Cuba

La presión de Washington sobre Cuba aumenta mientras crece la crisis social en la isla

EE UU prepara escenarios ante posibles disturbios en Cuba, donde los apagones y la escasez elevan la presión social

Donald Trump pone los ojos en Cuba.
KiloyCuarto

La Administración de Donald Trump intensifica su estrategia contra el Gobierno cubano en un momento en que la isla atraviesa una de las peores crisis económicas y energéticas de las últimas décadas. Según asegura Axios, altos funcionarios estadounidenses afirman que Washington se prepara para un posible colapso del sistema político cubano incluso este mismo verano y que ya se han diseñado escenarios de respuesta militar ante una eventual situación de caos interno.

Aunque la Casa Blanca insiste en que no existe un plan inmediato de invasión, varios responsables estadounidenses reconocen que se han realizado simulaciones coordinadas por el Comando Sur de EE.UU. para estudiar cómo reaccionar ante posibles disturbios masivos en Cuba. Según las fuentes citadas por Axios, la prioridad de Trump sigue siendo provocar cambios mediante presión económica y aislamiento político antes que recurrir a una intervención directa.

La estrategia se centra especialmente en aumentar las sanciones contra estructuras económicas vinculadas al aparato estatal cubano. El pasado 1 de mayo, Trump firmó una orden ejecutiva para imponer sanciones secundarias contra empresas extranjeras que mantengan negocios con GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas cubanas y considerado por Washington como una pieza clave del sistema económico de la isla.

AME2873. LA HABANA (CUBA), 19/05/2026.- Vehículos permanecen estacionados frente a la sede del conglomerado empresarial Gaesa este martes, en La Habana (Cuba). Los altos cargos militares predominan en la nueva lista de cubanos sancionados por EE.UU., evidenciando que Washington pone el foco en una institución clave en la isla no sólo por sus capacidades defensivas, sino principalmente por su poder político y económico. EFE/ Ernesto Mastrascusa
Vehículos permanecen estacionados frente a la sede del conglomerado empresarial Gaesa. EFE

“Crisis humanitaria”

Las consecuencias ya empiezan a sentirse. Varias compañías internacionales relacionadas con el transporte marítimo, la minería y el sector hotelero han anunciado la suspensión o revisión de sus operaciones en Cuba.
El endurecimiento de las sanciones coincide con un deterioro cada vez más visible de las condiciones de vida en la isla. En La Habana, ONG alertan de un aumento constante de personas que dependen de ayudas alimentarias para subsistir.

En uno de los barrios más humildes de la capital cubana, la fundación religiosa Quisicuaba atiende diariamente a más de 12.500 personas en un comedor social que no deja de recibir nuevos beneficiarios. Su presidente, Enrique Alemán, describe la situación como una “crisis verdadera, humanitaria” agravada por la falta de combustible, los apagones y las dificultades para importar productos básicos.

El centro funciona prácticamente sin descanso. Grandes calderos de arroz con vegetales y atún se preparan durante horas para alimentar a ancianos y familias vulnerables que llegan desde distintos puntos de la ciudad. Según Alemán, solo este comedor utiliza alrededor de 700 kilos de arroz al día y continúa incorporando entre 15 y 20 nuevos usuarios diarios.

AME5740. LA HABANA (CUBA), 28/05/2026.- Personas reciben alimentos por personal de la ONG Quisicuaba este lunes, en La Habana (Cuba). Delgadísimos y agotados, los ancianos esperan pacientemente a escuchar su número para recoger un pozuelo de comida caliente de la cocina social de la mayor ONG de Cuba. Son más de un centenar y no paran de llegar más. EFE/ Ernesto Mastrascusa
Personas reciben alimentos por personal de la ONG Quisicuaba este lunes, en La Habana (Cuba).
EFE

La economía cubana acumula varios años de deterioro, pero la situación se ha agravado desde comienzos de 2025. El producto interno bruto de la isla se ha reducido más de un 15 % entre 2020 y 2025. A ello se suma la escasez de combustible y las dificultades para mantener el suministro eléctrico estable.

Desde el Gobierno cubano y diversas organizaciones sociales se responsabiliza directamente a Washington de empeorar la situación mediante el endurecimiento del embargo y las restricciones financieras. Alemán asegura que muchos países, empresas y organismos internacionales temen colaborar con Cuba por miedo a posibles sanciones estadounidenses.

“La presión no afecta solamente al Gobierno; termina golpeando a la población”, sostiene el responsable de Quisicuaba, que además reclama una participación más activa de Naciones Unidas ante el deterioro humanitario.

AME2573. LA HABANA (CUBA), 18/05/2026.- Una persona observa la llegada de un barco con ayuda humanitaria este lunes, a La Habana (Cuba). El barco mercante Asian Katra atracó en la bahía de La Habana con ayuda humanitaria procedente de México y Uruguay para el pueblo cubano, que sufre apagones y una profunda crisis económica gravada por el bloqueo petrolero de EEUU. EFE/ STR
Una persona observa la llegada de un barco con ayuda humanitaria a La Habana (Cuba).
EFE/ STR

La isla al límite

Mientras tanto, en Estados Unidos, el debate interno sobre cómo actuar frente a Cuba continúa abierto. Algunos asesores de Trump consideran que la presión debe mantenerse hasta provocar fracturas dentro del sistema cubano, mientras otros advierten de los riesgos de una crisis descontrolada a pocos kilómetros de Florida.

Las autoridades estadounidenses recuerdan además que las protestas registradas en julio de 2021 —duramente reprimidas por el Gobierno cubano— podrían repetirse en un contexto aún más delicado. El temor en Washington es que los apagones prolongados, la escasez de alimentos y las altas temperaturas del verano generen nuevas movilizaciones sociales.

En paralelo a la presión económica, Washington intenta combinar medidas de apoyo humanitario. Este mes, EE.UU. anunció un paquete de ayuda valorado en 100 millones de dólares destinado a organizaciones religiosas y entidades benéficas cubanas, evitando canalizar fondos a través del Gobierno.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó recientemente a Washington y al secretario de Estado, Marco Rubio, de manipular la opinión pública internacional para justificar una posible intervención.

Por ahora, el escenario sigue marcado por la incertidumbre. Mientras Estados Unidos aumenta la presión diplomática y económica, en las calles de Cuba la crisis cotidiana continúa profundizándose y miles de personas dependen cada vez más de redes de ayuda para sobrevivir.

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