Mientras los jefes de Estado y de Gobierno mantuvieron las negociaciones sobre defensa y seguridad en la 36ª Cumbre de la OTAN, celebrada en Ankara, las primeras damas que acompañaron a las delegaciones internacionales desarrollaron un programa paralelo. Esta agenda es la que se ha perdido finalmente Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien no pudo viajar a Turquía.
La anfitriona de estas actividades ha sido Emine Erdoğan, esposa del presidente turco, quien ha reunido a más de una veintena de cónyuges de líderes aliados en el Palacio Presidencial de Çankaya para abordar la protección de los menores en el entorno digital.

El encuentro, organizado bajo el título “Infancia, Tecnología y Seguridad: proteger a las futuras generaciones”, ha servido para intercambiar experiencias sobre cómo afrontar los riesgos a los que están expuestos niños y adolescentes en internet. Durante la sesión se han puesto sobre la mesa asuntos como la ciberseguridad, el uso responsable de las plataformas digitales, la alfabetización tecnológica y la necesidad de impulsar políticas que garanticen espacios digitales más seguros sin limitar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías.
Además de compartir iniciativas desarrolladas en distintos países de la Alianza Atlántica, las participantes han defendido una mayor cooperación entre gobiernos, organismos internacionales y entidades sociales para responder de forma coordinada a los desafíos derivados de la digitalización. El objetivo, según la organización, pasa por diseñar medidas de protección adaptadas a la edad de los menores y fundamentadas en el respeto a sus derechos.
La otra cara de la cumbre de la OTAN
La agenda de las acompañantes de los mandatarios también ha servido como escaparate de la cultura turca. Tras la reunión, Emine Erdoğan ofreció un almuerzo elaborado con recetas tradicionales del país, celebrado en un espacio decorado con cerámicas de İznik y textiles inspirados en la artesanía otomana. La jornada continuó con un recorrido por una exposición dedicada a los tejidos, bordados y trabajos manuales representativos de Anatolia y de otras civilizaciones que han dejado su huella en el territorio.

El papel de las mujeres en la construcción de sociedades más resilientes también ha tenido un espacio propio dentro de las actividades paralelas de la cumbre. Un panel organizado en el marco del Foro Público de la OTAN analizó la contribución del liderazgo femenino a la seguridad internacional, la gestión de crisis, la diplomacia humanitaria y la prevención de conflictos. La iniciativa, impulsada por la diputada turca Tuğba Işık Ercan, subrayó la importancia de incrementar la presencia de mujeres en los procesos de toma de decisiones vinculados a la paz y la defensa.
Emine Erdoğan expresó su deseo de que la cumbre contribuya a reforzar el diálogo y la cooperación entre los países aliados en un contexto internacional marcado por múltiples desafíos. Un mensaje que resume el espíritu de un programa paralelo en el que las primeras damas han buscado situar cuestiones como la protección de la infancia, la igualdad y el papel de las mujeres en la seguridad internacional junto a las grandes decisiones políticas que se debatieron en la reunión de líderes de la OTAN.

