Desigualdad

La primera ministra de Dinamarca estalla contra los comentarios sobre su físico: “No, gracias”

"Oye Mette, ¿no deberíamos arreglarte esa manchita de la nariz?", el mensaje que recibió la 'premier' danesa al volver de Ucrania indigna a la mandataria

Mette
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen
EFE/EPA/OLIVIER MATTHYS

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se ha cansado de recibir ciertos mensajes sobre su físico. Pero lo cierto es que las mujeres en primera línea están mucho más expuestas que sus homólogos masculinos a que su cuerpo, su apariencia física y hasta su forma de vestir se conviertan en objeto de comentarios y descalificaciones.

Este fin de semana, Frederiksen ha viajado a Ucrania para reunirse con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y acompañar a los ucranianos en su 35º aniversario de la Independencia, celebrado este lunes en plena invasión rusa. Una amenaza que contrastó con lo primero que leyó al volver a su país.

Ucrania
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, recibe a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en Kyiv
Efe

“Lo último que oí cuando nos fuimos de Kiyv ayer fue la alarma aérea. La guerra continúa en Europa“, reconoció la primera ministra danesa. “Uno de los primeros mensajes que recibí al volver a Dinamarca fue este. Venga ya“.

Dientes feos, pelo ralo y bótox

La primera ministra danesa, al frente del país desde 2019, compartió en su perfil de Instagram un pantallazo del mensaje escrito que le había enviado un cirujano plástico varón. “Oye Mette, ¿no deberíamos arreglarte esa manchita de la nariz?”, se puede leer en la captura compartida por la “premier”.

Ucrania
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, este domingo en Kyiv
Efe

“Ya he perdido la cuenta de cuántos mensajes he recibido a lo largo del tiempo sobre mi aspecto. Sobre todo, que tengo los dientes feos y el pelo ralo. Que tengo una ‘verruga’ fea en la nariz y consejos para que me ponga bótox”, confesó la premier este lunes, tras volver de Ucrania.

“No me meto en lo que otros hacen con su aspecto. Yo, por mi parte, estoy bien con mi cuerpo. Tal y como es, cuando eres mujer y te acercas a los 50“, admitió Frederiksen, en un intento de que cesen los comentarios sobre su físico.

Dinamarca
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en la cumbre de Ankara
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“Y, aun así, me indigno un poco, a la antigua usanza. Si al final alguien quiere escribirme (y es más que bienvenido a hacerlo), espero que dedique su tiempo a algo más importante. No a mi nariz“, escribió la primera ministra danesa junto a una carita sonriente.

La ‘premier’ aprovechó para mandar “un pensamiento lleno de cariño a todos vosotros, que cada día tenéis que aguantar comentarios sobre esas imperfecciones perfectas con las que todos convivimos“, zanjó Frederiksen.

La primera ministra Mette Frederiksen, en Copenhague, Dinamarca
EFE/EPA/Emil Nicolai Helms

En Dinamarca, uno de los mejores países para ser mujer que siempre lidera los rankings en cuanto a igualdad y derechos femeninos, las mujeres no se salvan de los comentarios machistas. Un estudio de KVINFO de 2025 sobre sexismo y acoso sexual en la política municipal danesa concluye que el 40% de las mujeres políticas encuestadas recibió al menos una vez comentarios o bromas no deseadas sobre su cuerpo o apariencia frente al 12% de los hombres. Además, el 22% de las mujeres dice haberlo sufrido más de una vez. El informe destaca que esta última cifra casi se ha duplicado respecto a 2021.

En las respuestas abiertas, varias políticas explican que han sufrido discriminación por su cuerpo y su aspecto físico. Los comentarios sexistas no aparecen solo en redes sociales. Incluso en los consejos municipales los compañeros se refieren a partes concretas de su cuerpo, su peso, la ropa que llevan o que no llevan.

La primera ministra de Dinamarca
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, en Copenhague
Efe

Asimismo, el 44% de las mujeres afirma haber sido llamada con nombres o apelativos que consideró degradantes frente al 21% de los hombres.

En el estudio hay una consecuencia, que es precisamente lo que quiere evitar Frederiksen. Algunas mujeres modifican su comportamiento o su apariencia para evitar esos ataques. El 15% de las mujeres encuestadas admite haber cambiado su aspecto o forma de vestir para evitar comentarios no deseados.