Vaticano

León XIV cierra la etapa de austeridad de la mano de una princesa

El Pontífice pone fin a los recortes salariales impuestos durante la pandemia mientras incorpora a Gisele Bergmann, princesa de Liechtenstein y experta en gestión patrimonial, al organismo que supervisa las cuentas de la Santa Sede

FOTODELDÍA MADRID (ESPAÑA), 08/06/2026.- El papa León XIV saluda desde el coche a su llegada a la sede de la Conferencia Episcopal Española en Madrid donde tiene previsto reunirse con los obispos, este lunes, durante su visita a España. EFE/ Sergio Pérez
El papa León XIV saluda desde el coche a su llegada a la sede de la Conferencia Episcopal Española en Madrid.
EFE/ Sergio Pérez

El Vaticano empieza a dejar atrás las medidas económicas excepcionales adoptadas durante la pandemia. León XIV ha eliminado los recortes salariales que todavía afectaban a cardenales y altos cargos de la Santa Sede, una decisión que coincide con la incorporación de nuevos perfiles a los órganos encargados de vigilar sus cuentas. Entre ellos destaca Gisele Bergmann, una princesa de Liechtenstein de 36 años especializada en gestión patrimonial.

El Pontífice ha derogado mediante un motu proprio parte de las medidas aprobadas por Francisco en marzo de 2021, cuando la caída de los ingresos y el déficit de la Santa Sede obligaron a aplicar un plan de contención. Cinco años después, León XIV considera superada aquella situación excepcional, aunque el Vaticano continúa teniendo por delante el reto de garantizar su estabilidad financiera a largo plazo.

La decisión supone poner fin al recorte del 10% que todavía soportaban los cardenales que trabajan en la Curia y al 8% aplicado a determinados cargos superiores. La reducción del 3% establecida para clérigos y religiosos ya había desaparecido en junio de 2025.

Eso sí, el Vaticano no compensará las pérdidas acumuladas durante estos años. El documento establece que no habrá devolución de las cantidades descontadas ni pago de atrasos. Tampoco se recuperarán los incrementos salariales por antigüedad que permanecieron congelados entre 2021 y 2023.

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 11/06/2026.- El papa León XIV se dirige en el papamóvil a la catedral de Santa Ana, donde se reunió este jueves con los obispos, sacerdotes, los diáconos, religiosas, seminaristas y agentes de pastoral. EFE/ Quique Curbelo
León XIV saludando en las calles de Gran Canaria
Efe

De los recortes a una nueva etapa

Francisco justificó aquellas medidas por el déficit que arrastraban las cuentas vaticanas y el impacto de la Covid-19 sobre sus fuentes de financiación. La pandemia redujo los ingresos y agravó una situación que ya preocupaba antes de 2020.

Ahora el escenario es diferente. Las últimas cuentas publicadas por la Santa Sede, correspondientes a 2024, reflejaron un superávit de 1,6 millones de euros, después de cerrar 2023 con un déficit de 51,2 millones. El déficit estructural también descendió con fuerza, desde los 83,5 millones hasta los 44,4 millones de euros.

La recuperación, sin embargo, todavía presenta fragilidades. Buena parte de la mejoría procede del incremento de las donaciones y de unos resultados financieros más favorables. El propio Vaticano reconoce por ello que alcanzar una sostenibilidad económica completa continúa siendo un objetivo a largo plazo.

Y es precisamente en ese contexto donde aparece Gisele Bergmann.

Una princesa de 36 años para vigilar las cuentas

León XIV ha elegido a Bergmann como nueva integrante del Consejo para la Economía, encargado de supervisar la gestión económica y administrativa de la Curia romana y de las instituciones vinculadas a la Santa Sede. Su nombramiento combina tres elementos que apuntan hacia la renovación buscada por el Papa: juventud, experiencia internacional y una mayor presencia femenina y laica.

Nacida en 1990 en Feldkirch, Austria, es la hija menor del príncipe Michael de Liechtenstein y pertenece a una familia conectada con algunas de las grandes casas reales europeas. Es tataranieta de Carlos I, último emperador de Austria y rey de Hungría, y descendiente de la Casa de Habsburgo-Lorena. Pese a su título, no forma parte de la línea sucesoria del pequeño principado centroeuropeo.

Su llegada al Vaticano este agosto, sin embargo, tiene más que ver con los despachos financieros que con su ascendencia aristocrática. Formada inicialmente en ingeniería ambiental, desarrolló posteriormente una carrera internacional vinculada a la banca de inversión, la ingeniería y la administración de patrimonios. Ha trabajado en Reino Unido, Singapur y Canadá antes de regresar a Liechtenstein en 2020.

Desde 2022 dirige Industrie und Finanzkontor Etablissement, compañía fundada por su familia y especializada en gestión patrimonial. Ese perfil financiero es el que ahora llevará a uno de los principales órganos económicos de la Santa Sede.

La princesa Gisela de Liechtenstein.

Más mujeres en la supervisión financiera

Bergmann no llega sola. León XIV también ha incorporado al Consejo a Elena Wettstein Principato, economista romana de 39 años con experiencia profesional en Italia, Estados Unidos y Suiza. Actualmente ocupa un puesto directivo en UBS relacionado con la gestión de ventas en Europa.

El organismo, creado durante el pontificado de Francisco, está integrado por ocho cardenales u obispos y siete miembros laicos especializados en economía y finanzas, nombrados por periodos de cinco años.

Los últimos movimientos de León XIV dibujan así dos caras de una misma estrategia. Por un lado, el Papa da por terminada una parte de la austeridad extraordinaria impuesta durante la pandemia. Por otro, refuerza la vigilancia de unas cuentas todavía vulnerables incorporando perfiles más jóvenes, internacionales y femeninos. Entre ellos, el de una princesa que llega al Vaticano no para desempeñar un papel ceremonial, sino para ayudar a controlar sus finanzas.

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