procedimiento canónico contra Rupnik. Piden claridad, transparencia, independencia y garantías durante el proceso y advierten de que el silencio institucional prolonga su sufrimiento.

El antiguo jesuita fue expulsado de la Compañía de Jesús en 2023. Su caso adquirió todavía mayor dimensión por su extraordinaria presencia artística dentro de la Iglesia. Sus mosaicos pueden encontrarse en numerosos santuarios y templos de distintos países. España es uno de ellos: obras atribuidas a Rupnik se encuentran, entre otros espacios religiosos, en la Catedral de la Almudena de Madrid, la Cueva de Sant Ignasi de Manresa y el Centro Loyola de Bilbao.

En Lourdes, las obras fueron encargadas para conmemorar el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen a Bernadette Soubirous.

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