María Corina Machado quiere volver a Venezuela y se está dando de bruces con un muro inesperado. No el del chavismo, al que lleva años enfrentándose, sino el de su propio aliado. La Administración Trump ha negado por ahora a la líder opositora la asistencia que pedía para regresar con garantías al país devastado por los terremotos, en un choque que lo que realmente refleja es hasta qué punto Washington y Machado han dejado de mirar en la misma dirección.
Aunque las diferencias no son nuevas ahora se han hecho evidentes. Según medios estadounidenses, la opositora envió a la Casa Blanca múltiples solicitudes para entrar en Venezuela con seguridad y sin riesgo de ser detenida. Su plan, revelado por ‘Bloomberg’, pasaba por viajar hasta Curazao y embarcar desde allí escoltada por un equipo privado. La respuesta de Washington no pudo ser más clara: si se movía, lo haría sola. En la Casa Blanca consideran el viaje una “maniobra política”, una operación de propaganda que, lejos de ayudar en los rescates, sólo serviría para engordar la figura de Machado en un tablero dirigido desde enero por la administración estadounidense.
María Corina Machado y Donald Trump
Sin embargo, lo cierto es que este no es el primer choque que tiene la líder opositora con el presidente estadounidense. Cuando en enero el ejército intervino en Venezuela y capturó a Nicolás Maduro nadie se esperaba que Estados Unidos nombrara a Delcy Rodríguez y no a María Corina Machado como presidenta encargada. Trump no buscaba abrir paso a la oposición democrática, sino asegurarse las mayores reservas de petróleo del mundo y sobre eso, quien tenía el conocimiento, era la entonces vicepresidenta y ministra de hidrocarburos.
De poco le sirvió a la opositora entregarle en persona meses después aquel Nobel de la Paz en la Casa Blanca. El presidente fue tajante: veía “muy difícil” su regreso y le negaba “el apoyo y el respeto” dentro del país. Trump, que quería en Venezuela una administración dócil aunque siguiera siendo en esencia chavista y continuista, apostó por Rodríguez deshaciéndose en elogios.
Washington maneja ahora la batuta de Venezuela y no quiere ruido. Rodríguez ha ido cediendo a Estados Unidos parcelas crecientes de la soberanía económica venezolana (petróleo, gas, oro…) a cambio de sostenerse en el poder, y esa comodidad vale más que cualquier discurso sobre democracia. El secretario de Estado, Marco Rubio, admitió esta semana que los terremotos retrasarán la recuperación económica del país y, con ella, las elecciones que figuraban como última fase de su plan. Un regreso triunfal de Machado, creen desde Washington, sólo añadiría más ruido.
Machado acusa a Venezuela de impedir su regreso
Pero Machado no piensa rendirse. Este martes, desde Panamá y a través de sus redes sociales acusó al régimen venezolano de cerrar el espacio aéreo para impedir su entrada y tildó de “inconcebible” la cancelación de los vuelos en plena emergencia.
Venezolanos, sobre mi regreso a Venezuela: pic.twitter.com/UhSCsM3ovi
— María Corina Machado (@MariaCorinaYA) June 29, 2026
“El régimen quiere bloquear mi regreso a Venezuela”, comenzaba diciendo. “Como ha bloqueado el viaje de equipos de rescatistas internacionales varados en aeropuertos”, continuaba. Machado considera que el terremoto debe ser lo suficientemente importante como para, aunque sea momentáneamente, aparcar las diferencias, pero acusa al Gobierno de Delcy Rodríguez de poner trabas para bloquear su regreso. “Quieren enterrar la verdad cuando los venezolanos queremos enterrar a nuestros muertos con dignidad”.
¿Qué pasa con el espacio aéreo venezolano?
Es cierto que el aeropuerto de Maiquetía, junto a Caracas, ha sufrido daños irreversibles y su terminal principal permanece cerrada desde las sacudidas de la semana pasada. Pero estos días han seguido aterrizando con normalidad algunos aviones llenos de rescatistas y ayuda internacional. Desde Venezuela niegan que el espacio aéreo esté cerrado para la opositora y aseguran que la caída del tráfico se debe sobre todo a las cancelaciones de las aerolíneas (Iberia, Air Europa y Plus Ultra suspendieron sus rutas, y las que vuelven operan ahora por Valencia, no por la capital).
El propio episodio de los equipos de rescate desmiente la idea de un bloqueo total. El grupo español USAR 13 denunció que no podía volar y se dijo que Venezuela le vetaba la entrada, pero ellos mismos lo desmintieron poco después, aclarando que el problema había sido una decisión de la aerolínea y que contaban con todos los permisos de la Embajada venezolana. Matices que en redes se diluyen y alimentan una narrativa que los hechos no sostienen del todo.
COMUNICADO OFICIAL:
Las autoridades de Venezuela no han negado la entrada a nuestro equipo. Nuestra misión es 100% humanitaria, sin motivaciones políticas, y cuenta con el permiso de la Embajada venezolana en España. Sigan nuestros canales oficiales. pic.twitter.com/uDxMQoSkWz— U.S.A.R.13 (@USAR13DYA) June 29, 2026
Sin embargo, todavía no se sabe si la versión oficial es la realidad. Que el cierre tenga causas técnicas -que las tiene- no impide que el régimen lo aproveche para entorpecer la llegada de una rival incómoda.
