Un terremoto sacude Cuba horas después del colapso del sistema eléctrico nacional

Cuba ha vivido una madrugada crítica con un terremoto en el este de la isla pocas horas después del colapso del sistema eléctrico nacional

Terremoto en Cuba - Internacional
Una fotografía de archivo de las consecuencias de un terremoto en la isla cubana.
EFE

El terremoto en Cuba ha vuelto a colocar a la isla ante una madrugada de tensión después de una jornada ya marcada por el colapso eléctrico. Un seísmo de magnitud cercana a 6, registrado durante la noche del martes según el Centro Sismológico Europeo del Mediterráneo (EMSC), ha sacudido el este del país apenas unas horas después del gran apagón que dejó sin corriente a millones de personas en todo el territorio.

El episodio sísmico se produjo en un momento especialmente delicado para Cuba. El fallo del Sistema Eléctrico Nacional, confirmado el lunes por el operador estatal, había provocado un nuevo corte masivo de suministro en la isla, afectando a prácticamente toda la población. En ese contexto de oscuridad, incertidumbre y fragilidad estructural, el terremoto en Cuba ha añadido una nueva sacudida, tanto física como simbólica, a una situación ya muy deteriorada.

Un seísmo en el este de la isla tras el colapso eléctrico

Según los primeros datos difundidos por el EMSC y recogidos por Reuters, el terremoto en Cuba alcanzó una magnitud de 6 y tuvo una profundidad de unos 15 kilómetros. Por localización, el temblor afectó al este del país, una zona acostumbrada a cierta actividad sísmica, aunque cada episodio de este tipo vuelve a reactivar la preocupación por posibles daños en infraestructuras y por el impacto sobre una población que ya vive bajo fuerte presión económica y energética.

En las horas posteriores, la información disponible seguía siendo todavía preliminar. No habían trascendido de inmediato balances oficiales completos sobre víctimas o daños materiales. Algo relativamente habitual en las primeras fases tras un seísmo de estas características. Aun así, el terremoto en Cuba se convirtió rápidamente en un nuevo foco de inquietud por producirse justo después de una caída general del sistema eléctrico nacional.

Terremoto en Cuba
Una persona camina por una calle en La Habana.

La coincidencia de ambos episodios ha reforzado la sensación de vulnerabilidad en la isla. Aunque no se ha planteado una relación causal entre el apagón y el seísmo, la sucesión de acontecimientos en tan pocas horas ha dejado una imagen muy contundente del momento que atraviesa Cuba: una infraestructura energética exhausta y una ciudadanía obligada a encarar nuevas emergencias en condiciones cada vez más precarias.

El sexto gran apagón nacional en año y medio

Antes del terremoto en Cuba, la gran noticia de la jornada había sido el derrumbe del sistema eléctrico nacional. Reuters informó de que el operador de la red confirmó el lunes un colapso que dejó sin suministro a buena parte de los cerca de diez millones de habitantes del país. Las primeras hipótesis apuntaban a un fallo en la transmisión, más que a una avería puntual en una central, aunque la investigación seguía abierta.

Terremoto en Cuba
Personas caminan por una calle en La Habana.
EFE/ Ernesto Mastrascusa

No se trata de un episodio aislado. El apagón de este lunes fue descrito como el sexto gran corte nacional en apenas año y medio. Un dato que resume con crudeza el deterioro del sistema energético cubano. La escasez de combustible, la dependencia exterior y el envejecimiento de las infraestructuras se han combinado en los últimos meses hasta convertir los cortes de luz en una constante de la vida cotidiana en la isla.

Ese contexto es fundamental para entender la dimensión del terremoto en Cuba. Un país que ya arrastraba horas de desconexión eléctrica, problemas de abastecimiento y creciente malestar social afrontó además una sacudida sísmica durante la madrugada. El resultado fue una noche especialmente dura para millones de cubanos, atrapados entre la oscuridad, la incertidumbre y una nueva alarma natural.

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