La escena duró apenas unos segundos, pero un año después sigue alimentando titulares. En mayo de 2025, durante la llegada de Emmanuel Macron y Brigitte Macron a Hanói, Vietnam, las cámaras captaron un gesto inesperado en la puerta del avión presidencial: la primera dama francesa aparecía empujando con la mano el rostro del presidente. Las imágenes circularon rápidamente y fueron interpretadas por numerosos usuarios y medios como una posible “bofetada”, aunque desde el entorno presidencial se sostuvo entonces que se trataba de un momento de broma entre ambos.
La polémica ha vuelto ahora al centro del debate por la publicación de Un couple (presque) parfait, un libro del periodista Florian Tardif, de Paris Match. En una entrevista concedida este miércoles a RTL, Tardif afirmó que aquella escena no habría sido una simple “chamaillerie”, como se dijo en su momento, sino una discusión de pareja ocurrida al final del vuelo. Según su versión, el origen del conflicto habría estado en unos mensajes relacionados con la actriz franco-iraní Golshifteh Farahani.

El periodista sostiene que Macron habría mantenido durante varios meses una relación “platónica” con Farahani. Siempre según lo que Tardif atribuye a fuentes del entorno presidencial, algunos mensajes habrían tenido un tono personal, entre ellos uno en el que el presidente francés habría escrito que encontraba “muy guapa” a la actriz. El autor asegura que esa situación habría provocado tensiones dentro del matrimonio y que la escena filmada en Hanói sería la parte visible de una disputa privada que aún no había terminado cuando se abrió la puerta del avión.
Desde el Elíseo lo niegan
La versión ha sido rechazada de forma tajante por el entorno de Brigitte Macron. Según declaró al diario Le Parisien, la primera dama negó directamente ese relato al propio autor el pasado 5 de marzo y precisó que nunca revisa el teléfono móvil de su marido. Ese mismo entorno también descartó que el gesto captado en Vietnam tuviera relación con Golshifteh Farahani.

El Elíseo ya había intentado cerrar la polémica en 2025, cuando las imágenes se hicieron virales. Entonces, el presidente francés afirmó que estaba bromeando con su esposa “como lo hacen bastante a menudo” y pidió que se rebajara la tensión mediática. Sus allegados describieron la secuencia como un momento de distensión antes del inicio de una visita oficial, no como una pelea.
Mientras que el entorno de la primera dama sostiene que esa explicación es falsa, el periodista defiende que ha contrastado su versión. Incluso afirmó en la entrevista: “Doy su nombre. Hubo rumores que circularon por París. No son rumores“. “Es una versión que he recortado. […] Todo lo que hay en el libro son hechos, hechos y solo hechos”, aseguró el autor.
Hasta ahora, las informaciones publicadas se basan en el relato de Tardif y cualquier conclusión sobre una supuesta relación con la actriz iraní debe tratarse con cautela.
