Cuba

Mariela Castro, la hija de Raúl Castro que blinda el relato del régimen cubano

Diputada y directora del CENESEX, la activista e hija del exdictador cubano imputado por EE UU cierra filas con el régimen

a directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (CENSEX), la sexóloga Mariela Castro Espin, hija del presidente cubano Raúl Castro.
La directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (CENSEX), la sexóloga Mariela Castro Espin, hija del presidente cubano Raúl Castro.
EFE

La imputación lanzada por la Administración Trump contra Raúl Castro ha vuelto a colocar bajo el foco internacional a una de las figuras más visibles de su entorno familiar y político: Mariela Castro Espín. Hija del exdictador cubano, diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular y directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, CENESEX, Mariela se ha convertido en los últimos días en una de las voces que más claramente ha defendido la posición del régimen cubano ante el aumento de la presión estadounidense.

Su perfil público combina la institucional y la familiar, dimensiones inseparables en el régimen cubano. Por un lado, dirige desde hace años un centro estatal vinculado a la educación sexual, la salud reproductiva y los derechos de mujeres y personas LGBTIQ+. Por otro, pertenece al núcleo histórico del poder revolucionario, una condición que la sitúa en una posición especialmente relevante en momentos de tensión entre La Habana y Washington.

A raíz de las conversaciones entre ambos gobiernos, Mariela Castro ha insistido en una idea que también han repetido otras autoridades cubanas: el régimen acepta hablar, pero no negociar sus pilares políticos. Mientras desde Estados Unidos se plantea un escenario de presión creciente sobre la isla, desde La Habana se intenta presentar cualquier intercambio como un diálogo entre Estados soberanos, sin que ello implique aceptar condiciones sobre el modelo político, económico o institucional cubano.

“No nos vamos a poner de rodillas”

En declaraciones recientes, Mariela Castro fue incluso más lejos al rechazar cualquier concesión ante lo que describe como una ofensiva imperialista. Según su discurso, Cuba puede dialogar, pero no poner en discusión principios como la soberanía, la independencia o la solidaridad, que atribuye al legado político de Fidel Castro. En ese marco, ha acusado a la Administración Trump de promover una estrategia de desestabilización y de apoyar una oposición artificial dentro de la isla. “Con el imperialismo no se negocia”, aseguró.

La directora del CENESEX también ha utilizado un tono especialmente duro contra Donald Trump. En una entrevista reciente en La Habana, lo calificó de “ignorante” en asuntos políticos y de derechos humanos, y llegó a lanzar acusaciones personales contra él muy graves, al calificarlo de “pedófilo”. Sus palabras se producen en un momento delicado, marcado por conversaciones entre Washington y La Habana y por las especulaciones sobre el papel de distintos miembros de la familia Castro en esos contactos.

El protagonismo de Mariela Castro Espín no se limita, sin embargo, al pulso diplomático. Desde el CENESEX, ha tratado de vincular la defensa del régimen con el trabajo en materia de derechos sexuales y de género. Durante un encuentro celebrado el 20 de marzo, Castro Espín afirmó: “En Cuba hay dolor, pero no nos vamos a poner de rodillas”.

La propia Mariela Castro ha reconocido que la crisis material atraviesa el funcionamiento cotidiano de las instituciones cubanas. Ha señalado dificultades de transporte, falta de combustible, apagones, escasez de medicamentos y retrasos en tratamientos y cirugías. También ha afirmado que el CENESEX ha visto reducida su capacidad de trabajo por las limitaciones en la cooperación internacional y por la falta de recursos.

AME8301. LA HABANA (CUBA), 01/05/2026.- El expresidente de Cuba Raúl Castro (c) asiste a la conmemoración del Día Internacional del Trabajo este viernes, en La Habana (Cuba). Cuba celebra el primero de mayo con el foco puesto en las presiones de EE.UU. a la isla y la amenaza de una posible intervención militar, como lo evidencia el lema de las actividades oficiales "La patria se defiende". EFE/ Ernesto Mastrascusa
El expresidente de Cuba Raúl Castro (c) asiste a la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, en La Habana (Cuba).
EFE

La crisis en Cuba

Actividades vinculadas al centro, como las Jornadas contra la Homofobia y la Transfobia o el Coloquio Transidentidad de Género y Cultura, han quedado condicionadas por ese contexto. De hecho, la Conga Cubana contra la Homofobia y la Transfobia, prevista para el 17 de mayo en La Habana, fue aplazada hasta julio. La explicación ofrecida por Castro Espín fue la “incertidumbre” derivada de la crisis electroenergética, en una semana marcada por apagones masivos y déficits récord en el sistema eléctrico nacional.

En sus intervenciones, atribuye buena parte de las carencias al bloqueo estadounidense y sostiene que la solidaridad internacional, aunque no resuelva todas las necesidades materiales, ofrece acompañamiento y respaldo moral al pueblo cubano.

Su discurso, sin embargo, también refleja las tensiones internas de la Cuba actual. Mientras el Gobierno promueve campañas de apoyo político como “Mi Firma por la Patria”, crecen las denuncias de presión sobre trabajadores y vecinos para respaldar públicamente al régimen.

Pese a que Mariela Castro aboga por la defensa cerrada del sistema, denuncia permanente de Estados Unidos y presentación de los derechos sociales como conquistas inseparables del proyecto revolucionario. La imputación contra su padre es el primer paso para que la cúpula castrista asuma responsabilidades.

TAGS DE ESTA NOTICIA